Centroamérica

Seguridad y prosperidad de la región a debate. Ortega envía al canciller Moncada

Vicepresidente de Trump se reúne con CA en Miami

EE.UU. busca implicar a México en plan contra inmigración y narcotráfico en Centroamérica, pero ninguno de los dos países tiene presupuesto disponible



La seguridad y el desarrollo económico en Centroamérica son los temas que se abordarán este jueves y viernes en una cumbre de dos días, que se celebra en Miami, con la participación del vicepresidente estadounidense Mike Pence.

La “Conferencia para la prosperidad y la seguridad en Centroamérica” estará presidida por los gobiernos de México y Estados Unidos y contará con la presencia de los presidentes de Guatemala, Jimmy Morales; Honduras, Juan Orlando Hernández; el vicepresidente de El Salvador, Oscar Ortiz, y los cancilleres de Nicaragua y Costa Rica, Denis Moncada Colindres y Manuel González, respectivamente.

El gobierno de Estados Unidos busca implicar a México en el desarrollo de un plan económico y de seguridad para los países del Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador), que han visto disminuir sus ayudas desde Estados Unidos en los últimos dos años, recordó este miércoles la agencia Efe.

Canciller Moncada y empresarios en delegación nicaragüense

La agenda del gobierno de Nicaragua se mantiene hermética y lo único que informó la vicepresidenta Murillo es que el Gobierno estará representado por el canciller Denis Moncada, junto al embajador nicaragüense en Washington, Francisco Campbell, y el “embajador especial” Harold Rivas.

Murillo añadió que por Nicaragua también participan representantes de la empresa privada, entre ellos el titular del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri.

Otros miembros del sector, aunque ellos no fueron señalados por Murillo, son el director de Funides, Juan Sebastián Chamorro, el CEO del Grupo ProAmérica, Luis Rivas, y César Zamora, gerente de ICPower

“En esta delegación, y en este evento, estamos participando desde nuestro modelo de alianzas, diálogo y consensos” que impulsa el gobierno de Daniel Ortega, señaló.

La vocera gubernamental afirmó que en esa conferencia se abordarán temas relacionados con la integración, el crecimiento económico y la seguridad, “donde Nicaragua, como todos sabemos, es un ejemplo”.

“Somos el país más seguro (de la región) y un país que aporta inmensamente, con la estrategia de seguridad soberana llamada muro de contención, a combatir el flagelo de estos tiempos: el narcotráfico y el crimen organizado”, comentó.

En Nicaragua, se recibieron 1,265 mil millones de dólares en remesas familiares en 2016, equivalentes al 9%  del PIB, un flujo que tiene un impacto determinante en mejorar los niveles de consumo de centenares de miles de familias. Sin embargo, se desconoce la agenda del Gobierno durante la cumbre.

Delegación estadounidense con tres secretarios

Además del vicepresidente Pence, asistirán por Estados Unidos los secretarios de Estado, Rex Tillerson; del Tesoro, Steven Mnuchin, y de Seguridad Nacional, John Kelly.

Igualmente, asisten empresarios de diferentes países y representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, calificó de un “compromiso enorme” del presidente estadounidense, Donald Trump, con el foro, al señalar que “no es común para un grupo de países como este” una participación tan importante del gabinete estadounidense.

La iniciativa busca crear oportunidades económicas, impulsar el capital humano y mejorar la seguridad ciudadana, con el objetivo de desalentar la migración.
Precisamente, este miércoles se anunció en Miami que el BID, los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras, y el sector privado, invertirán 2,500 millones de dólares en proyectos en energía, transporte, agua y turismo en esos países.

Las demandas particulares de Centroamérica en Miami

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, habla habla ante empresarios latinoamericanos y de Estados Unidos, en Miami. Foto | Efe | Casa Presidencial Honduras

La cita del Triángulo Norte, Estados Unidos y México se enmarca en el impulso del plan conocido como Alianza para la Prosperidad, lanzado en 2014 y que busca dinamizar el sector productivo para crear oportunidades económicas, impulsar el capital humano, mejorar la seguridad ciudadana a fin de desalentar la migración hacia el norte del continente.

La delegación de cada país también lleva su propia agenda. Honduras, El Salvador y Guatemala defenderán la prórroga del estatus temporal que permite a miles de sus ciudadanos trabajar en suelo estadounidense y buscarán más inversión como antídoto a la migración.

Aunque un tema ineludible es la seguridad en el llamado Triángulo Norte Centroamericano, una de las zonas más violentas del mundo pese a que no se desarrolla una guerra convencional, los gobiernos de los países que lo conforman, Honduras, El Salvador y Guatemala, han adelantado que centrarán sus discursos en el tema migratorio y económico.

El Salvador y Honduras han hecho énfasis en que promoverán una nueva prórroga del Estatus de Protección Temporal (TPS), que favorece desde hace casi dos décadas a 190,000 salvadoreños y 57,000 hondureños.

El asunto es crucial para los países del Triángulo Norte, cuyos millones de migrantes se concentran en Estados Unidos y las remesas que estos envían sustentan una parte sustancial del producto interno bruto (PIB), que en el caso hondureño a cerca del 20%, en el salvadoreño a más 16% y en el guatemalteco a alrededor del 10%.

Los tres gobiernos indicaron además que confirmarán su trabajo de cooperación con Estados Unidos para la lucha contra el narcotráfico, que usa el istmo centroamericano como puente para llevar las drogas al país norteamericano, el mayor consumidor del mundo de cocaína.

Indocumentados
Migrantes centroamericanos en México, a espera de poder ingresar a Estados Unidos. Confidencial | Archivo | EFE

México deporta más inmigrantes que EE.UU.

El portavoz del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Dave Lapan, subrayó esta semana en una rueda de prensa que “el Gobierno de México es una parte clave de toda esta discusión, el hecho de que se hayan sumado como copresidentes muestra el papel vital que tiene México en estos temas”.

De esa forma, el Ejecutivo estadounidense podría intentar que el gobierno de Enrique Peña Nieto se comprometa a reforzar su plan “Frontera Sur”, implementado desde 2014 en la frontera de México con Guatemala y Belice y que, entre otras cosas, ha cortado algunas de las rutas que los inmigrantes usaban para llegar a EE.UU.

Como consecuencia de ese plan, México deporta ya a más inmigrantes que Estados Unidos, según datos oficiales.

La inmigración, sin embargo, no ocupa un lugar específico en la agenda, que el primer día se centrará en la mejora de condiciones económicas con la creación de empleo y de negocios, mientras el segundo día girará en torno a la seguridad con debates sobre fronteras, narcotráfico, tráfico humano y fortalecimiento institucional.

EE.UU. quiere más apoyo de México con Centroamérica

Precisamente, otro de los compromisos que podría tratar de arrancar Estados Unidos de México tiene que ver con la seguridad.

“Lo que quiere EE.UU. es que México entrene a los batallones de las fuerzas de seguridad de Honduras, El Salvador o Guatemala”, dijo a Efe Julio Laínez, analista especializado en Centroamérica y asesor de política exterior durante ocho años para el exlíder de la minoría demócrata en el Senado, Harry Reid.

De esta manera, el gobierno de Trump podría tratar de invitar a México a emular a Colombia, cuya Policía Nacional, Marina y Fuerzas Aéreas colaboran desde 2012 con Estados Unidos para entrenar a las fuerzas de seguridad de los países del Triángulo Norte.

En opinión de Laínez, México se ha implicado en la cumbre para tratar de mantener una buena relación con el gobierno de Trump y, sobre todo, para lograr unos términos favorables en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, o NAFTA en sus siglas en inglés), en el que también participa Canadá.

México y Estados Unidos no tienen más presupuesto

A pesar del interés en agradar a Estados Unidos, parece poco probable que México vaya a contribuir económicamente al plan para Centroamérica debido a los recortes que ha sufrido su propio presupuesto estatal para 2017.

El gobierno de Trump tampoco parece dispuesto a contribuir más, pues el presupuesto para el año fiscal 2018 (del 1 de octubre de 2017 al 30 de septiembre de 2018) contempla 460 millones de ayuda para los países del Triángulo Norte, lo que supone un recorte sustancial con respecto a los 650 millones del año anterior.

En los últimos dos años, Estados Unidos ha otorgado a Centroamérica 1,300 millones de dólares como parte del Plan para la Alianza de Prosperidad para el Triángulo Norte, implementado desde 2014 por Honduras, Guatemala y El Salvador y respaldado por esos fondos estadounidenses.

La expectativa es que aporten ideas y dinero el resto de los países presentes en la cumbre: Belice, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Nicaragua, Panamá y España, así como la delegación que enviará la Unión Europea (UE).

FMI: Lucha contra corrupción es clave

El director del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el Hemisferio Occidental, Alejandro Werner, aseguró en una entrevista con Efe que el Triángulo Norte de Centroamérica ha logrado “estabilidad macroeconómica” y un crecimiento sostenido, pero añadió que es “crucial” avanzar en la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento institucional para atraer inversión.

“Por un lado, está la estabilidad macroeconómica, que estos países han logrado. Pero es frágil en la medida en que no es percibida tan sostenible como en otros países”, apuntó desde su oficina en la sede de la institución en Washington.

El jefe del FMI para el continente americano realizó estas declaraciones a Efe antes de participar esta semana en Miami en la Conferencia sobre Seguridad y Prosperidad en Centroamérica.

“Hay que implementar procesos en los cuales sea mucho más difícil el actuar de forma corrupta de los funcionarios y agentes del sector privado, porque se automatizan procesos: en fiscalización, aduanas, en lavado de dinero”, afirmó el funcionario, que puso como ejemplo de avances las medidas adoptadas recientemente por Guatemala.

(Con información de Efe)