Política

Relanza “el desafío político” ante la dictadura

Unidad Azul y Blanco retorna a las calles “hasta que salga el régimen”

Manifestaciones

Rechazan amnistía y conformarán “consejo político” para acompañar a la Alianza Cívica desde la protesta pacífica



Más allá de la brutal represión policial a la marcha de este sábado 16 de marzo, la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) toma la sucedido como un relanzamiento del “desafío político” de la ciudadanía en las calles ante la dictadura Ortega-Murillo. De acuerdo a Violeta Granera, integrante de la UNAB y del Frente Amplio por la Democracia, fue el reinicio de una jornada intensa de movilización iniciada el 18 de abril de 2018.

“Desde abril, el pueblo de Nicaragua ha estado movilizado. Obviamente desde un tiempo atrás, las movilizaciones habían sido de tipo exprés porque la represión del régimen había sido bastante brutal”, señaló Granera en el programa Esta Noche. “Creo que fue oportuno porque había una necesidad de expresar la determinación del pueblo por la agenda democrática, empezando por la liberación de los presos políticos, que fue el lema de la movilización”, aseguró Granera.

En palabras de esta líder cívica, se trató de reimpulsar “el concepto de desobediencia civil, de desafío político”, pese al desmedido despliegue policial que generó violencia y dejó 161 detenidos. Según Granera, la movilización del sábado significa “un retorno a las calles” que durará hasta que salga el régimen.

Granera aclaró que fue la UNAB la que convocó a la marcha del sábado. Sin embargo, en ella participaron líderes y algunos de los negociadores y suplentes titulares de la Alianza Cívica. La integrante del Frente Amplio por la Democracia aclaró que aunque la Alianza Cívica es parte de la UNAB, en la mesa de negociación no pueden obviar la demanda nacional por la liberación de los 760 presos políticos.

“Así como Ortega negocia reprimiendo, nosotros los Azul y Blanco tenemos que negociar presionando, protestando y manifestándonos. Es la única forma que logremos obtener resultados si es que los hay en esa negociación, que respete la voluntad del pueblo. Lo que pasó el sábado es la prueba de que aquí nadie está desmovilizado”, aseguró Granera.

Dos estrategias complementarias

Aunque en las primeras semanas del diálogo la UNAB criticó la postura de la Alianza Cívica en la mesa de negociación, en especifico por los reos de conciencia, Granera sostuvo que han acercado posiciones.

“La Alianza es la encargada de la negociación pero la UNAB somos los encargados de acompañar al pueblo en las calles de Nicaragua. No son dos estrategias divergentes… por el contrario, deben fortalecerse y complementarse”, dijo Granera en Esta Noche.

Granera explicó que en el manifiesto fundacional de la UNAB,

está “claramente establecido en consenso” que respaldan el rol de negociadores de la Alianza Cívica en el diálogo. De acuerdo a la líderesa cívica, no hay conflicto ni competencia entre la UNAB y la Alianza Cívica. “La UNAB no está pretendiendo ser parte de la negociaciones, pero sí tenemos que tener una muy buena comunicación de doble vía”, remarcó Granera.

Conformarán consejo político

La UNAB reveló que están en proceso de conformar un consejo político para ordenar las diferentes expresiones de resistencia ante la dictadura Ortega-Murillo. Este consejo recoge diferentes liderazgos, incluso los que están en el extranjero, de acuerdo a Granera. El objetivo es “ordenar la UNAB sin detener la acción”.

“La institución de este consejo político tiene que respetar, y así se ha hecho, el sentido democratizador de la lucha de los nicaragüenses. Ha sido un proceso un poco lento, a veces ha desesperante; hay una presión por identificar un liderazgo más claro, lo que no significa que va a estar en la estratosfera tomando decisiones, sino que se pueda identificar con mas facilidad”, relató Granera.

La UNAB asegura que todas las organizaciones que la conforman han sido consultadas, y están en el proceso de desarrollar “mini asamblea por sectores” para elegir a candidatos, quienes serán ratificados en una asamblea en pleno de la UNAB.

“Una de las riquezas de la Unidad Nacional Azul y Blanco, es la diversidad de liderazgos. Es un salto importante en la cultura política del país. Liderazgos que están en los territorios, de jóvenes, que están fuera de Nicaragua, no solo los que han tenido que salir al exilio, sino todos los nicaragüenses que se han venido organizando en las diferentes ciudades del mundo”, afirmó Granera.

“Consenso nacional en el diálogo”

Granera también se refirió en la entrevista en Esta Noche a lo que esperan de las negociaciones entre la Alianza Cívica y la dictadura. Según ella, es el cumplimiento del “consenso nacional” reunido en la agenda de la comitiva opositora, y que fue recalcada este lunes: liberación de los presos políticos, justicia, democracia y cumplimiento de los acuerdos.

“A diferencia de lo que opinan los abogados, que es mejor un mal arreglo que un buen pleito, yo creo que la situación de Nicaragua es tan grave, que necesitamos decidir entre un buen pleito en un lugar de un mal arreglo. Porque un mal arreglo nos llevará a prolongar la  agonía de la situación”, advirtió Granera, quien en las elecciones pasada fue candidata a la vicepresidencia.

La integrante de la UNAB dijo que Daniel Ortega debería estar agradecido porque “el pueblo está dispuesto a negociar y buscar una salida” a la crisis, pese “al entuerto de derechos humanos y económico en el que ha metido al país”.

Sin embargo, el negociar no significa para Granera pactar impunidad para los responsables de la masacre. La lideresa aseguró que a lo largo de su historia, Nicaragua ha resuelto las diferencias a través de dos elementos nefastos: la violencia y la impunidad.

“El tema de la justicia tiene que ver con que no vuelva a haber impunidad… estamos hablando de un proceso que reconozca y demuestre la verdad, la justicia, la reparación a las víctimas y el compromiso de no repetición. Es un camino un poco largo pero que es ineludible. Sino nos portamos firmes en eso, estamos abriendo la puerta a que el ciclo de la violencia se vuelva a repetir en Nicaragua”, vaticinó Granera.