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Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano: "incertidumbre"

“Washington en shock tras victoria de Trump”

Los planes inmediatos del presidente electo: revocar Obamacare, deportar a millones de inmigrantes y revisar los tratados de libre comercio



Una semana después de la sorpresiva victoria electoral de Donald Trump, en la capital norteamericana se respira un ambiente de “incertidumbre”, mientras en diversas ciudades se han llevado a cabo inéditas protestas contra el presidente electo.

Tras nombrar a su vicepresidente Michael Spence como jefe de su equipo de transición, Trump anunció los dos primeros nombramientos de su equipo de gobierno. Reince Priebus, presidente del partido republicano será el jefe de gabinete, mientras que Steve Bannon, exjefe campaña y director del sitio web ultraderechista Breitbart News, una especie de “agitador en jefe” del magnate republicano, será su consejero principal y estratega.

¿Qué puede esperar América Latina de Trump? El presidente del Diálogo Interamericano, Michael Shifter, un experto en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, advierte desde Washington, que se conoce muy poco sobre su visión y cuál será su política hacia la región. “El presidente es un empresario, sin convicciones ideológicas claras, con tendencias autoritarias. hay que esperar primero los nombramientos que hará en los cargos más altos”, explica Shifter, en esta entrevista telefónica al describir los primeros pasos de la transición de gobierno.

¿Cómo se puede describir en este momento el ambiente político que se respira en Washington?

Bueno, es una sensación casi surrealista. La ciudad está shock, creo que nadie esperó este resultado, ha sido histórico, nadie puede recordar algo parecido en toda la historia Estados Unidos, y todavía estamos tratando de asimilar, qué puede significar, para dónde va, es un ambiente de mucha incertidumbre.

¿Qué significado tienen las protestas que se han visto en los últimos días en algunas de las grandes ciudades?

Es una expresión, creo que bastante clara, mostrando que a pesar de los resultados, que están claros, hay mucha gente que está muy molesta por los resultados. Quieren reafirmar otros valores y otros principios de Estados Unidos, y es la manera de hacerlo. Ya votaron, perdió su candidato, pero tienen derecho de ir a las calles y expresar que lo que ha dicho el señor Trump en la campaña no refleja el sentimiento mayoritario de los estadounidenses. Y yo creo que para mucha gente es muy importante hacer esto, afirmar su posición sobre estos temas.

Durante su campaña Trump anunció  algunas medidas que adoptaría en sus primeros días de gobierno, dijo que iba a comenzar muy rápido. ¿Hay alguna indicación sobre cuáles son realmente sus prioridades y sus posibilidades?

Prioridades, creo que están claras. El ha dicho que va a revocar la política de salud Obamacare, que ha sido uno de los grandes legados de Obama, intentar hacer eso obviamente necesita la cooperación del Congreso, pero parece que hay apoyo para esto. El tratado con Irán también es algo que se va a revisar  porque él ha dicho que es contrario a los intereses de Estados Unidos. Y también hay proyectos económicos, por ejemplo de infraestructura, que creo que es el tema donde tal vez hay más posibilidades concretas, para avanzar porque ahí hay un consenso general entre ambos partidos, (aunque) habría que ver los detalles.

¿El discurso que él planteó a lo largo de su campaña contra los inmigrantes, forma parte de esas acciones de los primeros 100 días?

Sí,  ha sido una parte fundamental de su campaña,  y muchos de los decretos y acciones ejecutivas de Obama, en cuanto a proteger inmigrantes, él tiene la facultad de levantar, entonces otra cosa es cómo. Es importante señalar que nada de esto ha sido implementado, está enredado en las Cortes y procesos judiciales, y ha sido cuestionado, entonces esas decisiones de Obama han sido bloqueadas por las Cortes, pero yo creo que Trump puede cambiar esas decisiones.

Otra cosa es cumplir con su promesa de deportar millones de indocumentados, yo creo que esto va a ser muy difícil, sobre todo con un Congreso, cuyo líder en la Cámara, Paul Ryan, está totalmente en contra de esa propuesta, y para llevar a cabo esto Trump no puede actuar solo. También construir el famoso muro de la frontera con México-Estados Unidos requiere recursos que solo pueden ser aprobados por el Congreso, y no se nota gran apoyo para esa propuesta en el Congreso.

En estos días se ha mencionado ya a algunos de los posibles integrantes para los cargos más importantes del gabinete de Trump. ¿Qué los define?¿Cuáles son sus tendencias?

En este momento es el deporte que la gente de Washington más disfruta, especular quién va a ocupar qué cargo, y en eso estamos. Ya están sonando nombres, acaba de salir que la persona que va a liderar la transición es su vicepresidente Mike Pence.

La realidad es que Trump conoce muy poca gente, tiene un núcleo muy reducido de asesores. Varios asesores se presume van a ser  secretarios de ministerios como Newt Gingrich, Rudolph Giuliani, Chris Christie, y otros nombres que forman parte de su núcleo muy pequeño, Jeff Sessions,  que es un senador y otros nombres que forman parte de su núcleo muy pequeño. Obviamente tiene que llenar 4000 cargos y necesita contar con  los contactos de gente como Pence que ha sido miembro del Congreso muchos años para tratar de llenarlos.

Entonces, en ese proceso están, nadie ha sido nombrado, no hay definiciones, hay muchos republicanos que han sido adversarios de Trump en esta campaña, pero ahora está repensando porque él fue elegido, y entonces va a ser la cosa interesante,  si hay republicanos más tradicionales, conservadores, que podrían incorporarse en el gobierno, pero obviamente yo creo que va a ser del partido republicano, de su sector más populista.

Y en relación a la política exterior, ¿existen dentro de esos nombres que se mencionan algunos que tienen mayor preferencia?

Bueno, los que están mencionados ahora, como secretario de Estado son Newt Gingrich, John Bolton, que fue embajador ante Naciones Unidas, también están algunos nombres más tradicionales, sobre los que están especulando Richard Haass y Steven Hadley que fue asesor de seguridad nacional bajo Bush, esos por lo menos son dos nombres que no han sido críticos contra Trump, entonces no se han quemado para cargos importantes.  Esa es la lista y todo mundo está especulando.

¿América Latina?: sabemos muy poco sobre su política

*Trump es un empresario, sin convicciones ideológicas claras, que responde a sus instintos 

¿Qué se puede esperar desde América Latina? Durante la campaña Trump habló muy poco sobre esta región, excepto lo que dijo sobre México y la migración. ¿Se conoce algo más sobre cuáles podrían ser sus prioridades y su equipo?

Muy poco y creo que eso dependerá, en gran medida de quiénes ocupen los cargos más altos, primero empieza de arriba y luego pasa para abajo. El ha dicho muy poco sobre América Latina, incluyendo México. Habló de inmigración y comercio, pero no es que tiene políticas hacia México, son políticas domésticas, sobre los miedos y ansiedades de Estados Unidos.

Cambió totalmente su posición sobre Cuba. Fue el único candidato republicano que en algún  momento estuvo de acuerdo con Obama en su apertura hacia Cuba, y luego cambió por razones electorales en  Florida. Entonces eso es una gran interrogante ¿qué va a hacer con respecto a Cuba? Yo me imagino que no va a hacer mucho, va a dejar la política como está y en la medida que haya oportunidades para comercio y hacer negocios, ahí él encantado, porque es empresario y no tiene convicciones ideológicas, claras y  fijas para nada.

Y Venezuela,  es difícil decir. Ha dicho que está en contra de los retrocesos democráticos en América Latina, pero al mismo tiempo es muy cercano y aliado, y habla muy bien de Putin, esa tendencia más autoritaria. Entonces,  ese es un señor que tiene poca coherencia en sus ideas, y es más bien una figura que funciona de acuerdo a sus instintos, sus intuiciones y sus reacciones explosivas, es todo un contraste con Obama que tenía una manera de pensar bastante sofisticada.

En relación a los tratados de libre comercio que están relacionados con nuestra región, por ejemplo el NAFTA y el CAFTA. ¿Hay muchas interrogantes sobre si Trump podría realmente derogarlos o modificarlos de forma sustancial? 

El  ha tomado posición en la campaña contra todos los tratados de comercio, incluyendo, no solamente Nafta, pero Cafta, y también tratados con Colombia, con Perú, con Chile y con todos, o sea en eso ha sido consistente, pero el blanco principal para es el caso de México y Nafta.

Ahora, yo creo que es algo que le ha funcionado bastante bien en términos  electorales porque ha llegado a ser presidente electo de Estados Unidos; otra cosa es si realmente él va a reabrir o si va a revocar esos tratados lo que tendría, creo yo, consecuencias muy negativas sobre la economía en los Estados Unidos,  y para los empleos en Estados Unidos, sobre todo con México y Canadá, entonces yo no sé hasta qué punto realmente él comprende lo que está en juego con esto.

Entonces, tiene que hacer algo porque ha sido tan importante en su campaña, pero dudo que va a ser el extremo de revocar, o totalmente renegociar esos acuerdos,  más bien buscaría algunos ajustes y mostrar que ha hecho algo, pero yo creo que hacer algo tan dramático,  se ve muy riesgoso para la economía de Estados Unidos. 

La Nica Act se mantiene intacta

Una última pregunta, con la ratificación de la mayoría republicana en ambas Cámaras, ¿cómo ves el futuro de la iniciativa Nica Act, que pretende imponer sanciones económicas a Nicaragua?  

El Congreso cambiado muy poco, sigue en manos republicanas,  y yo creo que Nica Act sigue como estaba, no ha cambiado. Obviamente a nivel presidencial ha habido un gran shock, un cambio dramático; a nivel de Congreso, ha sido  una continuación de lo que hemos visto antes, entonces yo no creo que para Trump va a ser una medida muy importante, prioritaria. Por su propia conducta y pensamiento, él tiene algunas ideas que difícilmente se puede decir que son totalmente democráticos, tiene tendencias autoritarias, que salieron en la campaña, poca tolerancia para otros puntos de vista, entonces creo que va a ser un poco difícil para él tomar una posición  pro democracia y pronunciarse contra los que no practican democracia

Pero el Congreso es otro asunto. Es posible que él deje ese tema en manos del Congreso, y él sería un poco aparte de eso. Entonces yo creo que esta iniciativa sigue intacta.

O sea, que la iniciativa, ¿tendría posibilidades de ser discutida y aprobada el próximo año? 

Sí, en el congreso, claro. Es muy difícil evaluar si esto tiene mayoría o si de repente se puede aprobar, pero que está ahí, ahí está, yo creo que eso no va a desaparecer, pero si tiene apoyo suficiente para la aprobación, eso es  difícil medir. No creo que esta elección ha cambiado mucho los cálculos, o las perspectivas para que ese acto se apruebe.