Confidencial

Tomatierras mantienen invadidas 6,900 manzanas

Casi 9,200 manzanas de ricas tierras productivas del norte, occidente y suroriente del país han sido invadidas en los últimos meses, afectando el cultivo y desarrollo de varios de los más importantes rubros de exportación, así como otros destinados al consumo local.

Según el último reporte de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), se han recibido “47 denuncias por invasión a la propiedad privada, equivalentes a 8,742.5 manzanas tomadas, de las cuales 6,443.3 manzanas siguen ocupadas en nueve departamentos de Nicaragua”.

Eso fue hasta antes que “sujetos desconocidos fuertemente armados y con lujo de violencia, irrumpieron por la fuerza” en la finca Birmania, propiedad de Grupo Coen, con lo que el total de propiedades invadidas suma 9,168.5 manzanas.

Si bien la ‘toma’ ilícita de propiedades no es un fenómeno nuevo en el país, los propietarios –o sus familiares, en varios casos en que los dueños son personas muy ancianas-– relatan diferencias sustanciales.

Antes, los invasores eran personas pobremente armadas que se escudaban en su pobreza para tomar una propiedad que no les pertenecía, y comenzar a construir champas para vivir. Ahora, se trata de hombres encapuchados fuertemente armados que llegan en vehículos de lujo y se limitan a ocupar el lugar y a consumir los recursos existentes. Como un virus.

Ejemplo claro de ello es lo que le ocurrió a Rómulo Sánchez (93) y su esposa Arsenia Aguilar (83), cuando unos 200 hombres les invadieron la finca Hato Grande, de 720 manzanas de extensión, ubicada en Chinandega. Los delincuentes le pusieron una escopeta en el abdomen a la señora, y los obligaron a abandonar todo y huir de su hogar.

El temor de doña Arsenia debe haber sido muy similar al que experimentó doña Marina Lanzas Tercero de Amador, al ver entrar a grupos de desconocidos a su hacienda, llamada ‘Santa Josefina’, de 700 manzanas, localizada en Matagalpa.

Siendo que la propiedad había sido invadida varias veces antes, para los familiares de la señora Lanzas fue notorio ver que ya no se trataba de campesinos que movían los alambres y se asentaban en el lugar. En vez de eso, los ilegales llegaron en camionetas, armados, y con los rostros tapados, por lo que los dueños y sus trabajadores no tuvieron más opción que irse de la zona.

Ese modus operandi se repitió durante la invasión de la finca Birmania, donde los invasores, después de afincarse, procedieron a cortar la caña de azúcar que estaba sembrada, y a quitar los cercos “con la intención de asentarse”.

Un elemento más que caracteriza a todas las invasiones, es la falta de acción de las autoridades policiales y judiciales, y hasta las partidarias, a las que los dueños han acudido en un intento desesperado por recuperar lo que les pertenece.

Dos menos

Al menos dos dueños han podido recuperar el control de sus propiedades, ambos en Estelí, según el más reciente reporte recibido en Upanic, que espera poder confirmarlo para incluirlos en el nuevo informe que presentarán antes del cierre de mes.

“Nos reportan que hay dos propiedades que habrían sido desocupadas, pero estamos tratando de confirmar esa información con los dueños”, dijo a Confidencial Julio Munguía, Gerente Técnico de Upanic.

“Una de esas dos propiedades era un proyecto de viviendas en Estelí, de nueve manzanas de extensión. La otra es Los Placeres, de tipo agrícola, en la que se reportan daños en la infraestructura de una caseta de curado de tabaco”, detalló.

Dos tomatierras muertos

Una balacera registrada el pasado jueves en una propiedad registrada a nombre de la emprea Inversiones Mineras SA (IMISA) dejó dos personas muertas. Un grupo de invasores supuestamente afines al Gobierno invadió el terreno localizado en la Carretera Nueva a León y luego fueron atacados por encapuchados. En el enfrentamiento murieron dos tomatierras, en el que es el hecho más sangriento desde que comenzaron las invasiones hace más de un mes.