Al igual que los mayores, los jóvenes latinos se dividen en tres bandos. Las preocupaciones dominantes: migración y seguridad nacional

II de III partes

Miami, Florida. Si de los millenials dependiera el resultado de las elecciones del ocho de noviembre en Estados Unidos, Hillary Clinton se convertiría fácilmente en la primera mujer presidenta de ese país. Según los datos presentados por el Instituto de política de la Universidad de Harvard, el 49% de los votantes, entre 18 y 29 años, favorecen a la candidata demócrata. Este grupo poblacional corresponde al 19 % del electorado en todo el país y entre los latinos su valor aumenta considerablemente.

De los votantes hispanos en Estados Unidos, el 44 % son jóvenes, entre 20 y 35 años, según apuntan las cifras de la firma encuestadora Latino Decisions. Para el profesor de política de la Universidad Internacional de la Florida (FIU), Eduardo Gamarra, la brecha generacional abona a diferencias sustanciales entre los latinos.

El voto joven se inclina por los demócratas, mientras los adultos de más de 40 años siguen motivados por la fiebre anticomunista de los años 80. Según Gamarra, los latinos que llegaron a Estados Unidos por conflictos con los gobiernos de izquierda en sus países, tienden a sentirse identificados con los republicanos, y muchos de ellos, apoyan al candidato Trump. Ese es el caso de la mayoría de los nicaragüenses. No obstante, los hijos de los migrantes, que ya nacieron en suelo norteamericano, no cargan necesariamente con los prejuicios de sus padres.

“Los mayores de 40 años tienden a ser más republicanos, y se ve una notoria identificación con el señor Trump, sobre todo en los cubanos. A menor edad, lo que vemos es una mayor identificación con Clinton. Primero veíamos una identificación muy pronunciada con Bernie Sanders (derrotado en la primaria demócrata por Clinton). Hoy vemos como ese grupo que apoyaba a Sanders está cada vez más identificado con la señora Clinton”, explica Gamarra.

Karina Velázquez, de 22 años, es una estudiante de administración de empresas en el Miami Dade College. Nació en Nicaragua, y ha vivido intermitentemente entre Managua, Los Ángeles y Miami. Esta es la primera elección en que ejercerá su derecho ciudadano al voto.

Su opción inicial fue el senador del Estado de Vermont, Bernie Sanders, cuyas políticas abogaban por un cambio social en el país. Karina no pudo votar en esas las elecciones primarias, porque en ese momento no estaba inscrita en ningún partido. Ahora, con Sanders fuera de la contienda, Velázquez siente que Clinton en su única opción.

“Es una defensora de los derechos de las mujeres y los migrantes, Me parece que ha acumulado experiencia y sería una buena presidenta. Promete cosas para ayudarnos a los estudiantes a diferencia de Trump”, dice la joven.

Donald Trump abraza a la nica Evelyn Argüello en el mitin de campaña. Getty Images

Según la estudiante, el candidato republicano es una amenaza para el país, y rechaza los comentarios de Trump sobre los mexicanos y las mujeres. A su juicio, es inconcebible que una mujer latina apoye a una persona como Trump. “Al principio de la campaña, cuando salió una mujer nicaragüense hablando y diciendo que Trump era lo mejor me dio pena ajena. ¿Cómo una mujer puede pensar en que Trump sea una persona de confiar para ser presidente?”, manifiesta la joven.

De los votantes latinos jóvenes, se espera que solo un 15 % vote por Trump en estos comicios. Uno de ellos es Alec Litofsky, de 19 años. Sus padres son mexicanos. Nació en Austin, Texas y ahora vive en Miami. Estudia Ciencias Políticas y forma parte del club de republicanos de su universidad.

Para Litofsky, el hecho que Trump sea un hombre de negocios experimentado le dará ventaja para manejar las finanzas del país. “Me gustan sus políticas sobre la economía, los intereses y el salario mínimo. Tienen que bajar los impuestos para que a las empresas les vaya mejor”, expresa el estudiante.

Ante los ataques que hizo Trump a la comunidad mexicana, el joven responde que, a pesar de ello, seguirá apoyando a su candidato. “Yo no defiendo sus palabras sobre los mexicanos y no me gusta como habló. Pero él no tiene experiencia en política. Es el candidato por el que voy a votar pero siendo mexicano, y teniendo tantos parientes y amigos mexicanos, es obviamente difícil y es feo, pero me mantengo firme con las políticas”, dice Litofsky.

“No puedo vivir en un país en donde Trump sea presidente”

La retórica de Trump y su temperamento impulsivo, lo han puesto en el centro del debate mediático. Influyentes periódicos como el New York Times y el Washington Post, ya han dado su apoyo oficial a la candidata Clinton, y cadenas latinas como Univisión y Telemundo, han desalentado directamente a su audiencia a votar por él.

Muchos jóvenes recriminan de Trump su falta de profesionalismo y aseguran que su imagen puede ser dañina para las relaciones diplomáticas de Estados Unidos. “No puedo vivir en un país que tiene a Donald Trump como presidente. Para mí es alguien que ha dicho muchas cosas que son racistas, que son ofensivas. Él tiene una mala imagen y no sabe manejar un país”, manifiesta Emilio Fonseca, un estudiante de FIU, de padres nicaragüenses.

Por su parte Emily Pietri, también estudiante de FIU y de padres hondureños, asegura que esta ha sido una de las campañas políticas más sucias, sobre todo de parte del candidato Trump. Ella simpatiza con Clinton porque le parece que es la única con capacidad y liderazgo para gobernar el país.

“Yo creo que esto que está pasando no sería aceptado en otros años. Esto no es algo que enseña el espíritu de Estados Unidos. Somos un país que es multicultural y también tenemos más mujeres que hombres en el país, es inaceptable que alguien que vaya para presidente diga esas cosas”, opina Pietri sobre las palabras de Trump hacía los migrantes.

Entre los republicanos menores de 35 años, el fenómeno de la abstención también está presente. Camila Ramírez, de padres nicaragüenses, asegura que ni Clinton ni Trump son personas aptas para ser presidente y por ello no votará en estas elecciones. Aunque simpatiza con los republicanos en algunos aspectos, no le parece que el candidato pueda ser un buen gobernante.

Clinton no le da confianza y Trump le parece un chiste: “Es como sí fuera un payaso porque él no sabe nada. Él de la nada vino, apareció y quiere ser presidente. Realmente, no sabe cómo dirigirse a las personas”, declara Ramírez, estudiante de 22 años.

La agenda latina: economía, migración y seguridad

En esta campaña, los temas prioritarios para la comunidad latina han variado considerablemente, según los resultados de las encuestas realizadas por el profesor Gamarra. Históricamente, las preocupaciones de los hispanos giraban en torno a la economía y la generación de empleos, así como el acceso a servicios de salud y educación de calidad.

No obstante, este año, la retórica anti inmigración de Trump ha volcado a los latinos, que ya ostentan su ciudadanía, a interesarse por los inmigrantes con estatus irregular. En Estados Unidos viven aproximadamente más de 11 millones de indocumentados, según cifras del Centro de Investigación Pew. Clinton prometió una reforma migratoria en los primeros 100 días de su mandato para regularizar a estas personas.

Por su parte, Trump propone deportar masivamente a quienes no tengan papeles y además construir un muro en la frontera con México, para detener el flujo de migrantes. Los comentarios en los que el magnate dijo que los mexicanos que entraban “eran criminales, violadores, y otros asumo son buenas personas”, han volcado al electorado a buscar la “revancha” a través de la urnas.

Donald Trump, Hillary Clinton
Hillary Clinton y Donald Trump compiten por la presidencia de Estados Unidos. Foto: EFE

“El señor Trump ha logrado movilizar a su base con el tema migratorio, pero a la vez ha logrado movilizar a los hispanos con el tema migratorio porque el tema de la migración se ha convertido en una especie de código de rechazo a la población hispana en este país”, comenta Gamarra.

“Yo voto por Hillary Clinton y he colaborado en su campaña. Toda mi familia es latina y lo último que necesitamos es que los saquen porque a un loco se le ocurrió votar a los inmigrantes”, dice Lorena Castaño, una diseñadora gráfica de 24 años, y de padres colombianos.

Otro de los focos de atención en esta campaña ha sido el de la seguridad nacional. Con la amenaza del grupo terrorista Estado Islámico, que en repetidas ocasiones ha dicho que atacará a Estados Unidos, los latinos se sienten alarmados. Los simpatizantes de Trump aseguran que él tiene más posibilidades de detener la ofensiva terrorista, aunque el candidato republicano nunca ha sido claro sobre cuál es su plan sobre esta temática.

Por su parte, quienes apoyan a Clinton aseguran que la experiencia que obtuvo como Secretaria de Estado, la coloca por delante de Trump. Durante su tiempo en el cargo, Clinton estuvo a cargo, entre otras cosas, del operativo que eliminó al líder del grupo terrorista Al-Qaeda, Osama Bin Laden.

 El cambio climático, el control de armas y el racismo

En la comunidad hispana, otro de los puntos de quiebre generacionales se da en los intereses y temáticas más importantes. Aunque a los jóvenes también les preocupan los mismos temas que a sus mayores, especialmente los referentes a los del sistema de salud y educación, ellos añaden también otras perspectivas.

Para Roberto Marchelli un joven salvadoreño de 26 años y que trabaja en una compañía de piezas de aviones, el tema del control de armas es prioritario para la nación. En Estados Unidos, la portación y compra de armas es totalmente legal y poco regulada, gracias a la Segunda Enmienda de la Constitución Política, que garantiza a todos los estadounidenses el derecho a poseer armas de fuego.

Después de los trágicos tiroteos de los años recientes miles claman por mayor control de estos aparatos. “Aquí se dan muchas cosas locas, por decirlo así. Tú puedes ir ahora mismo a la computadora, tu teléfono, comprás un arma y te llega a tu casa. O incluso, tú podrías ir a Wall-Mart y comprarla”, manifiesta el joven.

Marchelli, votará también por primera vez en estas elecciones, después de ocho años de vivir en Estados Unidos. Su apoyo es para Hillary Clinton. “A mí personalmente me da confianza que tiene muchos años en la política, su esposo fue presidente y trabajó con Obama. Ella va a seguir con las políticas de Obama, no creo que haya cambios grandes”, expresa.

Según las encuestas los Millenials están con Hillary Clinton. Foto: Dánae Vílchez/Confidencial
Según las encuestas los Millenials están con Hillary Clinton. Foto: Dánae Vílchez/Confidencial

Aunque el cambio climático, es una de las preocupaciones más importantes a nivel global, su importancia no se ve reflejada en los temas prioritarios de la comunidad hispana.

El tema, sin embargo, ha sido motivo de polémica entre los candidatos presidenciales. En el primer debate Clinton acusó a Trump de negar que el fenómeno existiera. Y aunque el magnate negó haber hecho tal aseveración, un mensaje en su cuenta personal de twitter lo delató. “El concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos con el fin de hacer que la industria de EE.UU no sea competitiva”, dice el comentario de Trump que data de 2012.

“A mi generación le importa mucho el cambio climático y en realidad no he oído a los de más 45 años hablar de ese tema, tal vez porque no les va a afectar a ellos en su vida. Miami está cerca del mar por ejemplo y estamos propensos a desastres naturales”, dice el joven Emilio Fonseca.

 

El peligro Trump y la división de Estados Unidos

Aunque las encuestas apuntan a que Hillary Clinton será la próxima presidenta de Estados Unidos, muchos aún temen que Trump pueda dar una sorpresa y convertirse en el próximo mandatario. Recientemente, la reapertura del caso de los emails de Clinton, ha subido un poco la popularidad de Trump y lo ha acercado a los números que ostenta su contrincante.

Ante una posible presidencia de Trump, la nicaragüense María José Sarria, asistente dental y madre de 3 hijos, teme por los latinos, pero sobre todo por los indocumentados.

“Bueno, como dicen en Nicaragua, ‘que dios nos agarre persignados’. Pienso que lo que viene no es fácil, sobre todo para la gente que no tiene papeles por que los pueden sacar”, asegura Sarria, residente en Miami.

A la joven Lorena Castaño le inquieta que puedan volver los tiempos de segregación racial. “Yo no estuve hace 30, 40 años pero creo que va a haber separación en los buses y esas cosas. Todo eso va a estar en riesgo. Las mujeres, las personas gay, transexuales, todos. Si él gana se vuelve un -mierdero-”, manifiesta.

Joven Pro-Trump en Miami. Foto: Carlos Herrera /Confidencial
Joven Pro-Trump en Miami. Foto: Carlos Herrera /Confidencial

Ana Navarro, una estratega política republicana nacida en Nicaragua, expresa que si Trump gana las elecciones, ella deberá buscar cómo salir del país. “Si gana Donald Trump, para empezar yo tengo que buscar exilio por segunda vez en mi vida, no sé para dónde cojo, creo que ya me ofrecieron asilo en Israel, así que tal vez esa es una posibilidad”, ironiza Navarro.

En realidad lo que más le preocupa a esta comentarista política, es que el discurso del magnate republicano cale hondo en el pueblo estadounidense, pues ha “inyectado un nivel de división, de hostilidad, de racismo, de sexismo a la retórica nacional que le será muy difícil gobernar”.

De igual manera, considera Navarro, si Hillary Clinton gana las elecciones tendrá que lidiar con altos índices de odio y polarización. “En este momento los Estados Unidos está muy dividido, somos un país de polos opuestos, y va a ser difícil para cualquier líder, probablemente ese va a ser el reto más grande a nivela nivel amplio, específicamente hay temas de infraestructura, inmigración, seguridad nacional, ISIS, Siria, veinte otras cosas específicas, pero en términos amplios, el problema más grande en este momento es cuan divididos estamos como un pueblo”, alerta Navarro.

En los últimos meses, la escalada de violencia policial contra las comunidades afroamericanas de todo el país, así como el atentado de la disco gay Pulse en la ciudad de Orlando en Florida, mantienen temerosos a los jóvenes. Muchos temen que Trump incite el odio hacia las minorías y a la comunidad LGBTIQ.

“Con Donald Trump, no estás seguro si te van a correr al día siguiente, simplemente por ser latino, por ser negro, por ser gay, nunca se sabe. Yo siento que él sería un fracaso para los Estados Unidos”, lamentó Ramírez.

( Aquí la última parte: La ofensiva demócrata en Los Ángeles)