Nación

Dictadura continúa represalias y despidos selectivos en el sistema de salud pública

Despiden a una radióloga del Lenin Fonseca por “razones políticas”

En casi seis meses de protestas, han despedido a cinco médicos especialistas en el Hospital Lenin Fonseca



La doctora María Alejandra Espinoza Barilla se convirtió en una de las últimas especialistas despedidas del sistema de salud pública por represalia política del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Espinoza Barilla fue despedida este miércoles del Hospital Antonio Lenin Fonseca bajo señalamientos que colegas de ellas encuentran “inexplicables”. Espinoza Barilla es especialista en Radiología y ella no duda sobre el motivo de su cancelación de contrato. “Me despiden por razones políticas”, dijo la doctora escuetamente a Confidencial.

La doctora no quiso dar mayores detalles sobre su despido por “razones de seguridad”. Fuentes del Lenin Fonseca confiaron a Confidencial que Espinoza Barilla tiene familiares que le trabajan al Estado. Desde que empezaron las protestas y la represión en el país, el Lenin Fonseca fue el destino hospitalario donde llegaron los heridos más graves de la represión. En ese hospital murieron más de una decena de ciudadanos.

Aunque nunca hubo una orden directa de no atender a los heridos de la represión, médicos del Lenin Fonseca relataron a Confidencial que “habían situaciones en la que la dirección del hospital desalentaba” a la atención integral. En mayo, los doctores emitieron un comunicado informando a la ciudadanía que atenderían a los heridos sin importar el credo político.

María Alejandra Espinoza Barilla, radióloga despedida del Hospital Lenin Fonseca. Cortesía | Confidencial

Desde abril de 2018, cuando estallaron las protestas contra el régimen Ortega-Murillo, cinco especialistas han sido despedidos en el Lenin Fonseca: Un internista, un cirujano general, un gastroenterólogo, un urólogo, y ahora la radióloga.

Los médicos del Lenin Fonseca señalan como el principal operador político del régimen en ese centro al doctor Eduardo Cáceres, hasta hace un mes jefe del departamento de Neurocirugía. De acuerdo a los doctores, Cáceres es “protegido de Gustavo Porras”, sindicalista de la salud, actual presidente de la Asamblea Nacional, y mano derecha del caudillo de El Carmen.

La dictadura de Daniel Ortega también ha despedido masiva e injustificadamente doctores especialistas en el Hospital Escuela Óscar Danilo Rosales, en León, y en el Hospital Regional Santiago, en Jinotepe. La “limpieza” del régimen también ha alcanzado a camilleros, enfermeros y demás personal de la salud. Lo mismo sucedió en el Hospital Humberto Alvarado, en Masaya, y en los hospitales San Juan de Dios, Pedro Altamirano y del centro de salud Leonel Rugama, en la ciudad de Estelí.

Todos estos médicos han coincidido que el motivo de sus despidos es por razones políticas, y haber criticado la feroz represión de la dictadura que ha causado más de 325 muertos y miles de heridos.

No hay un dato de exacto de cuántos doctores especialistas y personal de salud pública han sido despedidos. Sin embargo, Carlos Duarte, secretario de la Asociación Médica Nicaragüense (AMN), catalogó los despidos como “arbitrarios” y “una forma de represalia” contra estos empleados públicos de la salud, que atendieron a los heridos de la represión y apoyaron las marchas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.