Nación

Cambios en cúpula policial

Retiran al Inspector General de la Policía

Comisionado General Pablo Emilio Ávalos sustituido por el Comisionado Mayor Jaime Vanegas



La Policía Nacional anunció a través de la nota de prensa 04-2017, el retiro de altos mandos de la institución, entre ellos el del Inspector General, Comisionado General Pablo Emilio Ávalos Sandoval.

La información dice que “conforme a los dispuesto por la Ley 812, Ley de Organización, Carrera y Régimen Especial de Seguridad Social de la Policía Nacional, pasan a la honrosa condición de retiro”.

Además del retiro de Ávalos, la institución policial ordenó un alto en sus funciones a Teresa Flores Méndez, Jefa de Dirección Seguridad en el Campo; Enrique Jardiel Arteaga Núñez, Jefe Distrito 6, Policía Managua; Miriam Martha Tórrez Sánchez, Jefa Relaciones Internacionales y de Gloria Isabel Mendoza Torres, Jefe División Personal.

El lugar Ávalos será ocupado por el Comisionado Mayor Jaime Antonio Vanegas Vega.

La nota de prensa también indica que el Comisionado Mayor Enrique José Salazar Alemán, será el nuevo Jefe División de Personal. El Comisionado Mayor Félix Villareal Solís, estará como nuevo Jefe Distrito 6 de la Policía de Managua. Además señala el nombramiento de la Comisionada Mayor Eva Jeannette Oviedo Arcia, como Jefa División Administración General.

Pablo Emilio Ávalos fue ascendido a inspector de la Policía Nacional, el pasado mes de octubre de 2014, luego de que la institución recibiera constante denuncias por maltrato a sus subordinados.

En Junio del 2009, de todas las denuncias que atendió el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), la gran mayoría fueron en contra de la Policía Nacional. Ese año se la achacaron más de doce denuncias de abuso a Ávalos.

Una lista de acusaciones

  • El dinero falso

El 20 de noviembre del 2008, agentes antinarcóticos allanaron la Distribuidora Los Hermanos, ubicada en el Mercado Iván Montenegro y propiedad de la señora María del Carmen Baltodano Toribio. La Policía ocupó tres bolsitas de crack, y se llevó consigo 202 mil 260 córdobas.

El dinero fue tomado como evidencia porque presuntamente era ganancia ilícita, aunque luego la familia denunció ante los medios de comunicación que les habían hecho un montaje. Después de un largo proceso judicial que duró seis meses, Tomás Eduardo Cortés Mendoza, juez Octavo de Distrito de lo Penal de Juicio, ordenó en mayo del 2009 que se devolviera el dinero a la señora Baltodano.

Doña María se presentó junto con su hija Ana Baltodano hasta el Distrito Seis a retirar su dinero, que se suponía la Policía estaba resguardando. Sin embargo, al recibir el dinero su hija se dio cuenta que no era la cantidad que les habían ocupado y que los billetes eran falsos. Cuando la hija reclamó le dijeron que tenía que aceptarlo, firmar y quedarse callada pues en caso contrario dejarían presa a su mamá, pero la mujer los amenazó con denunciarlos ante los medios.

El comisionado Ávalos, entonces jefe del Distrito Seis, jamás quiso hablar del tema y cuando un medio oficialista lo abordó, dijo que había escuchado “comentarios del caso” y lo minimizó. En Asuntos Internos de la PN, dijeron que estaban investigando el caso, sin embargo, el dinero jamás fue devuelto y nunca se supo de dónde sacaron los billetes falsos.

El abuso de poder

En Abril del año 2009, Enriqueta Sevilla, habitante del barrio Villa Venezuela, llamó a la Policía Nacional para pedir que detuvieran a su hijo que estaba borracho y haciendo escándalo. En aquel entonces, el jefe del Distrito Seis era Pablo Emilio Ávalos.

Los agentes irrumpieron en la casa de Sevilla de forma violenta y luego de discutir con el hijo de doña Enriqueta, José Lazo, uno de los oficiales identificado como Onel Blandón realizó dos disparos con AK-47 en contra del joven, quien además de ebrio estaba desarmado. La muerte fue instantánea.

Al ser consultado sobre el caso, Ávalos dijo en aquel entonces que “los disparos habían sido en defensa propia”. Sevilla llevó el caso a las últimas instancias, sin embargo, tras un largo proceso judicial, el oficial señalado de disparar contra José Lazo, fue puesto en libertad y sin ningún cargo ni pena por pagar.

“Fue un abuso de poder… mi hijo no tenía un arma, y si se sintieron amenazados, a los pies hubieras disparado, pero no, lo mataron y después el oficial, que no estuvo en ningún momento en la cárcel, salió libre”, indicó la mujer. “No me explico cómo una persona que no hizo nada en un caso como el de mi hijo, que solo se limitó a decir una y otra vez que fue en defensa propia, a pesar de no ser así, ahora tenga un cargo tan alto, eso le da una mala imagen a la Policía Nacional”, continuó.

#OcupaInss

En junio del 2013 decenas de jóvenes acamparon en las inmediaciones del INSS, apoyando el reclamo de los adultos mayores en su demanda de una pensión reducida.

Después de las tres de la mañana, varios camiones de la Alcaldía de Managua llevaron a cientos de jóvenes con camisetas del Gobierno, quienes golpearon, amenazaron a todos los que encontraron a su paso, inclusive personas que no estaban involucradas en la protesta

Esto sucedió a vista y paciencia de los oficiales de Policía que resguardaban el edificio del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), algo que según indican, fue ordenado presuntamente por el comisionado Mayor Pablo Emilio Ávalos, quien al ser cuestionado por el hecho, afirmó que “no había visto nada”.

Las denuncias por el maltrato que recibieron los jóvenes aún permanecen sin avance, algunos de ellos perdieron sus vehículos esa noche, mismos que fueron arrastrados hacia el edificio del INSS, único momento en que el cordón policial abrió el paso para que entraran. Después de este hecho, el presidente ordenó el ascenso de Ávalos al cargo de Inspector General.