Economía

Cámaras del Cosep demandan nuevo liderazgo

José Adán Aguerri dice que quizás busque tres años más; hay al menos dos precandidatos: Carmen Hilleprandt y Mario Amador

Siete líderes de cámaras empresariales consultados por CONFIDENCIAL, coinciden en que el tiempo de José Adán Aguerri en la presidencia del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), ya llegó a su fin. “Uno debe saber cuál es el momento de salir en caballo blanco”, dijo Carmen Hilleprandt, presidenta de la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua (CCSN).

Acuerpado por la Cámara de Comercio, a la que él mismo pertenecía, Aguerri llegó a la presidencia del Cosep en 2007, sucediendo en el cargo a Erwin Krüger. Desde entonces, el organismo modificó sus estatutos para permitir la reelección, y hasta para darle períodos de tres años, que se cumplen ahora en septiembre.

Y podría querer más.

Consultado el miércoles pasado, sobre la posibilidad de que aspire a un mandato más, que sería su segundo de tres años, y le permitiría completar 16 años al frente de la entidad, Aguerri respondió que “esa es una situación que estaré abordando en lo personal, y una vez que tenga una decisión, la estaremos abordando a lo interno de Cosep”.

“Los Estatutos actuales permiten la posibilidad de que haya reelección”, argumentó, a aunque nadie lo pone en tela de duda, varios líderes empresariales lo ven como un tema de “poner el ejemplo”, de “permitir nuevos liderazgos”, o simplemente, de hacerse a un lado.

Sergio Maltez, expresidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), fue el primero en romper los fuegos alrededor del tema electoral. El líder gremial fue directo al señalar que Aguerri “no debería reelegirse, porque se necesita renovar el liderazgo. Nadie debe perpetuarse en un cargo, si queremos proyectar una nueva visión”.

Mario Amador, gerente de la Comisión Nacional de Productores de Azúcar (CNPA), opina que “las transiciones son sanas y correctas. José Adán ha hecho un excelente trabajo, pese a que se ha enfrentado a situaciones muy difíciles, como la Rebelión de Abril y ahora la epidemia de covid-19. Ha tenido errores y aciertos, pero es momento (con su retiro) de enviar una señal al país”.

En similares términos se refirió Lucy Valenti, presidenta de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), al decir que Aguerri “ya jugó su papel, e hizo un buen trabajo en otros aspectos. Es el momento de un relevo, de un nuevo liderazgo dentro de Cosep, como dicen colegas de otras cámaras”.

CONFIDENCIAL intentó sin éxito comunicarse con Aguerri para conocer su versión.

Hay que enviar el mensaje correcto

“Si se presenta a elecciones y gana, eso le puede dar legitimidad. Si pierde, también le da legitimidad, en el sentido que apoya el cambio democrático. Si no se presenta, igual, porque estaría indicando que acepta que su periodo de influencia ya pasó, y que está listo para seguir por otros caminos”, opina Guillermo Jacoby, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN).

El representante de una cámara que participó de la reunión del Consejo Directivo del Cosep, el miércoles pasado, y pidió mantener su nombre en el anonimato, dijo que “cuando Sergio (Maltez) anunció su retiro, dijo que hacerse a un lado cuando llega el momento, es un ejemplo de democracia, y que Nicaragua necesita eso. También, que su retiro muestra su confianza de que hay otras personas en disposición y con capacidad para presidir Cadin”.

“Su mensaje fue seguido en el Consejo Directivo, de opiniones de algunas cámaras diciendo que esa decisión es sana, y que el Cosep debería tomar ese tipo de valoraciones para contribuir a la necesidad de cambio que tiene el país”, amplió.

El expresidente de otra cámara asociada al Cosep, que también pidió mantener su nombre en reserva, fue enfático al asegurar que el presidente de la gremial empresarial “debe salir, porque es parte del problema, no de la solución”.

El empresario consideró que “las cosas se corrompen cuando alguien se queda demasiado tiempo en un cargo. Lleva trece años y quiere tres más. Ese solo hecho ya envía un mal mensaje al país, y si querés construir una sociedad democrática y equitativa… hay que dar la señal. El Cosep necesita cambios, por el bienestar del país, y si queremos que mejore el país, debe cambiar el Cosep”.

“Ya son trece años de presidir Cosep”, señaló Carmen Hilleprandt, presidenta de la Cámara de Comercio, recordando que “si bien somos una cúpula empresarial, y no sector público, hay mucha presión de las cámaras y la sociedad sobre nosotros, por lo que sería sano que no se postulara. Trece años en el poder es bastante tiempo, y muchas cámaras queremos un relevo”, remarcó.

Hacerse a un lado en este momento “daría un aliciente de nuevos aires a la sociedad, de que esto es una fiesta cívica. Los estatutos no lo inhiben, y él puede tomar esa decisión, pero no creo que sea lo que más le convenga a la institución del Cosep. Hay una democracia, y se gana con votos, pero no me parece que estaríamos dando un buen mensaje a la sociedad”, valoró.

Aguerri ¿soldado, o general?

Mientras Nicaragua se acerca a una nueva elección nacional de autoridades, que revive la oportunidad de salir de un Gobierno que perdió toda legitimidad y se transformó en una dictadura, luego de tres periodos consecutivos en el poder, Aguerri se enfrenta, una vez más, a quienes le critican por su cercanía a ese poder, mientras lo defienden quienes dicen que no había más opción que trabajar con el régimen, o que Aguerri solo cumplía las decisiones del Cosep.

El vicepresidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Álvaro Vargas, explica que “la obligación del sector privado es trabajar con el Gobierno que esté, porque el Gobierno es un facilitador para todos los sectores”. Haciendo una especie de ‘mea culpa’, dijo que “ahora sabemos que no podés apostar por el desarrollo económico, dejando de lado la institucionalidad del país, porque las dos van de la mano”.

Amador, del CNPA, asegura que si se cometió algún error “fue un error del Cosep”, y no de José Adán, porque “ahí no se hacen las cosas de forma personal, sino que se trabaja bastante coordinado, al punto que a veces, hasta el presidente tiene que hacer cosas” con las que no está de acuerdo.

“Es posible que José Adán, con el control que llegó a tener de Cosep, haya logrado imponer decisiones que el plenario no quería, pero él los consultó. Es cierto que de alguna forma podía manipular los resultados en el Consejo Directivo, por toda la gente que tenía” de su lado, admitió.

En el otro extremo, una de las fuentes que pidió el anonimato cargó todas las responsabilidades sobre Aguerri, porque “el Consejo Directivo tomaba decisiones, pero él actuaba según sus consideraciones. El Consejo Directivo era más como un foro de conversación, pero las decisiones eran de los consejeros (el gran capital) y de él, y a veces, solo de él”.

Cosep, ¿víctima del Gobierno?

En medio, hay voces que admiten cómo el Gobierno de Daniel Ortega impuso su estilo centralista al Cosep, y cómo, a través de Aguerri, la entidad gremial ejecutó esa forma de proceder.

“El Cosep ha jugado un papel importante en la relación con el Gobierno. Siempre. Lo que pasa es que cambió el modelo. Las cámaras jugaban su rol con sus contrapartes en el Gobierno. Nosotros en Canatur trabajábamos muy de la mano con Intur, pero se le quitó esa autonomía a los gremios y a las cámaras y se concentró todo en el presidente del Cosep, y eso no fue correcto”, dijo Valenti.

En su opinión “la centralización hacía más largos y lentos los procesos, al tratar de que un solo hombre resolviera los problemas de 24 gremios, en vez que cada gremio priorizara los suyos. El Carmen impuso ese modelo a José Adán, y él lo aceptó. Nosotros no tuvimos opción. Era eso o nada”, admitió.

Hilleprandt, que no niega la posibilidad de buscar una candidatura a la presidencia del gremio, dice que “no es momento de señalar a una persona, sino de cómo nosotros, como gremiales, podemos fortalecer al Cosep. Sería deshonesto e incorrecto señalar a una persona, porque todas las cámaras se vieron beneficiadas”.

Jacoby, de APEN, recurre a la historia para explicar que “José Adán hacía lo que el Cosep decidía de manera colegiada, y cuando las circunstancias cambiaron, el Cosep actuó como actuó”.

Recordó que “los primeros dos años, no se sabía si el Gobierno volvería a confiscar propiedades, hasta que comenzó el acercamiento, que generó un ajuste en la relación, y llevó al modelo de convivencia con el Gobierno. Ese modelo fue afectando cada vez más la institucionalidad, al grado que nos vimos en la necesidad de estar pidiendo favores al Cosep para garantizar nuestros derechos”.

La reforma de los estatutos

Mientras se acerca el momento de elegir, también hay un debate sobre la reelección y el cambio de estatutos del Cosep.

Sergio Maltez cree que deben reformase los estatutos “para que no haya reelección y le den funciones a los vicepresidentes, a los secretarios… que no se centralice todo”.

Mario Amador, de APEN, pese a considerar la posibilidad de ser candidato, cree que debería haber un período de transición gradual y paulatina, quizás de unos tres meses, “para que las cosas caminen en buen orden”.

Finalmente, Álvaro Vargas dijo que existe una iniciativa de reforma para que “el periodo vuelva a ser anual, y con límite de períodos. Dos años es muy poco tiempo para cargos de esa naturaleza. Quizás, dos períodos de dos años”, propuso.

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