Nación

Marcha "Somos la voz de los presos políticos" asediada por policías y oficialismo

Violencia policial y paramilitar deja un muerto y varios heridos

Matt Romero murió a causa de un disparo en el pecho, pero régimen dice que cayó en un “fuego cruzado”



Ismael Reyes seguía a través de la televisión la marcha “Somos la voz de los presos políticos”. Prestó más atención a la transmisión cuando la Policía Nacional, paramilitares y turbas del Gobierno arremetieron contra los manifestantes en el sector del barrio Las Américas 3. Sabía que su sobrino, Matt Andrés Romero, participaba en la protesta pacífica, pero nunca esperó que el joven conmocionado con un disparo en el pecho que vio en la pantalla fuese su familiar, quien la mañana de este domingo salió con su pañoleta azul y blanca hacia el sector del mercado El Mayoreo.

“Pegué un grito. Llamé a mi hermana y le dije que habían herido a Andrés”, relató Ismael Reyes a Confidencial. Los familiares del joven de 16 años lograron llegar al Hospital Alemán Nicaragüense, pero pronto les informaron que había fallecido.

Matt Andrés Romero fue la víctima fatal que dejó la represión gubernamental contra la marcha “Somos la voz de los presos políticos” este domingo. Las balas causaron al  menos cinco heridos más, entre ellos dos periodistas.

Pese a los múltiples testigos y pruebas del ataque policial y paramilitar, la Policía Nacional emitió su propia versión de los hechos. Incriminó a los ciudadanos como “grupos violentos” que atacaron “con armas, morteros y piedras a familias de la 9 de Junio, 2 de Diciembre y Américas 3”. Y dijo que Matt Andrés Romero cayó en “un fuego cruzado”.

“Como respuesta al ataque, y las acciones que tomaron las familias para defender sus vidas y hogares, resultaron lesionados Abraham Lacayo y Matt Andrés Romero, último sujeto que, a consecuencia del fuego cruzado originado por ellos mismos, perdió la vida en horas posteriores”, dijo el comisionado mayor César Cuadra.

Sin embargo, los familiares de Matt Andrés Romero refutaron la versión policial, y se declararon indignados ante “la manipulación”. “Dicen muchas cosas de él, pero ya sabemos que la Policía miente. Todos sabemos la verdad, y la verdad no necesita de anteojos. Allí estaban todos los medios de comunicación transmitiendo”, reclamó Ismael Reyes, el tío de la víctima.

Marcha asediada

El punto de inicio de la marcha fue convocado en el sector de los semáforos de El Mayoreo. Desde que los ciudadanos comenzaron a congregarse, el asedio policial y de las turbas sandinistas fue constante. La Policía trabajaba en coordinación con los simpatizantes de la dictadura de Daniel Ortega y con los paramilitares. El ataque armado devino en Las Américas 3, cuando motorizados abrieron fuego contra los manifestantes azul y blanco.

Fue un momento traumático para los presentes en la zona, porque los paramilitares no dudaron en gatillar sus armas. Adultos, mujeres, ancianos, jóvenes huyeron en busca de refugio en casas aledañas, se lanzaron al cauce y otros intentaron ingresar a la parte norte del Mercado Iván Montenegro. La misa que se celebraba en la iglesia Nuestra Señora de las Américas fue suspendida. Las campanas repicaron alertando de las balas. Muchos ciudadanos se refugiaron en el templo. Sin embargo, decidieron salir de la parroquia luego de que el vuelo de un dron los cabreara, y de esa forma evitar quedar atrapados como los universitarios en la iglesia Divina Misericordia el pasado trece de julio.

Matt Andrés Romero fue herido en la calle El Tamarindo, en las Américas 3, luego de que los autoconvocados intentaron responder el ataque con piedras y morteros. Pero la ráfaga paramilitar cayó de golpe y fue incesante. En ese momento fue cuando una bala impactó en el pecho a Matt Andrés Romero. El joven fue auxiliado de inmediato y trasladado al Hospital Alemán Nicaragüense, donde luego fallecería.

Ismael Reyes denunció que los médicos del Alemán obligaron a la madre de Matt Andrés Romero a firmar un documento en el que se comprometía “a no denunciar” el asesinato en ningún lado. “El pecado del chavalo fue luchar por un mejor país, una patria libre. Por eso lo mataron de forma cobarde”, dijo el tío.

Matt Andrés Romero era estudiante de cuarto año de secundaria en el Instituto Público Rubén Darío. Habitaba en el barrio Larreynaga, en Managua, y desde que iniciaron las protestas estudiantiles decidió sumarse.

El joven fue velado la misma noche de este domingo. Ismael Reyes dijo que funcionarios del Frente Sandinista llegaron a ofrecer dinero y unas sillas para el velatorio, pero que ellos lo rechazaron de forma categórica.

Hieren a periodistas

Las balas que mataron a este joven también hirieron al periodista Wiston Potosme del programa Café con Voz, que dirige Luis Galeano. Potosme resultó herido en el brazo derecho. Fue atendido rápidamente y el proyectil no alcanzó ningún hueso ni arteria que provocara que se desangrara.

“Se encuentra en observación, pero fuera de peligro, siempre firme”, informó Luis Galeano. Durante el ataque, el fotoperiodista Inti Ocón recibió charnelazos, mientras que Oswaldo Rivas de la agencia Reuters fue golpeado con un balín metálico.

Tras el ataque, la policía comenzó una redada de capturas ilegales contra los manifestantes. El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) contabilizó al menos diez detenciones. Algunos de los detenidos son Ángel Cuarezma, Nhadiezdha Chavarría, Andrés Eliseo Cruz, Kevin Solís, Alex Hernández, Tania Cadena, José Ángel González, Adrián Andrés García y Pedro Estrada, la mayoría jóvenes.

La periodista del diario Hoy, Gloria Acosta, denunció que su hermano Francisco fue detenido ilegalmente. Al caer la tarde, se supo además que el líder universitario Jonathan López estaba encerrado en las celdas de la dirección de auxilio judicial. Los organizadores de la marcha aseguraron por su cuenta que 23 personas se encontraban desaparecidas hasta las cinco de la tarde de este domingo.

La persecución policial llegó hasta el sector de Bello Horizonte. Managua quedo tensa tras la marcha. Caravanas policiales rondaron buena parte de los barrios Orientales y las inmediaciones del Memorial Sandino.

La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos para América Central (Acnudh) expresó su preocupación tras el ataque contra la marcha azul y blanco.

“ACNUDH recibió con preocupación reportes sobre una persona muerta y cinco heridas en una marcha de protesta en Managua. La información recibida indica que la marcha habría sido atacada, incluso con disparos, por policía y elementos armados progubernamentales”, indicó.

La Oficina del Alto Comisionado de DD.HH. de ONU advirtió que “ese tipo de ataques en contra de las protestas se han observado repetidamente en las últimas semanas”. Por tanto, demandó al Gobierno “asegurar el pleno respeto del derecho a la libertad de reunión pacífica según los estándares y normas internacionales de derechos humanos aplicables”.