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Unidad de sectores económicos frente a la dictadura

Camino de Oriente, en Managua, una de las principales zonas comerciales de la ciudad. Carlos Herrera | Confidencial

La Alianza Cívica por la Democracia y la Justicia tildó de “exitoso” el tercer paro nacional en cuatro meses de protestas contra el régimen de Daniel Ortega. Un 85% del sector empresarial se sumó a la convocatoria encabezada por la Alianza y respaldada por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), la Cámara de Comercio Americana (Amcham) y la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), que instaron a sus cámaras a sumarse a la protesta.

“El sector privado lo convoca como una herramienta más de manifestación ciudadana y pacífica, para mostrar la unión de todos los sectores económicos y dejar claro que el sector privado está con el pueblo”, argumentó Juan Sebastián Chamorro, miembro de la Alianza Cívica, al programa televisivo Esta Noche.

Chamorro dijo que la convocatoria abarcó también a ciertos negocios informales, que a partir del mediodía se unieron al paro. No obstante, donde tuvo mayor alcance fue en el sector formal. “Hay que recordar que en esencia el paro es una manifestación, y como manifestación comienza un número y empieza a generalizarse”, agregó Chamorro, quien también explicó que en un día de paro deja de circular entre 20 y 25 millones de dólares “dependiendo de la naturaleza de la protesta”.

El paro nacional fue anunciado el jueves seis de septiembre, días después que el comandante Daniel Ortega negara la existencia de presos políticos en el país en una entrevista con la agencia EFE. Medardo Mairena y Edwin Carcache son dos miembros de la Alianza Cívica —articulación que aglutina a estudiantes, empresarios y campesinos— que fueron secuestrados por el régimen de Ortega, que los acusa de “terroristas”.

Diversos organismos de derechos humanos aseguran que el Gobierno ha impuesto una “tercera fase de represión”, basada en secuestros, detenciones ilegales y la criminalización de la protesta en contra de la población que se manifiesta en las calles.

Carlos Herrera | Confidencial

“Este tipo de actos, como el paro nacional, sirven para que se reflexione y vean que la situación económica va en muy mal camino, que cuando se para el país tenés que buscar una solución política dialogada. Esa es la presión que se quiere ejercer de manera pacífica para que nos podemos volver a sentar en la mesa del Diálogo (Nacional)  y hablar de los temas fundamentales, de cómo generar un cambio en Nicaragua”, agregó Juan Sebastián Chamorro.

El anuncio de un tercer paro de 24 horas causó furor en las redes sociales. Algunos usuarios demandaban a la Alianza Cívica y al COSEP un paro indefinido, sin embargo, Chamorro explica que esto sería “como anunciar que te vas a morir y que la otra parte solo espere a que eso pase”.

“Un paro no es una varita mágica ni la bala final que va a generar un cambio (…). Hay que ser estratégico e inteligente y que este paro no genere un costo económico a la gente más pobre y dar un mensaje de pertenencia al país. Lo que pasó hoy fue un levantamiento de ánimo de toda la sociedad nicaragüense, que tiene sentido de pertenencia a una causa común, como es la liberación de los presos políticos”, reafirma Chamorro.

Managua apoyó el paro

La inauguración de la nueva sucursal de Walmart, en carretera a Masaya, tuvo que esperar. El paro convocado por la Alianza Cívica este viernes siete de septiembre, paralizó el comercio formal, y sobre las principales avenidas de la capital y del país, el movimiento ciudadano fue mínimo. Los supermercados, la tiendas de electrodomésticos, restaurantes y la banca privada dieron su espaldarazo a la protesta, cuyo objetivo fue demandar la liberación de todos los “prisioneros políticos”.

Calles, mercados, colegios privados, centros comerciales, terminales de autobuses y otros puntos céntricos en diferentes ciudades, lucieron un tanto desolados la mañana de este viernes, pues la  mayoría de nicaragüenses decidió sumarse a la protesta contra Ortega en toda Nicaragua.

En los departamentos el movimiento fue menor, porque en las primeras horas de la mañana, ya que pequeños comercios y algunas gasolineras abrieron sus puertas. En las ciudades de Managua y Tipitapa también pudo observarse el despliegue de policías, pero las autoridades no informaron la razón.

Mercado Roberto Huembes, en Managua, durante el paro convocado por la Alianza Cívica. Carlos Herrera | Confidencial

El tránsito en la carretera hacia Masaya, una de las vías más transitadas en la capital, vio disminuida la cantidad de vehículos y de buses interurbanos. La situación no cambió durante el resto del día. Sobre la Carretera Norte la situación varió un poco por la mañana, sin embargo, pasada las doce del mediodía, pocos carros y camiones circularon sobre esa pista.

En algunas sucursales bancarias los ciudadanos llegaron muy temprano a retirar dinero de los cajeros automáticos. Graciela Muñoz, habitante del barrio Carlos Fonseca, afirmó que el movimiento desde su casa hasta un banco ubicado en el Centro Comercial Managua, fue “ralo”.

“No es como el primer paro. Supongo que tiene que ver con que ahora no hay barricadas. Pero he visto a la gente yendo hacia el mercado. Seguro van a aprovechar que tienen libre para hacer las compras de los fines de semana. Eso sí, tampoco es el montón de personas, por ejemplo, mis vecinos los vi sentados afuera de su casa apoyando el paro”, afirmó la ciudadana.

Muñoz expresó que ella trabaja para un restaurante capitalino y que le parece bien que la empresa privada respalde este tipo de protestas, pues no ponen en riesgo a muchas personas, y permite “recargar fuerzas” para futuras actividades.

“Ya hacía falta un paro. Estaban diciendo que querían uno de cinco días, pero eso debe analizarse bien. Creo que debemos seguir metiendo presión al asesino y seguir marchando, porque las calles son del pueblo”, sentenció.

El comercio informal salió a trabajar

En los mercados capitalinos, algunos comerciantes de pequeños negocios abrieron sus puestos desde tempranas horas de la mañana. María Bermúdez, vendedora de frutas en el Huembes, afirmó que las ventas hasta las diez de la mañana estuvieron bastante bajas. Asimismo aseguró que hasta las doce del mediodía, solo algunos se acercaron a comprar.

“La gente no ha venido a comprarme como siempre lo han hecho. A esta hora (12:00 MD), por lo menos he vendido el 50 por ciento de mis frutas. Ahorita si acaso he logrado que me compren como un diez por ciento. Afecta que hagan el paro, porque nosotros dejamos de recibir el dinerito para la comida”, expresó Bermúdez.

La comerciante aseguró que ella no apoyó el paro nacional porque tiene deudas con los prestamistas y con los bancos. Si bien los últimos entienden que se pueden atrasar en el pago de cuotas, los primeros “no te perdonan” y si “no pagás un día se te va acumulando la mora”.

“Si yo no tuviera deudas, y solo vendiera para mantener a mi familia, y no tuviera otras jaranas, ahorita estuviera en mi casa, acostada en mi hamaca, apoyando el paro nacional… pero no puedo, porque debo pagar mis deudas”, insistió Bermúdez.

El transporte interurbano funcionó de forma irregular. Algunos buses retrasaron su salida esperando a más viajeros con rumbo a los departamento del país. Un cobrador de la ruta Managua-Rivas, quien pidió omitir su nombre, aseguró que llevaban más de media hora esperando a que el bus se llenara.

Mercado Roberto Huembes, Managua. Carlos Herrera | Confidencial

“Pero quién sabe si lo logremos porque la gente parece que se quedó en su casa. Por eso ve este montón de buses estacionados, y lleno el parqueo, porque todos estamos esperando que venga la gente”, afirmó el cobrador.

Anabell Martínez, vendedora de rosquillas en el mercado Roberto Huembes, manifestó que comparado al primer paro nacional, esta vez, al menos en ese centro de compras, quizás un 40 por ciento de los dueños de locales llegaron a trabajar, y el otro 60 por ciento, se quedó en sus casas.

“Lo que pasa es que anunciaron el paro contra el tiempo. Ayer apenas nos dimos cuenta, y nosotros hacemos nuestra planificación semanal, tenemos nuestras promociones, y pues por eso es que nos ve a muchos vendiendo, o intentando vender, porque la gente poco ha venido”, reveló Martínez.

Cecilia Guzmán, vendedora de ropa, coincidió con Martínez, y agregó que si en el próximo paro anuncian con antelación las actividades, es muy probable que en los mercados los comerciantes se sumen, tal y como lo hicieron, en los dos paros nacionales anteriores.

“Nosotros vamos a cerrar como a las tres. Porque si la gente no vino en la mañana, dudo mucho que en la tarde vengan a comprar. Vamos a regresar mañana que todo va a estar normal”, dijo la comerciante.

Masaya y León se suman al paro total

Masaya también se sumó al paro nacional y según cálculos de periodistas de la ciudad fue efectivo en un 80% de los negocios de la ciudad de las flores. Uno de los grandes negocios que permaneció cerrado fue Plaza Paseo Masaya, que alberga tiendas, bancos, salas de cine y supermercados.

Las principales casas comerciales también cerraron sus puertas, así como la Calle Real de Monimbó. El mercado municipal Ernesto Fernández estuvo trabajando al 50% de su capacidad hasta las diez de la mañana,  pero por falta de demanda cerró sus puertas antes de la hora esperada, contó a Reporte Ciudadano el periodista Yilber Idiáquez.

Parte de los comercios que se sumaron al paro, en la ciudad de Masaya. Cortesía | Confidencial

En el transporte público hubo poca presencia de pasajeros, provocando que las cooperativas  esperaran más tiempo de lo normal para cumplir con sus rutas.

Mientras en León, de acuerdo a corresponsales de Radio Darío, el paro nacional tuvo éxito, porque la mayoría de pequeñas, medianas y grandes empresas cerraron sus puertas. Uno de los principales colegios, La Salle, canceló sus clases.

También en León, los establecimientos comerciales se sumaron al paro. Cortesía | Confidencial

Más ciudades en paro

Los principales negocios de Bluefields, tales como casas comerciales, clínicas y tiendas cerraron sus puertas acudiendo al llamado de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia. Sin embargo, los pequeños negocios sí abrieron sus puertas a la población.

En Estelí el paro nacional fue parcial. En comparación con los paros realizados en fechas anteriores, esta vez hubo más presencia de la población en las calles de esta ciudad, así como negocios abiertos al público.

Jinotepe se sumó al paro, convocado por la Alianza Cívica. Cortesía | Confidencial

Otras ciudades como Jinotepe, Diriamba, Matagalpa, Ocotal, también se sumaron al paro nacional. Usuarios de estas ciudades en redes sociales compartieron fotografías y videos que mostraban las calles vacías.

La población de León, Masaya, Somoto, Estelí, Granada y Jinotega reportaron que las calles amanecieron con globos azul y blanco como respaldo al paro nacional.

Esta forma de protesta está siendo usada por la ciudadanía desde hace varios días. Usuarios también denunciaron que trabajadores del Estado se dedicaron a reventar los globos.

Con colaboración de Claudia Tijerino