Nación

HKND dejó de invertir, de investigar, y hasta de publicar noticias

Wang Jing volvió a ser un ‘fantasma’

Los negocios del empresario chino han sufrido revés tras revés, (o simplemente, no terminan de despegar) tanto en Asia como en Europa o en América.



Reaparece Wang Jing, vinculado a escándalo en Ucrania

HKND reduce al mínimo su presencia en Nicaragua

El 22 de diciembre de 2014, hoy hace tres años, Wang Jing inauguraba en Brito, (Rivas), “el inicio de las obras del canal”, asegurando que se trataba de “un momento importante para la humanidad”, a pesar que “las obras” solo pretendían ampliar una trocha de seis kilómetros.

Poco después de ese día, no se le vio más. Dejó de venir a Nicaragua, y solo el sitio web de Hong Kong Nicaragua Development (HKND, la empresa de su propiedad que recibió una concesión para construir y operar un canal interoceánico de más de USD 40 millardos), mostraba con orgullo los enlaces a los reportajes publicados en diversos medios de comunicación.

Fueron diez el año 2016. Una gran diferencia con respecto a 2015, cuando se publicaron 42 noticias. En 2017, la cantidad bajó drásticamente, hasta mostrar solo dos publicaciones: una nota de opinión en El Nuevo Diario, y una de la agencia de noticias EFE, señalando el compromiso de la empresa china de proteger el algo Cocibolca.

Nada más. Ni una noticia de negociaciones con los campesinos a los que se pretende comprar una tierra que no están vendiendo. Nada sobre la inyección de capital para comenzar a comprar maquinarias, o construir verdaderas carreteras, puertos y campamentos, o la elaboración de diseños de las fábricas y complejos a edificar.

En vez de eso, “HKND Group participa en la Feria Nacional de la Tierra de Nicaragua”, en abril pasado; “HKND Group apoya la III Caminata Ecológica de Nicaragua”, en junio, así como una nota relatando cómo patrocinaron el V Foro Nacional de Reciclaje.

Todo ello sin obviar, desde luego, su apoyo al ‘Segundo Festival Pucciniano de Latinoamérica’, organizado por Laureano Ortega Murillo, que es a la vez, hijo de la pareja presidencial, y asesor de sus padres.

 

Pérdidas catastróficas

Pese a todo, el sitio web asegura que “HKND Group está realizando análisis y consultas intensas para asegurar que los aspectos de ingeniería, económicos, financieros, sociales y medioambientales del Canal de Nicaragua se desarrollen cuidadosamente”.

“HKND Group está trabajando con un equipo internacional de expertos con amplia experiencia y capacidades en cada una de estas áreas para promover la participación internacional en cada uno de los aspectos del proyecto, incluyendo el financiamiento, la construcción, la logística y áreas relacionadas”, añade.

También “procesos de licitación competitivos consistentes con las mejores prácticas internacionales para la equidad y la apertura en cada fase del trabajo”, e “inclusión en cada licitación de empresas nicaragüenses, regionales e internacionales calificadas”.

Pero su dueño, sí es –o ha sido- noticia. No solo por esa desaparición que ya cumple tres años, ni porque no ha hecho algún desembolso importante para asegurar que avance el proyecto –ahora valorado en USD 50 millardos- sino porque un colapso bursátil a lo largo de varios meses de 2015, lo hizo perder USD 9,100 millones, lo que equivale a 89.2 % de su fortuna total.

En noviembre pasado, la publicación ‘Bloomberg Businessweek’, reportó cómo una de las empresas propiedad del chino, parecía involucrada en una presunta colusión para destruir la capacidad ucraniana de fabricación estratégica de motores para avión, según una investigación en curso en ese país.

La publicación también se hace eco de la incapacidad de Wang Jing de cumplir su objetivo de hacer de Xinwei una empresa global de telecomunicaciones, siendo que hay poco ruido y mucho menos acciones en países en los que fue autorizado a operar, como Camboya y Nicaragua, donde opera con la marca Cootel, que no termina de despegar.