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¿Amamos con todo el corazón?

Los científicos han descubierto que la expresión "corazón roto" es más literal de lo que pensábamos. Les cuento por qué



No es coincidencia que la sabiduría popular represente el amor con un corazón. El cariño, darlo y recibirlo, es bueno para nuestra salud, de acuerdo con las últimas investigaciones científicas. Algunos expertos incluso piensan que no falta mucho para que los doctores empiecen a recetarnos buen sexo, escapadas románticas y comunicación afectuosa además de las típicas dietas bajan en colesterol, ejercicio y dormir bien. Y no solo hablo del amor romántico, el amor que sentimos por nuestras parejas, sino otras clases de amor: el que sentimos por nuestros hijos, por nuestros padres, hermanos, amigos y la larga lista de personajes con los que, en distintos grados, compartimos nuestra vida afectiva.

Más aun, los científicos han descubierto que la expresión “corazón roto” es más literal de lo que pensábamos. El abrupto estrés emocional relacionado a la devastante sensación de que te rompen el corazón puede resultar en severo (aunque reversible) debilitamiento del músculo del corazón, algo que imita un clásico ataque cardíaco. Conocido informalmente como el “síndrome del corazón roto”, esta cardiomiopatía ligada al estrés es muchas veces mal diagnosticada como un ataque cardíaco masivo, cuando en realidad los pacientes han sufrido de una subida constante de adrenalina, epinefrina y otras hormonas ligadas al estrés por varios días, lo cual ha “aturdido” al corazón.

Pero así como una desilusión amorosa puede rompernos el corazón, una vida afectiva feliz puede ayudar a mantener una buena salud en general, y un corazón sano en particular.

Los estudios nos indican que las personas que son felices en sus relaciones amorosas, tienen presión sanguínea, niveles de colesterol e índices de masa corporal (riesgos biológicos cardiovasculares) más bajos y menos depresión, ansiedad y rabia (riesgos psicosociales cardiovasculares) que las personas solteras.

Cuando hablamos de que el amor es bueno para nuestra salud, no nos referimos a cualquier relación amorosa. Las relaciones de parejas que disminuyen el riesgo cardíaco tienen las siguientes características:

Buena resolución de conflictos: las miembros de parejas felices entienden que nadie es perfecto y tienden a tener expectativas más realistas de sus compañeros, no se guardan sentimientos, pero los expresan asertivamente, no se irrespetan.

Una vida sexual satisfactoria que les ayuda a expresar amor, confianza y compromiso mutuamente, a sentirse íntimamente ligados a la otra persona, compenetrados, además de todos los beneficios asociados a la práctica sexual (segura, por supuesto). Desde descongestionante nasal hasta reductor del riesgo cardíaco, el sexo es un excelente ejercicio cardiovascular y una sesión de media hora de sexo quema 200 calorías.

Son optimistas y se apoyan mutuamente: cuando estamos enamorados, el mundo parece menos hostil y por lo tanto, manejamos mejor el estrés, tenemos una vida más balanceada y nuestro sistema inmunológico se fortalece, protegiéndonos de enfermedades. Los estudios muestran que los optimistas viven, en promedio, 9 años más que los pesimistas.

Se impulsan unos a los otros a tener una vida más saludable: en general, las personas con buenas relaciones de pareja tienden a fumar menos, ejercitar más y tener hábitos mas saludables en general.

¿Pero quién tiene una relación lo suficientemente feliz para disfrutar de los beneficios del amor? Aunque son pocos los afortunados, el resto de los mortales no debemos preocuparnos, todavía podemos experimentar los beneficios de las buenas relaciones amorosas. Personas con fuertes lazos de familia, amigos e incluso, mascotas, tienen riesgo reducido de enfermedades cardiovasculares, depresión y soledad, afirman los expertos.

Algunas ideas saludables para compartir con tu pareja:

Chocolate negro y vino tinto: contienen flavonoides, unos antioxidantes que han probado ser buenos para muchos de los sistemas de nuestro cuerpo, incluido el sistema circulatorio.

Ejercitarse juntos: les permitirá compartir tiempo en pareja, y además cuidan de su salud cardiovascular. Pueden dar paseos largos o montar bicicleta juntos.

Tengan citas románticas no solo para estas fechas especiales. Es importante mantener el romanticismo a través del tiempo. Rían juntos, háganse cosquillas y masajes. Su cuerpo y su relación lo agradecerá.

Sexo, sexo y más sexo, pero del bueno.


Consulte el blog de la autora. 



1 Comentario


  1. El sexo es la cúspide de la relación de pareja, sin embargo cuando se tiene una relación promiscua los sentimientos se confunden porque no todas las parejas son iguales en la relación sexual, y las emociones se entremezclan, generando una especie de adicción por el sexo en el promiscuo, aun cuando su pareja “sea la única” en el momento de esa experiencia; y bien, cuando el hombre o mujer practican la relación sexual de forma libre y espontanea, van creando un muro de contención hacia el amor y cariño por esa pareja, a quien simplemente se le ve como un objeto sexual. Sea casado, en unión libre, divorciado o soltero (condición que no siempre es cierta), todos hemos tenido y seguimos teniendo esas experiencias, siendo infieles y desleales por naturaleza; si me siento realizado vale la pena seguir teniendo esta vida promiscua y libertina?