Política

Coalición: las sanciones internacionales no sustituyen a la resistencia cívica

Medardo Mairena y Violeta Granera: El desafío de la oposición es generar más presión nacional, y organizar los territorios, aun bajo estado policial

Las sanciones estadounidenses en contra de la fiscal general de la República, Ana Julia Guido, y del ministro secretario privado de Daniel Ortega, Paúl Oquist, además de la Caja Rural Nacional (Caruna), más la solicitud de nuevas sanciones europeas, envían un poderoso mensaje al régimen, a la vez que se constituyen un nuevo espaldarazo a favor de la oposición que, sin embargo, no debe creer que toda la tarea está ya hecha.

Creer que la solución política vendrá desde afuera “es una visión incompleta. En la Coalición Nacional hemos asumido la misma estrategia que el resto de movimientos y organizaciones de la oposición: intensificar la presión nacional, y continuar promoviendo y buscando una mayor presión internacional”, señaló Violeta Granera, integrante del Consejo Político de la Coalición Nacional, en representación de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB).

“El apoyo externo, por sí solo, es insuficiente, y por eso la Coalición hace un enorme esfuerzo para unir a toda la oposición, y organizarse en todos los territorios. Unidad y organización son indispensables, inclusive, para lograr más respaldo y más apoyo en sanciones, y el rechazo de parte de la comunidad internacional”, añadió al ser entrevistada en el programa Esta Semana, que solo se transmite en línea por causa de la censura del régimen Ortega – Murillo.

Granera calificó “muy contundentes” las sanciones del Parlamento Europeo, y dijo que representaban “un aislamiento y un rechazo casi unánime, por parte de todos los partidos políticos de Europa. Eso tiene una connotación importante, que Ortega debe de escuchar, y está acompañado en el tiempo, con la continuidad de las sanciones, por parte del Tesoro de Estados Unidos”.

Por su parte, Medardo Mairena, coordinador rotativo de la Coalición Nacional, e integrante de su Consejo Político en representación del Movimiento Campesino (MC), opinó que “el régimen tiene que escuchar muy bien lo que dijo el Parlamento Europeo”.

“Es importante que nos demos cuenta de la importancia de seguir denunciando las violaciones de derechos humanos, para que lo sepa la comunidad internacional”, dijo Mairena, a la vez que valoraba el esfuerzo del periodismo independiente en esa misma dirección.

Aumentando la radicalización

Aunque el régimen no hizo declaración alguna en reacción a las sanciones, este fin de semana promovió nuevos hechos de violencia, que dejaron dos comunicadores heridos Josué Garay y Verónica Chávez, de 100% Noticias, quien fue internada en cuidados intensivos en un hospital capitalino como consecuencia de una brutal pedrada que sufrió en su cabeza, provocada por fuerzas de choque orteguistas en Masaya, que agredieron a activistas de la Coalición Nacional.

Mairena dijo que ya tiene dos semanas de ser “perseguido, asediado constantemente por la Policía Sandinista, que lo que pretende es intimidarme a mí como persona o como líder, y al resto de las bases del Movimiento Campesino, y ahora, por el hecho de liderar como coordinador de la Coalición Nacional para que el pueblo sienta temor, y no se reúna con nosotros”.

“Hemos demostrado que no le tenemos miedo, ni las bases de los movimientos que estamos dentro de la Coalición, porque somos nicaragüenses que sabemos por qué luchamos: por justicia y democracia; por la libertad de los secuestrados políticos, el cese de la represión, y que nuestros hermanos exiliados puedan regresar sin ser perseguidos, secuestrados o asesinados”, detalló.

Granera dijo que “el régimen efectivamente se está radicalizando, pero eso no es ninguna sorpresa: este régimen nos ha venido matando desde hace años, así que la única manera de enfrentarlo, es con unidad y organización”.

Al respecto señaló que “tenemos una estrategia clarísima para revitalizar la movilización y la presión ciudadana, que pasa por fortalecer este espacio y estas organizaciones en todo el territorio nacional”, lo que debería incluir a otros sectores específicos, como grandes empresarios o empleados públicos.

“Ortega debe tener claro que esto no tiene retroceso. Luchamos por una reforma electoral, y por un clima que permita elecciones libres, lo que tiene que ver con la liberación de los presos, el retorno de los exiliados, y el cese de la represión. Si Ortega no cede en este derecho que nos pertenece, están abiertos todos los escenarios, excepto el de la violencia, pero la resistencia cívica, hasta lograr la liberación de Nicaragua, eso no va a dar un paso atrás”, enfatizó.

Al abordar el tema de esa gran unidad nacional, Mairena considera que “cada empresario tiene que hacer una reflexión al respecto. Mientras Ortega esté en el poder, la economía no va a mejorar; no dejará de violar los derechos humanos, que es algo que viene haciendo por varias décadas. Este es el momento de reflexionar, y de unirnos para decirle ‘presente’ a Nicaragua”.

El líder campesino valoró que “todo empresario que apoya a este régimen para que subsista económicamente, se está prestando para que esos recursos sean utilizados para reprimir al pueblo, y violar sus derechos humanos”.

La mejor solución electoral posible

La meta de toda la oposición es llegar a las elecciones de noviembre 2021 –ojalá que unidos- para resolver por la vía de las urnas el problema que representa el régimen.

“Hemos sido claros sobre las exigencias para participar en un proceso electoral. En primer lugar, restituir los derechos cívicos y las libertades públicas”, sentenció Granera.

“Entre las reformas a la Ley Electoral y a la Constitución Política, estamos exigiendo una que permita a la Coalición Nacional ir en alianza entre partidos políticos y movimientos sociales, y tener nuestro propio emblema, personería jurídica, representante legal, y casilla independiente”, añadió.

Granera reconoce que, en este momento, todo eso pareciera muy utópico, pero “tenemos que estar preparados para todos los escenarios. No podemos esperar a ver si esto será posible para prepararnos, porque ya no hay tiempo, o sea, tenemos que forzar ese escenario, y al mismo tiempo, estar listos para cualquier otro”.

Reconoció que, como parte de esa preparación, están discutiendo el método para la selección democrática de las futuras candidaturas, “si es que se da un proceso electoral”.

“Se hará a través de un ejercicio democrático”, acota Mairena. “Como Coalición, tenemos el compromiso de respetar los liderazgos territoriales. Que sean las bases de cada movimiento dentro de la Coalición, quienes elijan a sus futuras autoridades, y no las cúpulas”, prometió.

En paralelo, están trabajando un Plan de Nación que ayude a lograr la transición democrática en medio de la crisis sociopolítica, pero también “que permita atender las demandas del pueblo de Nicaragua y lograr, con el respaldo de la comunidad internacional, levantar no solamente la economía -porque tenemos que salir de esta pobreza- sino también atender demandas sociales como educación, salud, y el retorno de los exiliados”.

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