Política

Presidente del PLI demanda cambios de fondo en CSE

Eduardo Montealegre: un magistrado no sería suficiente

La coalición democrática opositora aún no ha decidido si va a elecciones, pero "nos preparamos para participar", dice Montealegre



Eduardo Montealegre, excandidato presidencial y presidente nacional del Partido Liberal Independiente (PLI), asegura que los cambios que se producen a lo interno del Consejo Supremo Electoral (CSE) -incluida la posibilidad de que la oposición obtengan un cargo en el Tribunal-, no son suficientes para participar en las elecciones previstas para el próximo noviembre. Sin embargo, en esta entrevista Montealegre explica los preparativos que hace la oposición de cara al año electoral, sus plazos y los mecanismos propuestos por el PLI para escoger a los candidatos. Asegura que no se presentará como aspirante, pero responde con ambigüedad sobre sus ambiciones presidenciales. “Puede que la gente ya se haya aburrido de Eduardo Montealegre o puede que digan ‘aquí sos una persona que queremos’”, dice.

En recientes semanas ha habido movimientos en el CSE. ¿Cómo interpreta la salida de dos magistrados, señalados de complicidad en los fraudes electorales denunciados en anteriores elecciones?

Lo más importante es que hay dos posiciones vacantes. Ojalá que renunciaran todos los magistrados, por dignidad, por hacerle un bien a Nicaragua. Deberían renunciar también directores a nivel nacional, directores a nivel internacional, porque todos son causantes de los fraudes.

Se habla incluso de una salida de Roberto Rivas.

Aquí se especula de todo. Hay que enfocarse en los hechos que tenemos enfrente. Por eso fue que la Coalición Nacional por la Democracia anunciamos una lista de candidatos a ocupar los puestos vacantes. Es una lista que la platicamos todos y creo que lo que hemos demostrado es que, a diferencia del pasado, apartamos los colores partidarios y dijimos ‘busquemos a las mejores personas’. Los nombres son por todos conocidos, gente de larga trayectoria profesional, honestidad, transparencia, capacidad.

¿Una eventual salida de Roberto Rivas sería suficiente para la oposición?

Aquí muchos se enfocan en la salida de Roberto Rivas, por ser la cara del CSE.

Y por ser señalado de fraguar varios fraudes electorales.

Él tal vez firmó el papel. Los fraudes no se fraguan solamente a nivel del Consejo Supremo Electoral. Lo que reclamamos es que ellos, que sí saben lo que se hace abajo, se quedaron callados, como el señor Luis Benavides. Una vez que los señores magistrados sabían que en 2008 las actas que teníamos decían que habíamos ganado en 40 municipios del país, ellos tenían que haber dicho ‘hay algo malo aquí’, pero se quedaron callados. El fraude se fragua de abajo para arriba.

La oposición presentó esta semana una lista de personalidades para ocupar al menos un puesto en el CSE, entre ellos Kitty Monterrey, Verona Gurdián, Claudia Pineda, Félix Maradiaga, Dionisio Palacios, María José Zamora y Roberto Courtney. ¿Qué posibilidades hay de que una de estas personas ocupe un puesto dentro del Tribunal?

Todas estas personas son excelentes candidatos, con experiencia a lo largo de muchos años en relación al sistema, procesos, procedimiento, administración, algunos con experiencia en el área electoral y creemos que son importantes no solamente para reemplazar los puestos vacantes en el CSE, sino a todos los miembros del Consejo. El pueblo nicaragüense va a ver con esta elección qué es lo que el FSLN está dispuesto a hacer. Si escogen a dos partidarios del Frente Sandinista, con la calidad de candidatos que hemos presentado, lo que están diciendo es a mí no me importa el pueblo, a mí no me importa lo civil, a mí no me importa el voto.

En el caso de Kitty Monterrey el diputado Wilfredo Navarro dijo que no reúne los requisitos por “no haber renunciado a su nacionalidad norteamericana”. Esta sería la tercera ocasión que aspira a un cargo. ¿Por qué la vuelven a proponer?

La volvemos a proponer por principios, porque tiene excelente calificaciones y porque ya hubo un magistrado que había nacido en Nueva York, que sus padres estaban estudiando ahí, que lo inscribieron en el consulado igual que a la señora Monterrey, que nació en Estados Unidos, su madre es nicaragüense y fue inscrita en el consulado. Lo que es bueno para la gansa tiene que ser bueno para el ganso.

¿Si en estos cambios en el CSE escogen a una de las personas que ustedes han propuesto, sería eso suficiente garantía para la oposición para asistir a las elecciones presidenciales?

No. Hemos dicho que necesitamos que se entreguen las cédulas a todos los nicaragüenses, que haya observación electoral nacional e internacional, que los resultados se publiquen junta por junta, que haya un padrón electoral con fotografía y que el mismo padrón se le entregue a todos los participantes en las elecciones, que haya la posibilidad de que los nicaragüenses en el exterior puedan votar.

¿Qué plazo tienen para decidir si van o no van?

Esa es una decisión que tomaremos cuando se tenga que tomar. En la coalición lo hemos discutido y nos estamos preparando para participar.

¿Qué significa que se están preparando?

Estamos organizándonos a nivel de barrio, a nivel de JRV, a nivel de ruta, a nivel de municipio, de departamento y a nivel nacional. Y ahora estamos comenzando un proceso para escoger candidatos bajo un método que refleje la voluntad popular.

¿Cuál será ese mecanismo para elegir candidatos?

Es una propuesta que el PLI hizo a todos los miembros de la coalición. La idea es muy sencilla: es que de abajo hacia arriba se vayan escogiendo los candidatos departamentales y que sean las estructuras las que escojan en una asamblea departamental. Cuando ya haya pasado ese proceso habrá 140 candidatos a diputados departamentales, 70 propietarios y 70 suplentes, esos serán los votantes que escogerán a los candidatos a diputados nacionales y al Parlacen.

¿Y en el caso de la candidatura presidencial?

En el caso de que no lleguemos a un consenso entre todos los miembros de la coalición, que sería lo mejor, los que votarán serán los 140 candidatos a diputados departamentales, los 40 candidatos nacionales y los 40 al Parlacen.

Las más recientes encuestas, como la de Cid Gallud publicada por Confidencial, muestra un gran descontento de la población hacia la oposición. La oposición prácticamente no existe. Según la encuesta apenas 2% de los encuestados dice decantarse por el PLI.

Igual ha sido en el pasado. Los movimientos a nivel mundial hoy en día no hablan muy bien de los políticos en general. Pero no es así (como dicen las encuestas): va a depender mucho del candidato, de lo que hagamos. ¿Quién ha sido el que ha estado tomando el liderazgo aquí con los temas de oposición, de los miércoles de protesta, las votaciones en la Asamblea Nacional?

Hay la sensación de que el movimiento político que usted encabezaba ha ido dilapidando el apoyo logrado, primero en 2006, cuando usted fue candidato presidencial, y luego en 2011, cuando lograron 23 diputados y algo más de un 30% de apoyo del electorado.

En 2006 sacamos 28%, en las municipales de 2008, a nivel de Managua, sacamos 52%, y en 2011 sacamos 30%. El resto son encuestas manipuladas, maniobradas, con muestras que no son relevantes.

Los movimientos de oposición que hay en el país son sociales, como el caso de los campesinos que se oponen al Canal.

La gran mayoría de la gente que acompaña a esos movimientos campesinos pertenecen al PLI y en particular en la zona de Nueva Guinea.

¿Asumirá usted la candidatura presidencial?

No. He dicho que no voy a correr este año.

¿Por qué?

Porque creo que ha habido mucho daño a mi imagen por inventos que han hecho. Además, es importante que otros participen.

¿Mantiene sus aspiraciones presidenciales?

La única aspiración que tengo es que logremos mejorar la situación de todos los nicaragüenses.

Muchos se quejan de que no hay un candidato. Usted ya fue candidato. Tiene la experiencia político-electoral. Conoce las actuales reglas del juego. ¿Por qué no presenta su candidatura?

Yo en 2006 saqué 28% y a Fabio Gadea le dejaron 30% en 2011. Uno no puede ser catcher, pitcher y batear al mismo tiempo. Uno tiene diferentes responsabilidades y eso es lo que estoy haciendo.

¿O más bien se está preparando para las elecciones de 2021?

No necesariamente. No sé lo que vaya a pasar. Hace cuatro años no sabía que me iban a hacer tres bypases. Por suerte estoy muy bien y trato de ser bastante disciplinado. Puede que la gente ya se haya aburrido de Eduardo Montealegre o puede que digan ‘aquí sos una persona que queremos’.

¿Cree que la gente lo considera líder?

No sé. Es irrelevante lo que yo piense. Lo importante es lo que piensa la gente.