Reporte ciudadano

Un libro con la enseñanza de cómo ser solidario

"Este es para mí el libro más documentado que haya leído sobre nuestro proceso revolucionario, el origen de su decadencia y sobre la actual crisis"

El autor de este libro, Matthías Schindrer, ciudadano alemán con residencia alterna en Hamburgo y Lisboa, es un internacionalista en su expresión más cabal, no solo por ser amigo y defensor fraterno de todos los pueblos en lucha, sino por su total identificación con sus esfuerzos por alcanzar la justicia y el bienestar social que todos los pueblos merecemos.

La identidad con la causa del pueblo nuestro nació en Matthías desde antes del 19 de julio de 1979, pero avivó su entusiasmo cuando de modo deslumbrante se anunció al mundo la libertad política conquistada y el inicio del camino hacia nuevas conquistas.  Matthías participó en el Comité de Solidaridad con Nicaragua, organizando actos de información sobre nuestro país y en manifestaciones de solidaridad. Arribó por primera vez a Nicaragua en 1983, participando en la Primera Brigada Internacional de Producción “Todos juntos venceremos” para cortar café, y de esta manera, protestar contra la intervención político-militar de los Estados Unidos. Desde entonces llegó al país, trayendo su ayuda material, experiencia, amor solidario y trabajo constructivo, y se asentó en León de Nicaragua. Su único propósito de constituir una hermandad entre Hamburgo y León, la cual aún existe en la actualidad. De esta forma, dio su ayuda a consolidar la victoria, aportando a la construcción de una vida nueva sobre los escombros de las viejas estructuras económicas, políticas y sociales.

Conocí a Matthías –y nos hicimos amigos— hasta después de 25 años de que él viniera por primera vez.  Efectuó sus trabajos de solidaridad con León desde Hamburgo, donde trabajaba como mecánico industrial y se desempeñaba en la lucha sindical.  Pero volvía frecuentemente a León para realizar varios trabajos dentro  de las actividades del hermanamiento entre las dos ciudades, tanto en el trabajo comunal como en la solidaridad que se había establecido en colaboración con la alcaldía de esa localidad.

Mientras estuvo aquí durante los años de vigencia revolucionaria, Matthías investigaba sobre nuestra historia, penetrando en su realidad mientras vivía, trabajaba, sentía y asumía como propias las dificultades del proceso, y tratando de explicarse las causas del desvanecimiento paulatino de los ideales de la revolución y la pérdida 29 años después de la mística en la conducta de su liderazgo.

Cuando nos conocimos, más o menos, en el año 2010, Matthías conocía mejor que yo algunos casos, hechos y problemas por él vistos y vividos en Nicaragua causantes de la frustración revolucionaria, de modo que mucha de la información que buscaba de mi parte, en muchos casos no era tan nueva ni desconocida para Matthías.  Su experiencia de vida y trabajo en Nicaragua, junto a la tarea de informarse desde el exterior acerca de la nueva triste realidad vigente, Matthías también –y hasta hoy—no ha dejado de entrevistar a mucha gente, solicitándoles sus puntos de vista sobre todo lo que pudieran saber o pensar, acerca de lo que  ocurre en la actualidad después de los primeros 27 años de nuestro fracasado proceso revolucionario.

Ese su afán de investigador incansable, Matthías ha nutrido aún más su experiencia personal, informándose con ayuda de la nueva tecnología cibernética, de tal manera que sus exhaustivos esfuerzos le han permitido recopilar toda la información necesaria y posible para  mantenerse al día sobre nuestra realidad.  Todo ese bagaje informático acumulado, lo ha trasladado a las páginas de su libro, este libro que ahora está en sus manos.

Ya usted lo podrá comprobar, y desde ahora se lo confirmó yo, cuan nutridas están esas páginas con información veraz con la que Matthías que le ha dado el valor y la autenticidad a su libro. ÉL lo ha escrito después de haber consultado la literatura de 168 fuentes que incluyen libros de nicaragüenses y extranjeros de todas las tendencias políticas e ideológicas –desde Carlos Fonseca a Carlos Marx, pasando por el programa histórico del FSLN, libros de miembros de su Dirección Nacional, de comandantes sandinistas opuestos al autoritarismo de Ortega, de intelectuales sandinistas disidentes del orteguismo y de fieles seguidos de Ortega—, al igual que de opositores y de todos los medios de comunicación independientes y de los medios informativos oficiales de la dictadura Ortega-Murillo.

A mi juicio, nada imparcial, el libro de Matthías es el más documentado que haya leído sobre nuestro proceso revolucionario, el origen de su decadencia y, más que todo, sobre la actual crisis política y social de nuestro país.  Como si fuera poco, este libro tiene un anexo que contiene la cronología de sucesos puntuales de nuestra historia y sus relaciones con los gobiernos norteamericanos que el autor inicia en el año 1821 y concluye con los últimos acontecimientos ocurridos hasta el pasado año 2017. Además, incluye el significado de las siglas de 84 organizaciones políticas, estatales, sindicales y sociales que tienen o han tenido vigencia en la vida nicaragüense, y mencionadas en su libro, algo muy necesario para orientar al lector extranjero, especialmente.

¿Qué decir del contenido de cada uno de los numerosos capítulos en que Matthías divide su obra para completar la mayor información posible sobre Nicaragua, su historia, sus derrotas, sus victorias, las crisis que ha vivido y sufrido durante sus 198 años como república formalmente soberana?  Sería una respuesta muy larga… y una innecesaria repetición temática del libro de Matthías.

Pero, de todos modos, no puedo dejar de decir que se trata de un relato de las causas históricas de nuestra burlada soberanía,  sufriente a la vez, por la influencia y de las intervenciones militares, más las diferentes modalidades del Monroísmo de la política exterior de los Estados Unidos, aplicada desde 1823 hasta nuestros días, lo que en Nicaragua solo las ignoran quienes fingen  ignorarlas.

Como ya lo comprobará el lector, a mí me corresponde solo referirme con brevedad a unos pocos temas del libro, aunque no seré yo quien le otorgue su importancia, pues el mismo libro comprobará ante sus lectores su intrínseco valor como documento histórico y de  actualidad.  Matthías se interesa especialmente en esclarecer a los ciudadanos europeos de izquierda y precisamente conocedores de nuestro país— que se excusan de opinar diciendo: “Lejos de Nicaragua no entendemos lo que está sucediendo allí”.  O bien expresan esta otra excusa: “Mantengamos la amistad, pero no discutamos sobre política ajena”.

Matthías no deja mentir a unos ni excusarse a otros que fingen imparcialidad, para mantenerse solidarios con la dictadura o para parecer indiferentes a la suerte del pueblo nicaragüense, alegando  una lejanía que no existe en estos tiempos de tecnología cibernética. Por ejemplo, algunos que conocieron el país, y disponen de la información que reciben de partes oficialistas, se confiesan de izquierda y por ello se sienten obligados a ofrecer solidaridad a quienes aún se consideran revolucionarios, reciben esta pregunta de Matthías:

“¿Pero qué tipo de amistad o de solidaridad puede existir si esta es privada de un contenido libertario y humanista?”   

Con esa contundencia argumental y una franca solidaridad con el pueblo frente a la dictadura de los Ortega-Murillo, el libro de  Matthías adquiere gran actualidad e importancia para esclarecer la realidad nicaragüense, ante los que en el exterior se pronuncian a favor del gobierno orgteguista por sus discutibles programas sociales, exponiéndoles razones claras y contundentes, como esta:

“¡No es ético justificar con una medida de beneficio social el asesinato de un solo estudiante!”

Bien actualizado como está Matthías sobre nuestra realidad, no podía dejar impune los argumentos mentirosos de los dictadores, difundidos últimamente a través de videos mañosamente elaborados, pretendiendo trastocar los papeles desempeñados por las dos fuerzas en contienda: por un lado, victimizar a los criminales y represores de la dictadura, como la Policía orteguista y sus matones parapoliciales; y por el otro lado, criminalizar a las víctimas mortales de la represión contra todo el movimiento popular cívico y desarmado.

Un ejemplo de cómo Matthías enfrenta con la lógica y la fuerza argumental las falsedades del orteguismo, tal como aquello de que las muertes, los secuestros, las torturas y la violación de la autonomía universitaria y hasta el asesinato sin precedentes por medio de la incineración de una familia, ha sido producto “de los agentes del imperialismo en su fallido intento de dar un golpe de Estado contra un gobierno democrático”, lo veremos en las siguientes preguntas:

“Si realmente hubiera sido un golpe de Estado orquestado por Estados Unidos, ¿por qué el Ejército (Nacional) no se puso en alerta para rechazar el tal golpe?

“¿Por qué no hubo ninguna declaración del Ejército que advirtiera contra el golpe?

“¿Por qué el Gobierno nicaragüense no se ha dirigido a la comunidad internacional para denunciar el golpe de Estado de fuerzas extranjeras contra el país?”

Pienso, finalmente, que cualquiera sea el criterio político de quien lea el libro de Matthías Schindrer, no dudará de su sincera amistad y fraternidad con el pueblo nicaragüense, lo  que él demuestra en cada una de las palabras y las frases que componen su libro.

Managua, 14/05/2018.

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