Opinión

UNEN es el brazo de una dictadura sangrienta

¿Por qué las federaciones estudiantiles de Centroamérica aceptan y legitiman a un movimiento estudiantil que no tiene representatividad?



Treintisiete años de la de historia del movimiento sandinista UNEN terminaron en 2018, cuando los estudiantes se levantaron contra la dictadura que los ha respaldado y les brinda puestos y oportunidades para seguir viviendo del pueblo sin reproducir más que mediocridad.

El 19 de abril cuando los estudiantes de la UNAN Managua se disponían a protestar dentro de la universidad en contra de la represión ejercida por la dictadura de Daniel Ortega los dirigentes de la UNEN desalojaron forzosamente a los estudiantes, yendo totalmente en contra no solo de sus propios estatutos si no de la propia Constitución de Nicaragua la cual nos permite a todos los ciudadanos ejercer el derecho a la libre manifestación pacífica; así la UNEN se posicionó desde el primer momento como cómplice de un régimen que hoy es culpable de la muerte de más de 300 personas, que mantiene a más de 700 presos políticos, que no responde ante los desaparecidos y que ha provocado el exilio de más de 70,000 ciudadanos nicaragüenses.

A todo esto se suma su participación descarada en la represión desmedida por parte de la dictadura, disparando contra los atrincherados en las universidades, con armas de guerra, UNEN es cómplice de los crímenes de lesa humanidad en contra del pueblo nicaragüense, esto ha derivado en la muerte de muchos estudiantes y jóvenes entre los cuales se encuentran francisco Flores y Gerald Vásquez, que murieron en el ataque de más de 16 horas a la iglesia Divina Misericordia donde nos refugiamos el 13 de julio del 2018.

A pesar de que la represión de la UNEN a los estudiantes no empieza a partir del 2018, si se evidencia descaradamente a partir de esta fecha y cabe destacar su participación y colaboración con la policía orteguista para identificar, brindar datos del registro académico y arrestar ilegalmente a estudiantes que luchábamos en contra de la manipulación y usurpación de la autonomía universitaria. Soy una testigo sobreviviente de que tanto el CUUN como la UNEN fueron cómplices de nuestro secuestro el 25 de agosto del año pasado en la ciudad de León, y no solo eso, cuando nos llevaron a la cárcel de torturas “El Chipote” fueron ellos quienes se presentaron a identificarnos como “terroristas” como llaman al pueblo que disiente en su política partidaria.

En este contexto se ha invitado a la UNEN al “XXXV Congreso de Estudiantes Universitarios de Centroamérica y el Caribe (CEUCA)” para ser partícipes de la elección de nueva junta directiva de la Federación de Estudiantes de Centroamérica y el Caribe, y yo me pregunto por qué las federaciones estudiantiles de estos países miembros aceptan y legitiman a un movimiento estudiantil que no tiene representatividad ni razón de ser, más que ser un brazo de una dictadura sangrienta peor que la de Somoza en los años 70.

Todos los movimientos estudiantiles en Latinoamérica tienen una historia de lucha en contra de las dictaduras y abusos de cualquier índole que lesionan los derechos humanos, UNEN tuvo un lapso de lucha con sentido social, pero se acabó hace mucho, hoy en día ya no tienen ni representatividad ni motivo para continuar existiendo más que su lucha imaginaria de defensa de valores revolucionarios inexistentes en el FSLN del cual son parte y defienden.

El mundo entero sabe que en Nicaragua se cometieron crímenes de lesa humanidad, saben que hay nuevos movimientos alzando la voz, no solo en Nicaragua, sino en toda Latinoamérica. Me gustaría que todas las organizaciones estudiantiles latinoamericanas cumplieran con sus estatutos y permitieran la libre organización que va de la mano con la democracia y no permitir el autoritarismo, la corrupción y el totalitarismo que ejerce la UNEN que no lo desconocen; incluso en sus propios espacios se han denunciado públicamente actos reprochables de los dirigentes de esta mal llamada Unión de Estudiantes, como es el caso del “Informe general de labores de la secretaria de relaciones internacionales” en donde la secretaria de esta instancia de la FEUCA expresa que hubo “machismo por parte de los compañeros de Nicaragua, hacia las compañeras mujeres”.

La FEUCA en sus estatutos expresa lo siguiente:

“Defender los derechos de las y los estudiantes en las diferentes instancias de Representación Estudiantil y Universitaria Centroamericanas y el caribe”.

“Establecer una agenda de lucha y bienestar estudiantil que conlleve a los principios de solidaridad y justicia entre sus miembros”.

Esperamos que cuando la dictadura caiga y podamos alzar la voz dentro de nuestras universidades públicas, podremos decir que todo ha terminado y que no será necesario tener que seguir luchando por democracia y justicia más allá de nuestras fronteras. Desde 2018 se escribe una nueva historia del movimiento estudiantil nicaragüense que en el futuro será leído en el mundo entero como una lucha por la democracia y la justicia en esta Nicaragua que tanto ha sufrido dictaduras como la de Ortega. Estamos del lado correcto de la historia, podrán encarcelarnos nuevamente, o matarnos, pero nuestra lucha se mantiene porque somos miles de estudiantes comprometidos con defender la autonomía universitaria.

¡A la libertad por la universidad!

¡Sin autonomía no hay democracia!

#FueraUNEN

*Miembra de Acción Universitaria, movimiento estudiantil integrado en la Coordinadora universitaria por la democracia y la justicia. Presa política excarcelada.