Economía

Gobierno espera duplicar desembolsos del BM en los próximos tres años

Banco Mundial: “Invertir más en infraestructura y educación”

Banco Mundial

Representante del Banco Mundial elogia crecimiento de Nicaragua y reducción de la pobreza, aunque "hay un reto grande en el futuro"



El Gobierno de Nicaragua y el Banco Mundial iniciaron esta semana una serie de reuniones para definir una estrategia de país para los próximos tres años, que incluye la definición de las prioridades de desarrollo y proyectos de infraestructura social y productiva que apoyaría esta institución multilateral.

La expectativa del Gobierno es que la cartera de proyectos financiados por el Banco Mundial, equivalentes a unos 80 millones de dólares anuales en los últimos años, podrían duplicarse en el próximo ciclo de tres años. El intercambio sobre la definición de prioridades se basa en un estudio del Banco mundial llamado “Diagnóstico Sistemático de País”,  cuyos principales hallazgos fueron ampliamente divulgados en las últimas semanas por  CONFIDENCIAL. El representante del Banco Mundial para Nicaragua, Luis Constantino confía en que la nueva estrategia será aprobada a finales de enero, para que los proyectos puedan presentarse al Directorio del Banco Mundial en el primer semestre de 2018.

Crecimiento y reducción de la pobreza

Empecemos por entender dónde estamos. ¿Cuál es la valoración que tiene el Banco Mundial sobre el ritmo de reducción de la pobreza que ha tenido Nicaragua? Las encuestas oficiales del Inide indican que la pobreza se ha reducido rápidamente y que ahora afecta solo al 24% de la población. Pero hay otro estudio independiente, de Fideg, que aún no ha sido divulgado por una prohibición del gobierno a la agencia de cooperación Suiza, COSUDE, que la auspició, según la cual la pobreza más bien aumentó arriba del 40%. Ambas encuestas, aunque tienen distintas muestras, trabajan con la metodología del Banco Mundial. ¿Cuál es la tendencia real?

Primero me gustaría reconocer los logros de Nicaragua principalmente en los  últimos diez años en términos de crecimiento económico, que en este momento es el tercero más rápido en América Latina, ese es un hecho notable; y el segundo, la reducción de pobreza que mencionaste.

Nosotros hemos dado asistencia técnica a Inide en el desarrollo de metodología y capacitación y nos quedamos detrás de la metodología de Inide. Entonces las cifras que nosotros seguimos es de reducción de la pobreza de 48% en 2007,  hasta cerca de 26% en 2014, y esas son también las cifras con que nosotros trabajamos. Es una reducción notable, la pobreza casi se redujo a la mitad en diez años. Independientemente de las opiniones de cada uno, hay que reconocer este logro increíble que Nicaragua ha tenido.

Entonces, ¿la visión del Banco Mundial indica que la reducción ha sido rápida?. Hay quienes dicen que la reducción ha sido más bien lenta y presentan otras otras evaluaciones.

Sí, nosotros vemos como un hecho muy positivo el ritmo de reducción de pobreza que se ha verificado en el país, minimizando la desigualdad en  la sociedad nicaragüense.

Pero el informe del Banco Mundial habla de que por lo menos un tercio de la población estaría todavía por debajo de la línea de pobreza. 

Claro, hay un reto grande en el futuro. Ya sabemos cómo se alcanzaron estos logros,  ahora hay que continuar  insistiendo para que se pueda erradicar la pobreza, ese es el objetivo del Banco Mundial, y me imagino del Gobierno y la sociedad nicaragüense.

El informe el Banco Mundial dice que Nicaragua tiene una clase media que, en comparación con otros países de América Latina, sería de las más pequeña en relación a su población: 18% de la población con ingresos que oscilan entre 500 y 2500 dólares mensuales. ¿Esta estrategia contempla políticas específicas para sacar a la población de ese estado de vulnerabilidad?

Sí. Hay que reconocer que la clase media es pequeña pero ha crecido, un aumento de 8% a 16% en los últimos años, y la tendencia es para aumentar la clase media.  En cuanto a la estrategia, a mi me gusta mucho enfatizar lo que está por detrás del crecimiento económico y la reducción de la pobreza, porque identificando eso podemos continuar e insistir en esos factores para el futuro. Es muy claro que en Nicaragua, el crecimiento económico fue el motor principal de reducción de pobreza a través del mercado de trabajo. La pobreza se redujo porque hubo muchos jóvenes y mujeres que no trabajaban, y que entraron al mercado de trabajo.

Hay un grupo muy grande de jóvenes que va a entrar al mercado de trabajo en los próximos treinta años, entonces si ponemos estos jóvenes en actividades productivas, de alta productividad, buena remuneración, tú puedes reducir la pobreza y acelerar las tasas de crecimiento a niveles aún más altos. Ese es el reto principal para los próximos cuatro, cinco años, como  poner a los jóvenes, las mujeres, que no tienen trabajo remunerado, en el mercado de trabajo.

Pero entre las personas que salen de los niveles de pobreza y empiezan a formar parte de la clase media por sus niveles de ingreso la condición no es estática. Hay altos niveles de vulnerabilidad y personas que vuelven a condición de pobreza.

Así es, y por eso nuestra estrategia va a tener tres pilares: uno es la sostenibilidad para evitar este problema y minimizar los riesgos.  Nicaragua es una economía sumamente abierta, todo lo que pasa afuera va a afectar. Por ejemplo, si el precio del petróleo sube, eso puede tener impacto en el crecimiento económico, entonces hay que buscar estrategias para manejar esos riesgos.

El  otro son los desastres naturales. Nicaragua es el cuarto país del mundo, según nuestros análisis, más vulnerable a desastres asociados a cambios climáticos: sequías, inundaciones, etc. y también tenemos los temblores,  entonces hay que manejar esos riesgos para evitar que haya un regreso en los niveles de pobreza.

Los factores institucionales

¿Qué importancia tiene dentro de esta estrategia el factor institucional? El estudio del Banco dice que según el Índice de Competitividad Global Nicaragua está bastante atrás en materia de fortalecimiento de instituciones,  número 122 entre 138 países;   en el tema de independencia judicial,  número 136 entre 138 países. ¿Esta estrategia contempla abordar estos temas de reformas institucionales?

Sí, ya lo estamos haciendo. Varios de nuestros proyectos tienen componentes para mejorar ese aspecto que usted mencionó. Por ejemplo, tenemos un proyecto para reformar el manejo de las cuentas públicas en términos de computarizarlos, con sistemas de software que permitan informes más completos, más a tiempo; también damos asesoría en sistemas de licitaciones; y nos aseguramos que en nuestros proyectos seguimos las mejores prácticas mundiales en términos de transparencia.

Nosotros reconocemos que parte de los retos que se enfrentan en términos institucionales, es un resultado también de los logros de Nicaragua, es porque Nicaragua está creciendo tan rápido, es necesario que el Gobierno acompañe ese crecimiento, para responder también, pero para facilitar.

Nosotros estamos trabajando con el gobierno para financiar carreteras, mejorar los sistemas de educación, para permitir exactamente acompañar ese crecimiento económico.

El Banco Mundial dice en este informe que Nicaragua tiene un buen récord como ejecutor  de proyectos, pero propone reformar el sector público, porque, dice: “hay una centralización en las decisiones que afecta la eficiencia burocrática, hay que separar decisiones técnicas de lealtades políticas y hace falta información más transparente para orientar las decisiones de políticas públicas”.  ¿Cómo se hacen esa clase de reformas?

Sí, hay siempre oportunidades para avanzar, y nosotros pensamos que esas son áreas muy importantes porque ayudan a mejorar el clima de negocios, ayuda a avanzar en los servicios públicos

En nuestros proyectos nosotros nos enfocamos en garantizar que esos sistemas están en funcionamiento, pero también tenemos proyectos apoyando al Gobierno directamente en estas cuestiones. Por ejemplo, en cuestiones de propiedad hace cerca de diez años que estamos financiando la mejoría de los catastros, los registros para que haya mucha más transparencia y facilidad en las transacciones que tienen que ver con las tierras.  Entonces hay avances, hay oportunidades para avanzar más y nosotros continuaremos involucrados en esa área.

Otra área en que hemos apoyado mucho al gobierno es la cuestión de estadísticas,  no solamente a través de apoyo técnico a Inide, pero ahora vamos a apoyar el Censo, apoyamos un proyecto, una cartografía que permita la digitalización de toda esta información en términos geográficos. Entonces es un esfuerzo a medio plazo, eso no se hace de un día para otro, pero nos parece altamente prioritario.

Las estadísticas y el acceso a la información, la transparencia, es clave para la toma de decisiones. Algunos investigadores se lamentan que las bases de datos de las encuestas no están disponibles, las del Inide, o que otras encuestas independientes, como la que mencioné antes en el caso del Fideg, no se han divulgado públicamente por impedimentos del Gobierno ¿Entonces, cuán importante es la transparencia informativa para las decisiones de políticas públicas?

Yo pienso que la transparencia mejora los servicios públicos y mejora el clima de inversiones. Yo no tengo datos, no conozco esos detalles. Yo puedo decir que (nosotros) nunca tuvimos problemas en acceder a información cuando la solicitamos.

Pensamos que hay oportunidades para hacer más análisis con la información que se tiene,  por ejemplo, un área  en que enfatizamos en el informe también es hacer más evaluaciones de los programas que estamos implementando, sean del Banco Mundial o del Gobierno,  para que podamos aprender qué funciona, qué no funciona, e informar a los programas siguientes.

¿Se refiere al impacto de los programas y su focalización? El informe del Banco Mundial también se refiere a la importancia de que exista una mejor focalización para que las políticas realmente tengan mayor incidencia en sectores más afectados por la pobreza.

Exacto. Yo pienso que nos vamos a enfocar mucho, en nuestros proyectos, sea en educación, en salud que vamos a tener en el futuro, apoyar al Gobierno en el desarrollo de sus sistemas que permita mejorar, o avanzar en la (calidad) de la información que está disponible.

En el ámbito privado, el informe también habla del clima de inversión y además de los temas institucionales, relacionados con Estado de Derecho, los derechos de propiedad; hay otros problemas asociados a la existencia de un mercado altamente concentrado, con barreras de ingreso para pequeñas y nuevas empresas, por una parte, y particularmente para las pymes, el problema del crédito. ¿Estas discusiones son específicamente entre el Gobierno y  el Banco Mundial? ¿El sector privado,  la pequeña y mediana empresa es parte también de este debate sobre esta estrategia?

Sí, el sector privado ha participado bastante activamente en esto. Yo  quería reconocer que los indicadores a que se está refiriendo, que es el Doing Business, es una  evaluación de la situación de una pequeña empresa típica,  una empresa media que sirve el mercado doméstico, comparable entre todos los países del mundo. Nicaragua tiene un camino por correr, pero en términos de América Latina ha sido el octavo país que desde el 2005 más ha mejorado.

Por ejemplo, aspectos del Doing Business importantes como la cuestión de la propiedad, nosotros a través de nuestros proyectos estamos contribuyendo. El proyecto actual tiene un gran componente para Managua, porque hay tantas transacciones de tantos negocios en Managua,  que yo pienso que va a haber un gran impacto económico, mejorar el catastro del registro dentro de la ciudad.

El sector privado y la infraestructura

¿El gobierno ha definido ya cuáles son sus prioridades en cuanto a los proyectos de infraestructura productiva y social que se ejecutarán en el próximo ciclo?  ¿Cómo se definen las prioridades? 

Es un consenso entre las dos instituciones, el Gobierno y el Banco Mundial. Yo me imagino que vamos a continuar muy involucrados en educación y salud por esta cuestión de los jóvenes, las mujeres, traerlas al mercado de trabajo, pienso que vamos a dar mucha importancia a la infraestructura.

El Banco Mundial no tiene plata infinita y el consenso es que Nicaragua tiene necesidades  muy grandes de infraestructura. Yo pienso que el factor más importante para aumentar la competitividad de Nicaragua, hoy día, es mejor infraestructura, tiene que ser el sector privado (el que va) a invertir en esta infraestructura, y nuestro diálogo con el Gobierno es cómo usar el mecanismo  (APP) para atraer inversiones privadas y mejorar la infraestructura, sea de caminos, de puertos, de energía, porque si no es el sector privado, no se va a alcanzar el crecimiento que deseamos.

Y en el campo de la educación, ¿cuál es el énfasis? Más allá de la ampliación de la cobertura educativa hay una acumulación de un déficit en la calidad de la educación, y hay un sector importante que reclama sobre la falta de un diálogo que conduzca a tener una estrategia nacional de educación.

Sí, pero hay una estrategia nacional de educación, que yo pienso que es bastante holística, integral, que incluye todos eso aspectos. El consenso es que el acceso a educación ha mejorado muchísimo, se puede avanzar en aspectos de calidad de educación de forma a crear una oferta de trabajadores que estén más conectados con la demanda, con el mercado,  y nuestros proyectos de educación, se enfocan en eso. El  proyecto que tenemos actualmente se enfocan la capacitación de docentes, apoya a docentes en la clase;  capacitación y apoyo a los directores de escuela, de forma que ellos puedan, mejorar la calidad de asistencia educativa en el país.

Yo pienso que hay cosas positivas y estadísticas positivas. Hicimos un análisis de los retornos de educación. ¿Si usted pasa por la secundaria gana más plata después cuando llega al mercado de trabajo o no?, y ha habido un aumento, una mejoría en los retornos a la educación, lo que sugiere que la gente que está saliendo el sistema de escuelas en los últimos cinco años está encontrando trabajo con salarios más altos, es importante para crear incentivos, para que la gente continúe en las escuelas.

La expectativa del Gobierno de que se puedan duplicar los fondos disponibles del Banco Mundial para este nuevo ciclo de tres años, ¿es algo realizable? ¿Pasar de una ejecución de 80 millones de dólares al año, a más de 150 por los próximos tres años. ¿Cuándo se aprueba esta estrategia?

Los fondos ya fueron aprobados para Nicaragua, son cerca de 300 millones de dólares, el año anterior desembolsamos 80 millones de dólares, pero también fue un año  excepcional. Yo pienso que Nicaragua puede perfectamente desembolsar,  de nuestros fondos, 120 a 140 millones de dólares anualmente.

Depende claro de los proyectos que se hacen, hay proyectos que necesitan más plata para infraestructura, carreteras; otros son proyectos que exigen más del acompañamiento humano, pero yo no pienso que no hay problemas de capacidad.