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¿De qué sirve la razón?

Nuestras acciones y comportamientos van más allá de la razón y toda lógica, y eso cada vez lo evidencia la Neurociencia



El hombre siente tal pasión por los sistemas, por las deducciones abstractas, que está dispuesto a disfrazar la verdad, a cerrar los ojos y a taparse los oídos ante la verdad, sólo por justificar su lógica, dice Fedor Dostoievski, en una de las obras más dramáticas que haya escrito, como es Memorias del subsuelo.

Miren alrededor, la sangre corre a raudales, incluso alegremente, como champán… Una conciencia demasiado clarividente es (se lo aseguro a ustedes) una enfermedad, una verdadera enfermedad. Una conciencia ordinaria nos bastaría y sobraría para nuestra vida común, sí, una conciencia ordinaria…

Traigo a colación estas frases de Dostoievski a propósito del tema que voy a tratar, sobre principios de Lógica proposicional, temas que se ven en el colegio y universidad, pero que luego se olvidan. Pero ¿para qué sirve de algo la Lógica proposicional?

En el colegio y en la universidad, nos decían, que para aprender a pensar, y los expertos, para el desarrollo del pensamiento lógico-matemático.

Existen muchos tipos de lógicas matemáticas ahora, tales como lógica numérica, lógica de predicados, lógica difusa, lógica jurídica, entre otras, y yo me he aventurado a introducir el término lógica matemática de la redacción, que tienen como objetivo usar sus herramientas para el desarrollo de textos argumentativos más coherentes.

El concepto clave de la Lógica proposicional, es el de proposición, que se define como toda expresión que tiene un criterio de verdad o falsedad. A diferencia de una oración, que según la gramática, es toda expresión que tiene sentido completo. Visto desde ese punto de vista, una proposición siempre es una oración, pero una oración no siempre es una proposición.

Dependiendo del número de proposiciones se establecen los arreglos para diseñar las tablas de verdad, que se pueden convertir en un verdadero dolor de cabeza, y se forman, según la fórmula 2^n. ¿Por qué la base es 2? Porque de acuerdo la definición de proposición, siempre debe ser verdadera o falsa, de ahí el teorema del tercero excluido. Desde luego existen paradojas, que no se sujetan a ese criterio, pero es un tema de lógica avanzada.

El otro componente de la Lógica proposicional es el conectivo, para unir las proposiciones, tales como la conjunción (∧), la disyunción (∨), la negación (¬), la condición sí entonces (→), y la doble implicación (↔), entre otras.

A través de estos conectivos se procede a traducir expresiones de la vida cotidiana a proposiciones lógicas, una de las tareas más arduas y que significa bastante gasto de energía para nuestros agobiados cerebros. Posteriormente, procedemos a someter las proposiciones a los criterios de verdad, definidos por la Lógica proposicional.

Pero más allá de los ejercicios escolares o universitarios, ¿qué otras lecciones podemos obtener de la Lógica proporcional? ¿Qué nos enseña de la vida?

Una de ellas es que siempre estamos sometiendo a criterios de verdad o falsedad los diálogos que tenemos en la vida cotidiana, y que el cerebro es un receptor incansable de funciones proposicionales, a la que no solo le asignamos criterios de verdad o falsedad, sino de bueno o malo (un tema de Lógica jurídica y de la Ética).

Pero no siempre logramos satisfacer esa gran aspiración natural de los seres humanos, y llegar a criterios de verdad exactos en el mundo de las ideas…, pues las mismas matemáticas no dicen que es imposible, y muchas ideas quedan en el limbo, son indefinidas, o para usar una expresión más precisa, muchas ideas son indecidibles, y desde luego, igual que los grandes sistemas filosóficos.

A la única cuestión a la que se enfrenta el matemático puro, no es si los postulados de que parte o las conclusiones que de ellos deduce son verdaderos, sino si las conclusiones obtenidas son realmente las consecuencias lógicas necesarias de las hipótesis iniciales, dice el gran matemático Ernest Nagel, quien nos recuerda a que se refería el famoso epigrama de Russell: la matemática pura es la ciencia en la que no sabemos de qué estamos hablando ni si lo que estamos diciendo es verdadero.

A pesar de ello, siempre nos estamos esforzando por encontrar la verdad, y nos apegamos a un conjunto de creencias religiosas (catolicismo y sus derivados, budismo, etc.) o sistemas filosóficos (marxismo, existencialismo, etc.), sobre el cual fundamentamos nuestra ética, y por ende, nuestras comportamiento de la vida cotidiana.

Las ideas son sólo herramientas para la sobrevivencia, y las mejores ideas son aquellas que causan el mayor bien personal o al mayor bien al mayor número de personas, algo de verdad, también criticable y cuestionable…El mejor refugio para para fundamentar la vida es el derecho, el derecho que se fundamenta en una filosofía humanista, aunque sin carecer de algo de pragmatismo. (¿Es esto verdad?)

Pero aun así, la Lógica proposicional nos puede ayudar a ser más ponderados en nuestras decisiones de asumir un conjunto de creencias, y evitar, a toda costa, entrar en discusiones con personas que no parten de postulados comunes.

Si es cierto, hay ramas de la Lógica, como la Lógica computacional, que nos han dado grandes niveles de tecnología, como que un ordenador traduzca nuestros dictados o los llamados teléfonos inteligentes, pero en el mundo de los seres humanos la lógica, es apenas una parte de nuestro ser.

Cómo muy bien decía el atormentado Dostoievski, la razón es la razón, y sólo satisface a la facultad razonadora del hombre, en cambio, el deseo es la expresión de la totalidad de la vida humana, sin excluir de ella la razón ni los escrúpulos; y aunque la vida, tal como ella se manifiesta, suela tener un aspecto desagradable, no por eso deja de ser la vida y no la extracción de una raíz cuadrada..

Nuestras acciones y comportamientos van más allá de la razón y toda lógica, y eso cada vez lo evidencia la Neurociencia.

¿De qué sirve la razón o la lógica?

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(*)Director de la revista Cultura & Economía