Economía

Bárcenas: plantas nacionales no tienen la capacidad de resistir ninguna variación de frecuencia

Apagones evidencian fragilidad en sistema eléctrico nacional

Eléctrico

Nicaragua tarda más tiempo que los países de la región en recuperar el fluido eléctrico



El pasado lunes 16 de enero se registró una falla en el Sistema Eléctrico Regional (SER), que provocó pérdidas temporales de energías en la región centroamericana. En Nicaragua, el restablecimiento de la energía tardó alrededor de 57 minutos, mientras que en los demás países del área, tan solo fueron 20 minutos. El Ente Operador Regional (EOR), luego de haber realizado una revisión en los informes y de las respectivas comunicaciones con los operadores de los sistemas eléctricos de la región, informó en un comunicado que identificaron que la causa principal que originó la falla eléctrica fue una sobrecarga proveniente de Panamá. Este nuevo apagón, explicaron expertos del sector, deja en evidencia la fragilidad del sistema eléctrico nacional.

“El evento produjo que el SER quedará divido en dos bloques: al norte Guatemala-El Salvador-Honduras, y al sur Costa Rica-Panamá, activándose el Esquema regional de Desconexión Automática de Carga por Baja Frecuencia (EDCABF), resultando aislado por completo el sistema eléctrico de Nicaragua del resto de los países, con un desbalance de su carga y generación, lo que significó un apagón de energía temporal y parcial en la que dicho sistema eléctrico se desconectó el 52% de su demanda energía eléctrica”, dice el comunicado.

Las interconexiones entre los países se restablecieron aproximadamente en 20 minutos. No así el sistema eléctrico de Nicaragua, que tuvo que esperar aproximadamente 57 minutos después del evento. A pesar de ser el último país en recuperar el fluido eléctrico, Salvador Mansell, presidente ejecutivo de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel), alabó la “rapidez” con que se realizaron las coordinaciones para recuperar el 100 por ciento de la energía.

Para Fernando Bárcenas, ingeniero eléctrico y expresidente del Consejo de Operaciones del Mercado Mayorista de Nicaragua, el que Nicaragua, de nuevo, haya sido el último país en conectarse al sistema, evidencia que la fragilidad energética, es un tema pendiente para este gobierno.

“Debido a los fuertes vientos, estábamos generando 160 Megavatios eólicos y eso nos provocó una sobre carga de Amayo a Masaya; eso nos provocó la apertura de la línea, dejando de entregarle energía a la población aproximadamente 200 megavatios. Al faltar 200 megavatios el resto de plantas tratan de suplirlo, pero se hace difícil, lo que provoca desconexión de carga para evitar apagón total”, manifestó Mansell a un medio oficialista.

Precisamente estas declaraciones del director ejecutivo de Enatrel, dejan en evidencia que en el país existe inestabilidad energética y que la generación eólica no tienen una generación luego de su desconexión, que a juicio de Bárcenas, debe provenir de energía rodante.

“Cuando se conectan plantas eólicas al sistema nacional, ocurre algo peculiar: este tipo de plantas no tienen la capacidad de resistir ninguna variación de frecuencia y tampoco tienen cómo contribuir a la sostenibilidad del sistema por una reserva que se llama rodante”, explica el ingeniero.

En una entrevista concedida a Confidencial, Bárcenas también explicó que las plantas generadoras Hugo Chávez y Che Guevara, no tiene la tecnología para contribuir al desempeño mínimo del sistema, que permite que los generadores no salgan de frecuencia ante cualquier contingencia.

Lo que explica Bárcenas es corroborado en el comunicado con la desconexión de Nicaragua con los demás sistemas de los países del área. “Nicaragua está operando sin estabilidad, pues no hay nada que garantice que la falla se vaya a aislar, y que mientras esta se resuelva, se pueda seguir operando con todo el resto del sistema”, detalló Bárcenas.