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Obispos solidarios con pueblo de Venezuela

Monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua. Franklin Villavicencio/Confidencial

Silvio Báez, obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua celebró este domingo con sus homólogos de las demás catedrales del país una jornada de oración por “la paz en Venezuela”. Monseñor Báez ofició en la Catedral Metropolitana de Managua la eucaristía donde recalcó que, ante esta crisis “política y humanitaria”, no se puede ser ni indiferentes ni neutrales.

En la homilía, Monseñor Báez afirmó que esta acción se realizó en comunión con los obispos de Venezuela, quienes entregaron hace algunos días en su país una proclama nacional de ayuno y oración.

La Conferencia Episcopal de Venezuela, en una Asamblea Extraordinaria que tuvo lugar el 19 de mayo dijo que asumían la postura del Papa Francisco y animaban a los venezolanos a seguir expresando sus opiniones pacíficamente.

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El Papa Francisco puso una serie de condiciones para entablar un diálogo y buscar la solución definitiva a esta crisis política en la cual Venezuela lleva sumida dos meses y que ha dejado un estimado de 50 muertos.

Las condiciones que exige la Santa Sede, que fueron leídas por Monseñor Báez en su homilía son: “Abrir un canal humanitario donde le lleguen alimentos y medicinas a la población. Liberación inmediata de todos los presos políticos. Pleno reconocimiento de la Asamblea Nacional elegida democráticamente por el pueblo y elecciones nacionales como único camino válido.”

El Éxodo venezolano

A lo largo de su sermón, el obispo comparó la situación actual de Venezuela con la historia del pueblo de Israel que aparece en el Éxodo de la Biblia y comentó que, “desgraciadamente, hay momentos en la historia en los cuales quienes ejercen el poder padecen del síndrome de los faraones”.

“No olvidemos hermanos, la historia bíblica enseña que Dios no tolera ni a los faraones de la antigüedad ni a los faraones de hoy”, agregó Monseñor Báez.

Aseveró de forma contundente que “aunque vivamos en un mundo de falsedades donde a la mentira se le llama diplomacia; a la explotación, negocios; a la injusticia, orden establecido; a la corrupción viveza y al sometimiento vivir bonito, difícilmente puede una sociedad así entender y aceptar una vida inspirada y creada por la Biblia”.

“No hay que seguir la ruta del descalabro”

Violeta Granera, dirigente política y miembro del Frente Amplio por la Democracia, FAD, dijo después de la eucaristía que en el país hay un posicionamiento claro y firme por parte de los obispos de Nicaragua y que es necesario que el presidente Daniel Ortega vea esta crisis política como un claro ejemplo de “no seguir la ruta del descalabro”.

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“En este momento, la prioridad en todo el mundo debe ser Venezuela. Hay que parar la matanza que está ocurriendo y hay que abrir un canal humanitario y para eso el mundo debe poner su grano de arena”, finalizó la dirigente política.

Enrique Armas: “Todos nosotros deseamos la paz”

Daysi Torres, alcaldesa de Managua y Enrique Armas, vicealcalde, también asistieron a la eucaristía en Catedral.

Armas dijo a los medios que “todos aquí en Nicaragua queremos mucho a los hermanos venezolanos”, y también afirmó que lo único que desea para ese pueblo es la paz.

Al finalizar la misa, Monseñor Silvio Báez reafirmó que los obispos de Nicaragua están también con los de Venezuela y que el camino es el diálogo con las condiciones que la Santa Sede ha expuesto.