Opinion

Una confesión sobre el Ejército y el espionaje político

Comentarios sobre el comunicado del Ejército negando su involucamiento en actividades de espionaje político

El Ejército de Nicaragua ha emitido un comunicado para desmentir el contenido de un video con declaraciones de la exministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, en las que ésta involucra a la Inteligencia Militar en actividades de espionaje político, pero luego de algunos malabarismos verbales y frases oscuras el Ejército no logra dejar clara la situación. Veamos.

Para empezar, el comunicado omite el nombre y el cargo de la señora Morales porque eso es precisamente lo que da credibilidad y relevancia a su declaración. Por la posición que desempeñó durante varios años, ella conoce perfectamente cómo es que funcionan los mecanismos de coordinación entre el Ejército y la Policía en casos como el que refiere y el tipo de colaboración que se establece entre ambos. Es alguien que está en posición de hablar con conocimiento de causa. Por otra parte, está claro en el video que ella no muestra ninguna reserva o recomienda discreción a la audiencia cuando se refiere al involucramiento del Ejército en el espionaje político, porque claramente para ella eso es algo normal, a pesar de que seguramente conoce las leyes que lo prohíben.

El comunicado rechaza y desautoriza categóricamente sus comentarios y los de cualquier otra persona en el mismo sentido, y vinculan lo dicho por Morales con supuestas campañas calumniosas contra el Ejército, en un claro intento por descalificarla. Pero todos sabemos que la señora Morales es orteguista de corazón y cercana a Rosario Murillo y bajo ningún concepto trataría de manipular información o calumniar al ejército, o a cualquiera de las instituciones del régimen, por el contrario, hizo esas afirmaciones con mucha seguridad porque nunca pensó que sus palabras se harían públicas, palabras que seguramente ha repetido muchas veces en otras ocasiones.

El Ejército, dice el comunicado, rechaza las declaraciones que según ellos, tratan de “situarlos donde nunca han estado”. La redacción de esa frase es bastante peculiar pero sobre todo es poco clara en cuanto a lo que están rechazando. La exministra de Gobernación en su intervención claramente pide a su audiencia que le presten apoyo operativo a la Inteligencia Militar cuando llegan a los barrios a establecer puntos de control de los opositores. Ella no menciona ningún lugar donde la Inteligencia Militar haya estado, no los “sitúa” en ninguna parte, sino que se refiere a lo que llegan a hacer a los barrios en general. El Comunicado por tanto niega lo que no ha sido afirmado.

Pero más importante que lo que niega es lo que no niega. No niega explícita y categóricamente que la Inteligencia Militar esté involucrada en actividades de espionaje político ilegal y tampoco niega que colaboren con la Inteligencia de la Policía en esas mismas actividades. Las sospechas existen desde hace bastante tiempo sobre estas actividades ilícitas de la Inteligencia Militar, particularmente en el contexto de la crisis actual, pero el video de Morales las confirma por boca de una persona cercana a los más altos niveles del poder orteguista, y de tanta confianza, que la envían a orientar a sus miembros sobre la forma en que deben colaborar con el Ejército y la Policía en el espionaje y control político de los opositores.

Los ciudadanos habríamos quedado más claros de la posición del Ejército si hubieran dicho con todas sus letras que la inteligencia militar no busca, ni directa ni indirectamente, información sobre ciudadanos opositores al régimen y tampoco lo hace ninguno de sus funcionarios; que no comparte con la Policía información que por cualquier razón ajena a su propia actividad haya llegado a ser de su conocimiento sobre la posición y actividades políticas de los ciudadanos; que ningún funcionario de la Inteligencia Militar presta servicios de asesoría o cualquier tipo de colaboración a los órganos de inteligencia policial relacionadas con la obtención de información política de los ciudadanos; y que tampoco buscan información sobre la posición política de los miembros del Ejército o de la policía. Esto es lo que necesitaban decir para disipar cualquier duda.

Ahora bien, como el Ejército dice en su Comunicado, que ellos hacen lo que dicen y dicen lo que hacen, a lo mejor no pueden decirlo.

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