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Reprimen a reos políticos que mantienen huelga de hambre

Ante amenazas y represión de autoridades carcelarias han adoptado una huelga de hambre escalonada; entre familiares crece temor a denuncia

El próximo 30 de octubre, Norlan Cárdenas Ortiz, cumplirá once meses de haber sido encarcelado y un mes de permanecer en huelga de hambre, una medida desesperada que tomó junto a más de 50 presos políticos del Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en un grito desesperado para exigir su libertad.

Al cumplirse 15 días del inicio de la protesta, el grupo de reos políticos anunció que se mantendrán en ayuno, aunque de manera escalonada debido a que las autoridades del Sistema Penitenciario Nacional le han impedido el acceso a suero, los obliga a comer por medio de amenazas, los golpea y envía a celdas de máxima seguridad, confirmó la Organización Víctimas de Abril (OVA).

La hermana de Norlan, Ruth Martínez Ortiz, afirma estar segura que se mantendrá firme en la huelga. La última vez que lo vio, el pasado ocho de octubre, les confirmó que no estaba ingiriendo alimentos. Hace unos días supo que su hermano está bien, a pesar de que no le han permitido que llame por teléfono a su familia.

“Él está fuerte. Nos dice que desde afuera exijamos por su libertad, que ellos están luchando desde adentro”, comenta. “Fuerza y esperanza”, son las dos palabras que repite cada vez que puede hablar este joven que cumplió 32 años de edad en la cárcel, un mes después de haber sido encarcelado el 30 de noviembre de 2019.

“El asedio es imparable”

Norlan le pide a su hermana que denuncie todo. Que no calle. “Porque nosotros vivimos bajo asedio y persecución permanente, pero ya uno pierde el miedo, aunque la angustia es tremenda”, explica Ruth.

“Si me toca cumplir mi condena de 16 años aquí en la cárcel, aquí vamos a estar”, le comentó esa última vez que se vieron.

Ella afirma que continuará protestando “porque a los piquetes no llevamos armas, llevamos un cartel con la foto de nuestros familiares que están injustamente presos”.

En una carta dirigida a sus familiares, que la hicieron pública, los encarcelados que permanecen sin comer confirmaron su deseo de sobrevivir. “De estas mazmorras pronto saldremos, nuestra Nicaragua no moriremos sin antes verla libre de esta tiranía”, escribió uno de los presos políticos.

30 de septiembre: Inicia la huelga

Unos 53 presos políticos iniciaron la huelga de hambre el pasado 30 de septiembre, a las seis de la mañana, y tres de ellos zurcieron sus bocas en protesta, contra lo que consideran un encierro injusto, pero como represalia fueron trasladados a celdas de máxima seguridad en la cárcel La Modelo, informaron sus familiares.

Los tres reos políticos con la boca zurcida son: José Santos Sánchez Rodríguez, de Masaya; Ernesto Ramírez, de Jinotepe; y Néstor Montealto, de Managua; quienes “optaron por coser su boca con hilo, como mecanismo de protesta ante la difícil situación que enfrentan”.
Hasta la fecha, se desconoce cuántos han podido mantenerse firmes ante las amenazas y maltratos de las autoridades carcelarias. “No se sabe exactamente cuántos siguen en la huelga de hambre porque muchos están siendo obligados a comer”, comentó el doctor Julio Montenegro, abogado de los Defensores del Pueblo en una entrevista en el programa Esta Noche.

De acuerdo con la información obtenida por OVA los carceleros quitaron los hilos a los reos con los labios cosidos y los enviaron a calabozos de castigo. A otros, afirman, “los golpearon, los amenazaron, le negaron el derecho al patio de sol, o los sacaron de sus celdas para tomarles fotos con comida, para que pareciera que estaban comiendo, y después los volvieron a encerrar”, relató a la agencia EFE, el integrante de OVA, Rodrigo Navarrete.

Según esa organización, por temor a más represalias, algunos de los familiares han pedido a los convictos que abandonen la huelga de hambre, pero estos prefirieron cambiar a una protesta escalonada, que consiste en varios grupos que hacen huelga durante tres días, y luego descansan.

Familiares piden acción

Organizaciones de familiares de los reos políticos demandaron que sean liberados antes del 15 de noviembre y exigieron a la Organización de Estados Americanos (OEA) que declare ilegítimo al Gobierno de Ortega y Murillo.

“Como familiares de presos políticos pedimos no más tregua para la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, perpetradores de crímenes de lesa humanidad en contra del pueblo”, apuntaron en un comunicado.

El pronunciamiento fue suscrito por OVA, el Grupo de Secuestrados Políticos Unidos (GSPU), el Comité Pro Liberación de Presos Políticos (CPLPP) y la Unión de Presas y Presos Políticos de Nicaragua (UPPN).

Minutos después realizaron un plantón de protesta que fue asediado por la Policía Nacional ante lo que denunciaron un “endurecimiento de la represión”.

Salud de presos desmejora

Las infinitas humillaciones que vive Celia Cruz, una mujer transgénero, encarcelada por oponerse al régimen, no han cesado. Menos ahora que se sumó a la huelga de hambre.

“Ha sido víctimas de maltratos por parte del subalcaide del penal, quien la obliga a salir a comer y ordena que le tomen fotos. Además, Celia sufre fuertes dolores en las rodillas y en la cadera como consecuencia de estar durmiendo en el piso en una colchoneta muy delgada”, denunció de forma urgente la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras).
Su madre, Vilma Cruz, dice que ella está aferrada a que saldrá pronto porque es inocente.

“A pesar de que ha sido constantemente amenazada, golpeada y humillada, nada logra doblegarla. No he podido hablar con ella para saber si sigue en la huelga porque hay falta de comunicación”, insiste. Sin embargo, en ocasiones anteriores le ha dicho que está deprimida y que “no aguanta” estar encerrada.

La mujer transgénero fue detenida el pasado 21 de abril, luego de una violenta incursión de la Policía Nacional a la comunidad Esquipulas, en el municipio de Moyogalpa, en la Isla de Ometepe, a un acto en el que se conmemoraban los dos años de la Rebelión de Abril.

“Al Estado de Nicaragua lo hacemos responsable de la vida y la integridad física, moral y psicológica de Celia Cruz y del resto de personas que permanecen en huelga de hambre y le recordamos su deber de informar de forma clara, veraz y detallada sobre su estado a las familias”, sostuvo IM-Defensoras.

Restringen visitas y no informan

A través de sus familiares, algunos reos de conciencia anunciaron que, desde el 14 de octubre, cuando se cumplieron quince días del inicio de la protesta, un grupo cosería sus párpados.

El doctor Montenegro de los Defensores del Pueblo afirmó esta semana que no tenían información sobre si pudieron realizar ese acto extremo de protesta. “Hay muy poca información para nosotros como abogados y para sus familiares”, explicó el abogado defensor de varios de los presos políticos que se mantienen en la huelga.

Según las organizaciones aglutinadas en el Mecanismo de Reconocimiento de Personas Presas Políticas, actualmente hay 114 opositores al Gobierno en las cárceles de Nicaragua, de los cuales 104 fueron detenidos en el contexto de las protestas ciudadanas iniciadas en abril de 2018, y diez antes del estallido social de ese año.

Los encarcelados pidieron a sus esposas y madres que intenten convencer al nuncio apostólico en Nicaragua, Waldemar Stanislaw Sommertag, y a la Organización de los Estados Americanos (OEA) a que intercedan por ellos ante el presidente Daniel Ortega, ya que fueron testigos del acuerdo firmado entre el Gobierno y la oposición para su liberación en 2019.

También han pedido a Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y a toda la comunidad internacional para que intercedan para su pronta liberación.

Cruz Roja, única organización con acceso

Montenegro manifestó que varios de sus defendidos le han comunicado que les están restringiendo las visitas familiares y conyugales. Por ello, los familiares de los reos políticos han demandado al Comité Internacional de la Cruz Roja para que constate la situación de los encarcelados.

Indicó que “hay mucha esperanza” de que intervengan para saber su estado de salud. El abogado, puso como ejemplo el caso de Edward Lacayo, “La Loba”, quien fue golpeado por custodios de la cárcel “La Modelo”, luego de solidarizarse con varios presos políticos que fueron castigados y trasladados a la Galería 300, de máxima seguridad, por negarse a ser fotografiados con comida.

“Ante el rumor de que había fallecido, la Cruz Roja envió una fotografía como prueba de vida de (Edward) Lacayo donde aparece quizás un poquito desmejorado, bastante delgado… junto a la funcionaria de la Cruz Roja Internacional que son los únicos que han tenido acceso a la cárcel”, expresó Montenegro.

Una de las hermanas de un preso político que lleva cinco meses en prisión, pero que prefiere guardar su nombre por temor a represalias, afirmó que él fue trasladado a máxima seguridad porque se negaba a comer.

“Lo sacaron de la celda a patadas, y a los otros les dijeron que eso pasaba si querían seguir con su teatro (protesta)”, denuncia, tras enterarse por la mamá de otro de los reos políticos.

Insiste en que es un acto cruel que no los dejen siquiera protestar por su libertad. “Muchos —relata— están ahí precisamente por manifestarse contra este régimen criminal”.

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