Economía

Esperan crecer “4 % a 5 %”, lo que apenas sería igual que el año pasado

Zona franca reporta “desaceleración”

zona franca

Incertidumbre por políticas de Trump y el interés de consumidores por la tecnología, ha disminuido la cantidad de ropa que compran los estadounidenses



Las empresas de zona franca esperan recuperar el ritmo exportador en el último tramo del año, y cerrar con un crecimiento de entre 4% a 5%, que en este caso equivaldría a un nivel similar con respecto al crecimiento observado en 2016.

Dean García, director de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de Confección (Anitec), refirió cómo enero de 2017 comenzó con 6% de crecimiento con respecto al mismo mes del año anterior, lo que también era un poco más alto que el crecimiento observado en todo el 2016.

La estadística fue descendiendo el resto del año, al punto que cerró junio en 2%, y cayó más en julio, hasta llegar a 0.9%, con un ligero repunte en el mes de septiembre, cuando alcanzó 1.95%.

“Efectivamente, estamos pasando por una desaceleración. Estamos creciendo, pero a menor ritmo que en años anteriores”, dijo García.

“La expectativa es que en el último cuatrimestre del año nos recuperemos un poco, y terminemos alrededor de 4% a 5%, lo que significaría una situación de estancamiento, porque 5 % es casi igual a lo mismo del año pasado”, añadió.

Irónicamente, el sector casi debería ‘celebrar’ esas cifras, si se compara con lo que están viviendo sus colegas de otros países con los que compite Nicaragua por atraer los mejores contratos, entre ellos República Dominicana, con -7%; China, con -5.8%; Guatemala, con -5%, y El Salvador, con -3%.

“Tomando en cuenta la situación que estamos teniendo en el campo internacional”, las cifras que ha acumulado Nicaragua “son bastante favorables y aceptables”, consideró.

Al ahondar en las razones para entender ese comportamiento de los compradores, en especial los estadounidenses, García explicó que “hay una depresión en el mercado internacional de prendas de vestir, que es totalmente desfavorable, y hay una reducción de precios bastante fuerte”.

Los analistas del sector identifican dos razones que podrían estar causando este impacto: Donald Trump ocupando la presidencia de Estados Unidos, y la fascinación que la tecnología produce en los seres humanos.

“Hay incertidumbre sobre las políticas de la Administración Trump. No sabemos nada sobre las nuevas leyes tributarias en ese país, ni sobre las políticas de comercio internacional. Hay una nebulosa ahí, porque no se sabe lo que va a pasar. La respuesta del sector productivo es esperar a ver qué pasa”, explicó.

“Por el lado de los consumidores, hay nuevas expectativas de consumo: el consumidor de hoy, como mucho se ha redimensionado el tema de la tecnología, gasta mucho en eso. Prefiere tener una tableta, cambia el celular cada dos meses. Ya no está pensando en ropa, está pensando en viajar: viajes de aventura, turismo de altura, ambiental, etc. Ya no está comprando la misma cantidad de ropa que compraba antes”, abundó.

Crece volumen, precios no mejoran

*Baja en exportaciones de arneses de Yasaki, pero aumenta Draexlmaier a Europa

Nicaragua está mostrando mejores números que sus vecinos y competidores, porque está enfrascada en fabricar más y más piezas de vestir, con lo que logra compensar la caída de los precios, pero ahonda el desbalance en los términos de intercambio entre nuestra economía y la estadounidense.

“Estamos creciendo más, porque estamos produciendo más”, no porque estén mejorando los precios, explicó García. “El crecimiento en volumen en estos últimos tres años se ha mantenido a un ritmo bastante favorable, que nos permite reducir el impacto de los precios y de la baja situación internacional que estamos sufriendo”, detalló.

Gracias a ese esfuerzo, el crecimiento en volumen al mes de agosto fue de 5 %, aunque esa estadística solo describe lo que ocurre en el sector textil, y no en el de arneses, al que “no le está yendo bien”.

Dean García, director de Anitec, dijo que las exportaciones de Yazaki han bajado, pero eso “se compensa con las exportaciones de Draexlmaier a Europa, al punto que la planta [en Nindirí] está multiplicando su capacidad productiva”.