Nación

Recomendaciones para mantener la información segura

Ciberseguridad para periodistas

Periodistas y activistas son vulnerables al espionaje, pero también hay formas en que pueden evitar exponerse a las vulnerabilidades de Internet



Los periodistas y activistas de derechos humanos son vulnerables al espionaje gubernamental. El caso más reciente fue puesto en evidencia tras una investigación del diario The New York Times que  reveló cómo el gobierno mexicano utilizó un programa de espionaje llamado Pegasus.

Entre los blancos del ataque se encontraban incluso abogados que investigaban la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, caso que le dio la vuelta al mundo por tratarse de jóvenes estudiantes que fueron desaparecidos por narcotraficantes en colusión con funcionarios del gobierno mexicano.

El año pasado en Nicaragua, periodistas de CONFIDENCIAL, Esta Semana y Esta Noche denunciaron ser víctimas de actos intimidación y espionaje político de parte de oficiales del Ejército de Nicaragua y del partido Frente Sandinista, y por ello se interpuso una denuncia pública ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.

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Pero el ciber-espionaje es solo una de las amenazas que enfrentan los comunicadores en Internet en todo el mundo. Francis Zeledón, gerente de comunicaciones de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, explicó durante el programa Esta Noche que los periodistas deben tomar precauciones para que su información esté segura.

Aunque Zeledón remarcó que desde el primer momento que se usa una computadora o celular se está expuesto a las vulnerabilidades de Internet, se pueden tomar ciertas precauciones que permitan identificar potenciales amenazas.

Las amenazas pueden llegar desde cualquier parte: Un correo electrónico, un mensaje de texto o un archivo adjunto pueden ser la puerta de entrada para un virus o un programa que informe a un tercero sobre los movimientos del periodista, activista o defensor de derechos humanos.

Zeledón explicó que estos programas se instalan “detrás de las aplicaciones” comunes como WhatsApp o Facebook, por lo que son difíciles de detectar por un antivirus común.

En el caso de México, la periodista Carmen Aristegui, una de las espiadas con el programa Pegasus de origen israelí, recordó que en 2015 le empezaron a llegar mensajes de números desconocidos pidiendo que abriera vínculos a otras páginas, algunos le pedían ayuda para encontrar niños desaparecidos, falsos cargos a sus tarjetas de crédito o notas de la embajada de Estados Unidos alegando que habían problemas con su visa.

Los ciberataques incluso pueden ser de conocidos. Muchas veces los delincuentes crean cuentas falsas con el nombre de personas conocidas y piden hacer clic en vínculos que luego solo sirven para instalar los programas.

Para evitar este tipo de delitos, Zeledón recomienda a las personas verificar, si se tiene alguna duda, qué personas envían esos vínculos para no dar paso a un programa que puede robarse la información.

Ella también es parte de un grupo de ciberactivistas que promueven las buenas prácticas en Internet para proteger la información. “(Nosotros los ciberactivistas) estamos revisando constantemente el equipo con aplicativos y tratamos de trabajar un decálogo de seguridad”, explicó Zeledón.

Las noticias falsas

También otro reto importante es la lucha contra las noticias falsas. Zeledón lo explica en términos sencillos para definirlas: “Es información real, mezclada con información falsa”. La finalidad de este tipo de información es la de provocar “odio y repudio”, en contra de periodistas que el gobierno adversa.

Un ejemplo de ello son algunas páginas en Internet donde se publica información errada de periodistas y activistas opositores al régimen del comandante Daniel Ortega. Esas mismas webs también publican documentos que aparentemente fueron filtrados por las mismas autoridades nicaragüenses.

Pero también existe la posibilidad de que esa información sea robada directamente de los aparatos de los periodistas. Por eso la gerente de comunicaciones explica que se debe tener cuidado con las redes wifi a las que uno se conecta, principalmente las que son públicas y pueden dar pie a que cualquiera revise su información.

También es importante no dejar rastros en la web si alguien siente que está siendo perseguido. Los navegadores Mozilla Firefox y Google Chrome permiten abrir pestañas de incógnito que no guardan en los equipos la información de navegación o contraseñas comúnmente conocidas como “cookies”.

Otras recomendaciones

Sobre las redes sociales, Zeledón también recuerda que es importante no publicar todo lo que se hace y recuerda casos de periodistas que atentan contra sus propias investigaciones. “Hay gente que está empezando a hacer la investigación y ya está diciendo lo que hace”, advirtió.

No se puede olvidar que las fuentes también deben estar protegidas, por ello insistió que se deben mantener bien resguardados los datos de las fuentes para evitar exponerlas.

Y si se quiere saber más sobre ciberseguridad, se puede visitar la página de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro.