Economía

“Estamos esperando a ver qué va a suceder", aseguran desde la Cámara de Energía

Sector eléctrico mantiene expectativa sobre Tumarín

Asamblea discute préstamos por US$46.5 millones para ampliar cobertura eléctrica; privados aumentan generación



Con los funcionarios de Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua, concesionaria de la represa Tumarín en un largo silencio autoimpuesto, los empresarios de la Cámara de Energía de Nicaragua están a la espera de que el Ejecutivo tome alguna decisión sobre un proyecto que no termina de arrancar, luego de siete años de espera.

En julio de 2009, la Asamblea Nacional aprobó una Ley Especial para el desarrollo de Tumarín. Desde entonces, sucesivos atrasos y nuevas negociaciones, han postergado una y otra vez el inicio de las obras. El escándalo de corrupción surgido en Brasil, conocido como ‘Lava Jato’, podría ser el tiro de gracia que certifique el coma permanente en que se encuentra el proyecto.

“Estamos esperando a ver qué va a suceder con Tumarín. Mientras, estamos concentrados fundamentalmente en desarrollar nuestras operaciones actuales”, dijo César Zamora, presidente de la Cámara.

El administrador dice que esperan que para este año “el gobierno debería tener alguna respuesta por parte del desarrollador”, y aunque la Cámara maneja un paquete de proyectos capaces de generar 250 megavatios, con un costo de inversión de US$300 millones, todavía no los presentan al gobierno, aunque se mantienen “en conversaciones con el gabinete energético”, admitió.

Nuevos proyectos

Mientras eso sucede, el sector celebra que desde el Estado se aprueben nuevas fuentes de recursos para electrificar amplias zonas del caribe y el sur del país, a la vez que avanzan las iniciativas del sector privado para generar más electricidad.

Esta semana, la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional dictaminó favorablemente dos proyectos de decreto de préstamo, por los que se facultaría al Ejecutivo a contratar recursos por casi US$46.5 millones para ampliar la cobertura eléctrica de las regiones autónomas del Caribe Norte y Sur, así como el departamento de Río San Juan.

Consultado al respecto, Zamora dijo que “la Costa Caribe es una de las zonas que más requiere del apoyo del gobierno y del sector privado, para electrificar zonas aisladas con tecnologías más baratas y más competitivas”.

En ese sentido, “la energía solar es una alternativa realmente económica para las comunidades aisladas, que requieren el apoyo de la comunidad internacional”, añadió, considerando que el dictamen positivo para ambos préstamos “es una buena noticia para Nicaragua”.

En referencia a lo que está haciendo el sector privado, Zamora mencionó que el ingenio Montelimar ya comenzó a generar 30 megavatios y que el ingenio ‘Benjamín Zeledón’, de Rivas, sigue con su proyecto de generar electricidad con biomasa, además que también entró a finales del 2015 la hidroeléctrica ‘El Diamante’.

Zamora también informó que el Ministerio de Energía y Minas emitió la primera licencia para un proyecto hidroeléctrico de 5 megavatios ubicado en Jinotega, encabezado por empresarios privados de origen nicaragüense y hondureño. “La licencia es para que empiecen a hacer su plan de inversión, y a desarrollar el proyecto”, detalló.

“Que se otorgue esa primera licencia es un signo positivo de que esto se va a empezar a abrir, y que vamos a ver también que toda la nueva generación que se haga en el país, sea a través de licitaciones para hacerlos más transparente, y que todos los proyectos que ganen sustituyan energía que es más cara, y por lo tanto, mejoren la tarifa eléctrica”, aseguró.