Emergencia Coronavirus

Denuncia de sospechosa de Covid-19 revela ineficiencia del régimen ante epidemia

La mujer huyó de aislamiento alegando negligencia y secretismo de parte de autoridades de salud, mientras Rosario Murillo deslinda "responsabilidad"

La denuncia en redes sociales, de una mujer que alegaba estar retenida en el hospital Alemán Nicaragüense, (Managua), sin que le dijeran si era portadora o no del virus covid-19, obligó a la vicepresidenta del Gobierno de Nicaragua, Rosario Murillo, a declarar en la medianoche de este domingo, que “una persona que está asintomática… ha decidido abandonar el aislamiento con su familia”. El episodio deja entrever la ineficiencia del régimen y las autoridades de salud para administrar la crisis del Covid-19 en el país, debido al secretismo con el que se ha manejado todo al respecto desde la presidencia.

En el video, de 9:13 minutos de duración, grabado la noche del sábado, la mujer, que dice trabajar en el salón de belleza Osiel Herrera, lamenta estar encerrada, y menciona varias veces que “mi hermana y Kadir”, llegaron a verla para llevarle jugos y algo de comida, y que al final se los llevó la Policía.

“Estoy aquí desde las 6:30 del viernes, por el caso positivo de Osiel Herrera Núñez. Llevo más de 24 horas acá, y no nos dan respuesta. Vinieron cuatro personas más que tuvieron contactos cercanos con Osiel Herrera, entre ellos, dos cubanos que ingresaron hoy sábado, les hicieron sus exámenes, y les dieron de alta”, dice la denunciante.

La joven recuerda que el jueves 12, después de regresar de Colombia, Herrera “llegó a la oficina a las 5:30 de la tarde, enfermo”, lo que pone en entredicho la eficacia del sistema de detección que el Ministerio de Salud tiene activado en los principales puntos de entrada al país, según la ministra de Salud, Carolina Dávila, y el secretario general del Minsa, Carlos Sáenz.

En una conferencia, Dávila dijo que “continuamos fortaleciendo el trabajo en todos los puntos fronterizos, terrestres, aéreos, marítimos. Estamos activando la vigilancia con los pasajeros que vienen de esos países. Les preguntamos si traen síntomas, y les damos seguimiento”, con llamadas y visitas a sus casas por dos semanas, para ver cómo evolucionan.

Sáenz por su parte, también destacó cómo opera la red de detección fronteriza. Tanto el primer caso detectado, como el segundo, pasaron por esa red de detección, sin haber sido detectados, después de regresar de Panamá y Colombia respectivamente.

Pidiendo ayuda

Mientras veía cómo otros pacientes eran descartados como portadores del virus, la denunciante y otras tres personas más seguían a la deriva: una mujer a la que identifica como Griselda Gámez; además de Abel Herrera Núñez y Anthony Herrera, hermano y sobrino del conocido estilista, que está ingresado en el hospital Alemán. “No nos dicen si somos positivos, o negativos”, lamenta ella.

“No nos dan respuesta. No me dejan ir, sabiendo que voy a acatar una cuarentena, si la mandan…. Si somos positivos, y por eso nos tienen en este centro, necesitamos saberlo, para recibir el tratamiento, y si somos negativos, que nos dejen irnos a casa, a bañarnos, a comer, a dormir”, dice antes de sollozar.

Al final eso fue lo que sucedió. En su alocución de madrugada, Murillo dijo que “en uno de los centros hospitalarios del país teníamos un caso de una persona que está asintomática pero que estuvo vinculada o asociada al caso número dos que reportamos ayer. Es un caso sospechoso, sin síntomas. La persona ha decidido abandonar el aislamiento con su familia, y el hospital en este momento le está dando de alta”.

https://twitter.com/NicaraguaActual/status/1241624761853231106?s=20

El viernes, Murillo había dicho que el caso era complicado, porque el paciente número dos también padecía diabetes, hipertensión y es portador de VIH.

No se sabe si la decisión de dar el alta a la denunciante ocurrió como reacción a la exposición pública causada por la difusión del video, o si fue en respuesta a una petición expresa girada a alguien del círculo de la gobernante.

En el video, la mujer dice que “Abel Herrera Núñez llamó a la asistente personal de Camila Ortega, pidiendo ayuda, pero no les dan los resultados de sus exámenes. No les dicen nada. Llamaron a la directora de este centro, para que nos den los resultados”.

Previsiblemente, después de recibir el alta, la denunciante fue al hospital privado ‘Vivian Pellas’, a pagar para que les realicen el examen, “porque creo que ahí sí están capacitados”. De sus palabras se desprende que en el círculo del profesional de la belleza debe haber más portadores, a partir del comportamiento que ella describe.

Relata más casos

“La poca higiene, y por no brindar mascarillas, alcohol gel, jabón líquido, un jabón antiséptico para manos, es que estamos aquí, porque mi jefe nos prohibió todos esos elementos de seguridad en el puesto de trabajo, porque se lo pedí. Le pedí evitar el contacto tan cercano con los clientes del salón de belleza Osiel Herrera, y no cumplió”, relata.

Carlos Herrera | Confidencial

La joven recuerda que Herrera llegó a la oficina el jueves 12, enfermo. “Regresó el sábado, enfermo. Lunes, estaba enfermo. Tenía una fuerte tos, grandes temperaturas y dolores en el corazón. Los doctores no le decían nada. Miércoles, llegó nuevamente al salón, exponiendo la salud de todos los trabajadores”.

Eso habría motivado a dos empleados a abandonar el trabajo. “Dejaron de llegar, por los síntomas que él presentaba. No llegaron más. Yo tenía que llegar, porque él me dijo que lo que yo tenía era una histeria, que por qué tenía que mandar a descansar a los que estaba llegando enfermos. Que sus clientes iban a imaginar que el salón estaba todo infectado”.

“Señores: el salón está infectado. Lo tuvimos que limpiar. Llegó la del Minsa. Tres de las estilistas… espero que doña Dania lo vea. Doña Dania, aquí estamos. ¿Somos positivos?, no lo sabemos. ¿Somos negativos?, no lo sabemos”, asegura antes de decir que “espero y confío en Jehová Dios, como dice mi padre, que todo esté bien”.

En todo caso, tampoco serían los únicos expuestos al virus. La joven refiere que “hace rato entró al hospital otro infectado por el virus, junto con varios de sus contactos cercanos, y les realizaron exámenes. Siguen adentro”.

“La persona ha tomado la decisión, ella y su familia, de salir del aislamiento, que… es una medida protectora… puesto que es un caso sospechoso, sin confirmación todavía, pero es un caso sospechoso porque ha estado en contacto con uno de los dos casos confirmados. Ella tomó la decisión, firmó liberando de responsabilidad al Ministerio de Salud y ha sido dada de alta”, reiteró Murillo.

Sigue aquí toda la cobertura de CONFIDENCIAL ante la amenaza del coronavirus en Nicaragua.

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