Opinion

Telcor y la altruista Xinwei

El director de Telcor, Orlando Castillo, habló de 2 mil millones de dólares en solo tres años. Sigue en deuda

Personeros de la empresa de telecomunicaciones —Xinwei— propiedad de Wang Jing —favorecido con el billete premiado de la concesión canalera— anunciaron nuevamente la postergación de operaciones. Pablo de la Roca —su vicegerente en Nicaragua— en arrebato de sinceridad, manifestó que en noviembre recién pasado, realizaron pruebas que permitieron concluir que la red no estaba lista. ¿Lo estará algún día? La noticia esta vez no fue dada por Orlando Castillo. Incurriendo en conflictos de interés, el director ejecutivo de Telcor, venía asumiendo de manera oficiosa un papel que no le corresponde: servir de vocero de una empresa a la que ha beneficiado en innumerables ocasiones, sin que esta cumpla los compromisos adquiridos. Castillo ha sido particularmente dadivoso con Xinwei.

Los anuncios de inversiones millonarias prometidos por Wang Jing —700 millones de dólares en un año— se diluyeron en espumosa retórica. Sin constatar las afirmaciones de Castillo, algunos medios sirvieron como caja de resonancia, nunca se cercioraron si los equipos estaban en Nicaragua. ¿Ingenuidad o falta de interés? Los reclamos sobre la veracidad de sus declaraciones no fueron suficientes para que medios y periodistas cumplieran su verdadera función: servir como contralores de las afirmaciones de un funcionario de gobierno del más alto nivel. Una omisión lamentable. Esta actitud lleva a preguntarnos: ¿El trabajo de los medios se reduce a servir como simples poleas de transmisión de personeros gubernamentales? En un caso donde las promesas han sido incumplidas se requería contrastar discurso y realidad.

A gobierno, empresarios y universidades interesan los avances para que se reduzca la brecha tecnológica. La necesidad de incrementar y expandir las telecomunicaciones es una exigencia de los tiempos. El país presenta saldos rojos. El atraso afecta de manera significativa el desarrollo de Nicaragua. La economía del presente y futuro es informacional. Las actividades humanas están mediadas por las Tecnologías de Información y Comunicación (Tics). Su utilización depende básicamente de la existencia de infraestructuras que permitan conexiones a nivel nacional. Para justificar la entrega que hizo de la licencia a Xinwei, Castillo dijo que lo hacía porque la prioridad de la empresa era la zona rural. Las autopistas de la información son vitales. El equivalente contemporáneo de carreteras y otras vías de comunicación.

Las razones aducidas por de la Roca para legitimar la postergación de operaciones son de una candidez increíble. Se hubiera guardado de hacerlas. ¿Qué son 500 equipos en Managua? ¡Nada! Sin medir palabras asegura que estos fueron instalados en tiempo récord. ¿Estaba consciente que nadie le creería? La concesión al empresario chino tiene más de tres años. Fue hecha en noviembre de 2012. El servicio de telefonía móvil continúa en fase de prueba. ¿Creyó que afirmando que cada día juegan a la suerte —seleccionan en Facebook a diez personas ganadoras de una terminal con 2GB de Internet— mostraba una cara bonita? Falto de tacto agregó que por el momento cuentan con 78 usuarios y que para finales de enero tienen proyectado llegar a un mil. Cifras son irrisorias. Claro y Movistar hablan de millones de usuarios. Con lo dicho ni cosquillas hacen a las telefónicas.

Los operadores de Claro y Movistar ríen de contentos, el operador supuesto a romper con el duopolio de las telecomunicaciones no muestra el músculo requerido. Lleva años realizando un trabajo que Claro realiza en un parpadeo. La sinceridad de don Pablo no podría ser mayor: la calidad de la señal se pierde en las inmediaciones de la Rotonda Universitaria. Igual acontece en San Judas, Altagracia, Batahola Sur y en las aproximaciones del Mercado de Mayoreo. Nunca aclaró si estos inconvenientes van a ser superados de inmediato. Omitió decirlo. En vez de alentar a futuros usuarios sus confesiones generan tristeza. ¿Se atiene a que Telcor continuará impasible ante sus reiterados incumplimientos? Es lo más seguro. El trato preferencial recibido por Xinwei solo tiene un precedente en Nicaragua: Claro.

Mientras los ecologistas hacen campaña alentado la siembra de árboles por toda Nicaragua —especialmente en la capital— de la Roca entra en contradicción con este propósito. Con cierto deje que pretendía ser simpático, manifestó que los problemas que confronta la empresa obedecen a que Managua es una ciudad con demasiados árboles. Advirtió a la periodista Rosmalia Ann González, que si ella pudiera ver “Managua desde arriba se asustará de la cantidad de árboles que hay, no se mira la ciudad, entonces estos árboles absorben la energía y degradan la calidad de la señal”. ¿Será que está invitando a la comuna convertir Managua en una ciudad baldía? ¿Qué harán para que don Pablo no se muestre tan azorado? ¿De qué manera complacerlo? ¿Actuaran de manera similar a Telcor? Ni Yota utilizó estas justificaciones.

En febrero empezaran a comercializar los teléfonos móviles; gustoso recuerda que están operando en el Caribe. Omitió agregar que la inversión de 800 mil dólares se hizo con fondos del Banco Mundial (BM), para llevar Internet y telefonía celular a 7 comunidades del Caribe Norte. Ni un solo centavo salió de las arcas de Wang Jing. Más bien resultó favorecido por la institución financiera multilateral. Orlando Castillo habló de 2 mil millones de dólares en solo tres años. Sigue en deuda. No opera ni un solo teléfono en el resto de Nicaragua. ¿Qué pasó con el anuncio de la construcción del Satélite —Nicasat 1— que a partir de 2015 bañaría con su señal a toda Nicaragua? El paso del tiempo exhibe las alcahueterías del gobierno y las constantes posposiciones del empresario. ¿Cuánto tiempo más habrá que concederle?

En un año electoral de la Roca adelantó promesas de campaña; venderán los teléfonos a precios menores que los de la competencia. ¿Creerá en lo que dice? Insistió en la buena nueva. El minuto telefónico costará en total 12 centavos, no 5 como afirmó Castillo cuando trató de justificar el otorgamiento de la licencia. Más alegre que nunca —como en las cuentas de la lechera— de la Roca dice que a Xinwei no “le interesa hacer dinero con las llamadas, sino que el cliente tenga posibilidades de comunicarse”. ¡Una oferta a la que pueden suscribirse desde ahora los usuarios¡ El entusiasmo nubló su entendimiento. Con desparpajo anunció que “la velocidad será la que el cliente pida”. ¡Más dichosos no podemos sentirnos! ¿No pasa igual con Claro y Movistar? ¿Será que no van a cobrar por capacidad instalada?
La perorata de don Pablo vino cargada de otras novedades, los teléfonos que pondrán en venta no utilizan SIM. Son de línea, una versión mejorada que les permitirá “tener una capacidad de conexión mejor que la tecnología 4G LTE. Los operadores de Claro y Movistar deben estar asustados. El apocalipsis viene. Entre el fárrago de afirmaciones, tiene razón al decir que su red no estará congestionada como las otras. (Una observación que Telcor debería tomar en cuenta). Tendrá una mayor densidad de radio base. Su manera de expresarse ratifica que los funcionarios al servicio de Wang Jing hablan en términos de futuro. Todos sus ofrecimientos son para mañana. Don Pablo no podía ser la excepción, forma parte de los funcionarios educados para ofrecer futuros promisorios. Nunca alude el presente.

El vicegerente general de Xinwei, expuso que no constituyen ninguna competencia para los otros servidores de telecomunicaciones. Sus lamentos eso indican. Desde ya son presa de derrotismo. Albergaba la esperanza que por fin una empresa metiera en cintura a Claro y Movistar. Quienes abrigamos esta idea estábamos equivocados. Debemos desterrarla de nuestra imaginación. Ellos no competirán. “A mí no me interesa —dijo para concluir— lo que a usted le vendan las otras compañías, sino que a usted le guste nuestro servicio y nos diga en qué podemos mejorar”. Ahora resulta que Xinwei es una empresa altruista. No llegó para hacer negocios. ¡No desembarcó por dinero! ¡Solo lo hizo con la intención de servir a los nicaragüenses! ¡Lástima que tarda demasiado en hacerlo!

Ante tanta impericia, ¿a qué se debe el favoritismo desproporcionado de Telcor? El ente regulador le adjudicó seis nuevos títulos habilitantes con facultades especiales para negociarlos con otros operadores. ¿Era esta su pretensión? Las concesiones recibidas únicamente son comparables con las prerrogativas que goza Claro. Una situación cuasi monopólica. Xinwei no ha desmentido que logró concretar alianzas con el conglomerado Inversiones Nicaragüenses de Telecomunicaciones, (Intelcom). Las ventajas preferenciales recibidas por Telcor, le permiten brindar telefonía pública, Internet para ofrecer servicios similares a los que oferta Neflix, TV por suscripción, telefonía local, larga distancia nacional e internacional. ¡Ya más no podía dársele! ¿O sí? Don Orlando, usted tiene la palabra.

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