Nación

La mantuvieron casi 48 horas amarrada y encapuchada

Zayda Hernández, secuestrada por paramilitares: “Querían desaparecerme”

La activista narró que cuatro paramilitares armados la secuestraron y encerraron en una casa. La amenazaron y le dijeron que se fuera del país



La activista Zayda Hernández relató que durante las casi 48 horas que permaneció secuestrada por cuatro paramilitares del Gobierno, fue interrogada sobre quién la financiaba para andar protestando, quiénes les pagaban a los jóvenes que llegan a los plantones a pedir la salida de la dictadura de Daniel Ortega y quiénes pedían las sanciones a nivel internacional contra la familia gobernante.

“Estuve amarrada con bridas plásticas manos y pies, prácticamente 48 horas sin dormir porque cuando los secuestradores notaban que no me movía me gritaban y me pateaban e iniciaban nuevamente a golpearme”, relató Hernández la tarde de este lunes en una conferencia de prensa.

Hernández, fundadora del Movimiento 19 de Abril y miembro de la mesa del primer diálogo en 2018, fue secuestrada el viernes mientras buscaba cómo ingresar a los predios de la catedral para participar en una manifestación convocada por los familiares de los presos políticos por el crimen en la cárcel modelo del reo Eddy Montes.

La activista dijo que intentó ingresar por el portón este de catedral, pero que policías que custodiaban el lugar se lo impidieron. “Luego una camioneta con simpatizantes del Gobierno me siguió y me insultaban, por eso abordé un taxi para salir del lugar”, relató.

Presión internacional evitó que la mataran

“Pude ver que eran cuatro hombres los que me abordaron (yendo en el taxi) y subieron a la camioneta, iban armados”, expresó en la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) donde puso la denuncia.

Hernández calcula que anduvieron dando vuelta con ella agachada en la parte de atrás de la camioneta por lo menos una hora hasta que la llevaron a una casa. Todo ese tiempo estuvo amarrada y con una capucha negra.

“La capucha estaba impregnada de alcohol, lo que me impedía mantener mis ojos abiertos”, detalló.

El domingo a las seis de la tarde aproximadamente, según Hernández, fue dejada en el sector este de catedral amarrada de pies y manos. “Un vehículo se estacionó y uno de los pasajeros intentó quitar las bridas, pero no pudo, entonces llamamos a los celadores de catedral”, dijo.

Hernández cree que la presión internacional le salvó la vida y asegura que lo que querían era desaparecerla. “Había un plan, por eso la Policía (una vez que me dejaron en catedral) inmediatamente emitió un comunicado. Lo tenían listo, ¿cuándo han trabajado en domingo?”, cuestionó.

La desaparición de Hernández fue alertada por varias organizaciones internacionales de derechos humanos como la CIDH y la misma OEA.

La activista dice que los paramilitares la amenazaron con hacerle algo a su familia si seguía protestando y le dijeron que se fuera al exilio mejor o grabara un video retractándose de todo lo que ha dicho contra el Gobierno.

“Voy a seguir protestando porque mi compromiso no ha terminado”, expresó.

El defensor de derechos humanos de la CPDH, Pablo Cuevas, dijo que la Policía, aunque Hernández no ponga denuncia, está obligada a investigar el secuestro.

Hernández dijo que no pondrá ninguna denuncia porque no confía en la Policía. “Cuando la Policía presente al asesino de Álvaro Conrado yo voy a ir a poner una denuncia”, expresó.