Emergencia Coronavirus

46 nicaragüenses varados por covid-19 retoman camino de retorno a Nicaragua

Costa Rica y Panamá restablecen tránsito coordinado de nicaragüenses, después del bloqueo de Nicaragua a un grupo de 120 nacionales

Las autoridades de Costa Rica informaron del restablecimiento de un plan para el traslado hacia Nicaragua de un grupo de ciudadanos nicaragüenses que se encuentran varados en Panamá sin empleo o con dificultades económicas por la pandemia de la covid-19.

“Se llegó a un acuerdo entre Nicaragua, Costa Rica y Panamá de mantener flujo ordenado de las personas nicaragüenses que están en Panamá y quieren retornar a su país de origen”, dijo el viceministro de Seguridad, Eduardo Solano, en declaraciones distribuidas a los medios.

El funcionario explicó que el procedimiento consiste en verificar que estas personas cumplen con el estatus migratorio necesario para ingresar a Costa Rica, luego se les hace un chequeo médico para descartar síntomas de la covid-19, y suben a un bus que los traslada hasta la frontera con Nicaragua bajo custodia policial.

Solano advirtió que para ser parte de este operativo los nicaragüenses deben contactar a las autoridades respectivas en Panamá, pues el objetivo es mantener el flujo migratorio ordenado y coordinado entre los países.

El acuerdo se había detenido

Un grupo de 46 nicaragüenses intentó ingresar a Costa Rica el lunes en la frontera de Paso Canoas, pero el plan de tránsito estaba suspendido ante la falta de un acuerdo entre los tres países. Este grupo ya entró a Costa Rica para dirigirse a la frontera con Nicaragua.

Costa Rica y Panamá venían aplicando este plan de traslado de nicaragüenses durante las últimas semanas, pero el pasado fin de semana las autoridades nicaragüenses le impidieron la entrada por unas 18 horas a un grupo de 120 personas, sin que se conozcan las razones para ello.

Debido a esa situación, el pasado domingo Costa Rica suspendió el plan y puso como condición un acuerdo entre los tres países para reanudar el tránsito de los nicaragüenses.

En este plan los nicaragüenses deben pagar por su cuenta los autobuses que los trasladan desde Panamá y Costa Rica les permite el tránsito por su territorio en caravanas junto con camiones de carga, que son escoltadas por la Policía durante todo el trayecto.

Este operativo de caravanas se aplica de manera extraordinaria durante la pandemia para garantizar que los camiones que no deben entregar carga en Costa Rica cruce el país de frontera a frontera sin que los conductores entren en contacto con gente en el país y así reducir el riesgo de contagio del virus.

Costa Rica mantiene cerradas sus fronteras para los extranjeros desde mediados de marzo a causa de la pandemia, con excepción de los residentes y diplomáticos, además de los camioneros que deben cumplir con un protocolo acordado por la región centroamericana.

El clamor de los nicas

La Policía de fronteras de Panamá retuvo y envió ante un juez de paz el pasado lunes a una treintena de nicaragüenses que bloquearon la frontera con Costa Rica en protesta porque no podían seguir su viaje hacia Nicaragua.

Los nicaragüenses han iniciado el regreso al país luego de que se quedaron sin medios de vida en Panamá debido a la pandemia, que mantiene semiparalizada la economía panameña, y se había anunciado la salida una caravana de entre 15 y 20 autobuses con destino a Nicaragua.

“Lo que nosotros queremos es regresar a nuestros hogares, es lo único que queremos porque ya entramos en la desesperación, aquí no tenemos nada y no tenemos cómo sobrevivir en este país”, declaró en Paso Canoas a la cadena panameña TVN la nicaragüense Glenda López.

El subcomisionado del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), Jorge Govea, explicó por su parte que los nicaragüenses fueron retenidos y llevados ante un juez de paz por las “faltas administrativas” que cometieron al bloquear una vía internacional y poner en riegos tránsito de carga.

135 nicas ya en su hogar

Un total de 135 marineros de Nicaragua regresaron a sus casas el pasado 29 de junio tras permanecer tres meses varados en el mar Caribe, informó el Gobierno, que les impedía el ingreso al país.

Los marineros se reencontraron en la ciudad de Bluefields con sus familiares, quienes llevaban más de un mes protestando ante las autoridades por su ingreso.

La vicepresidenta, Rosario Murillo, explicó que Nicaragua autorizó el ingreso de los marineros luego de que la empresa en la que trabajaban, Carnival Cruise Lines, “cumplió con los requisitos” establecidos por las autoridades nicaragüenses, entre los que mencionó asumir los costos del traslado desde Curazao hasta las viviendas de cada uno, y demostrar que los trabajadores estaban libres de covid-19.

La mayoría de marineros recién llegados son los mismos que el pasado cuatro de junio divulgaron un video desde la embarcación en el Caribe, en la que permanecían varados, exhibiendo un enorme cartel con la frase: “Somos nicas, déjenos entrar”, y en el que explicaron que su patronal había cumplido con todos los requerimientos de Nicaragua, sin recibir el permiso de repatriación.

Murillo, esposa del presidente Daniel Ortega, afirmó que, además de Bluefields, otros marineros fueron llevados a sus casas al departamento de Carazo.

El pasado 19 de junio, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció que el Gobierno de Ortega estaba impidiendo que unos 500 nicaragüenses regresaran su país a pesar de que permanecían varados “en precarias condiciones”, en países de Centroamérica e islas del Caribe.

Con información de EFE

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