Opinion

El dilema de los diputados: ¿Funcionará el modelo cubano en Nicaragua?

Si los diputados del FSLN aprueban las leyes punitivas, seguirán medio gobernando para menos de un 20% de la población que cada día se reduce más

Los diputados del partido de gobierno están en un punto en el que tienen que decidir si conceptos tales como: “autodeterminación”, “soberanía”, “gobernar”, van a continuar interpretándolos como en los años 60 o 70, o bien aceptan que el mundo y el pensamiento de la gente y la formas de interpretar esos conceptos han cambiado.

Si permiten que sus cerebros actúen como que todavía viven en el pasado aprobarán leyes que traerán fuertes consecuencias para la clase política en el poder, para ellos mismos, pero obviamente también para la ciudadanía y sin duda alguna, la gente más pobre llevará la peor parte. Esas leyes ya están listas: cerco a la ayuda internacional que no pasa por los controles del Gobierno —en mayor detalle de la que se exige actualmente—, control del internet para gente criticona no “peligrosa”, sanciones, confiscaciones para la oposición molesta, penas de cadena perpetua para gente que sea acusada de crímenes de odio —definidos con criterios político—. Claramente se está organizado un Gobierno según el modelo cubano. Un modelo creado con el mejor pensamiento sesentero.

No se engañen a ustedes mismos, en este momento histórico se requiere una reflexión seria, una reflexión inteligente acerca de las advertencias de la Unión Europea. Pero no esa reflexión fanatizada y terca entre convencidos de que nadie puede decirles como gobernar, ni qué hacer con la oposición, de que no necesitan al imperio, etc., eso no les dará ninguna luz diferente. A estas alturas, la ciencia ya descubrió que las personas pensamos y decidimos con conexiones neurológicas que vienen de nuestra genética y nuestros aprendizajes.  Si queremos pensar y decidir distinto sobre un problema   necesitamos entrelazar nuestros pensamientos con los de otras personas. Sólo así se construyen soluciones alternas. Así que tomen en cuenta lo siguiente.

Cerebros sesenteros van a patinar sobre lo mismo: el control, la represión, el “si no les gusta que se vayan”, etc. Entre setenteros, van a reforzar viejas ideas y no habrá ningún nuevo significado para entender las relaciones políticas y económicas —internas y externas— basadas en acuerdos de respeto a los derechos humanos. Acuerdos y negocios sí, pero siempre y cuando no se hagan sobre cadáveres y presos políticos. Necesitan entender que el mundo cambió, recordar que no hay país que negocie o dé absolutamente nada sin esperar algo a cambio.  En este caso lo que se pide es que sean reflexivos, que se den cuenta que su mundo cambió y que no pueden seguir actuando como si pudieran imponer a la gente las leyes que sesenteros anclados en el pasado les piden aprobar.

Insisto en los cerebros sesenteros que miran hacia Cuba como el modelo a imitar. Revisen las diferencias entre éste y aquel país, entre aquel partido y el de ustedes. Aquellos tienen un congreso, el suyo no lo tiene. En ese congreso, el Gobierno cubano tiene un semillero de gente que puede continuar administrando la isla como han hecho en las últimas décadas. Aquí, no hay nada parecido y en vista de eso, todos al unísono lo único que pueden decir es que el jefe es el que manda y que aquí se queda. ¿Después del jefe vendrá qué? ¿Represión de la disidencia interna cuando no acepten a sus sucesores? ¿Una alianza política-militar-policial que continuará reprimiendo en un océano internacional de desaprobación?

Recuerden que los gobernantes no son eternos ni estarán aptos para gobernar por mucho más tiempo. Y no es malo envejecer, sólo es parte de la vida. Hay que aceptarlo. Al principio cuesta un poquito, pero al final, la gente inteligente entiende que envejecer está bien y que lo único malo de morir, es morir antes de tiempo

Daniel todavía muestra un poco de cordura si lee y se le pide que no se salga del guion. Pero aún bien controlado con el guión y los susurros desde el costado derecho, lo vemos cómo le cuesta encontrar las palabras, cambia fechas importantes, habla de cosas que no vienen al caso. En fin, ese deterioro cognitivo es parte del envejecimiento y no se puede decir que es normal, porque a algunas personas no les va a pasar, pero digamos que es bastante común.

La señora, por su parte, no hila tres frases seguidas que no sean para echar alabanzas a unos, o insultos a otros. Ahí no hay coherencia, no hay un discurso político que explique los problemas que todos sabemos que enfrentamos, ni estrategias, ahí hay otro tipo de fenómeno, cuya explicación no cabe en este escrito. Por otro lado, si se fijan, ellos viven con tanto miedo que cada día tienen que subir o engrosar las hileras de piedras canteras para protegerse y ese miedo, bastante injustificado porque ya tienen bastante seguridad, solo es una señal de cómo anda la salud mental en el barrio.

Todos esos son elementos a tomar en cuenta en esa reflexión y decisión histórica que les toca hacer.

Está claro que pueden mantener la terquedad exigida por el cerebro sesentero y aprobar las leyes. Pero tomen en cuenta que si las aprueban seguirán medio gobernando para menos de un 20% de población que cada día se reduce porque no está de acuerdo con cómo hacen las cosas. Y que ese porcentaje cae conforme avanza el deterioro socio-económico, y a medida que crece la represión desproporcionada hacia la oposición.

Es cierto que ustedes se preocupan para lograr simpatías —entre sus filas— hacia esas leyes represivas. El día 7 de octubre, para no ir más lejos, usaron el caso de una salvaje violación y muerte hacia una niña de 4 años, para divulgar un video que desata las peores emociones hacia la pareja criminal. Sin embargo, aunque 100% de la gente que opinaba estaba de acuerdo con castigo ejemplar, eran pocos los que apoyaban la cadena de perpetua. Y eso que se trataba de un crimen horrible.

Recuerden, no hay que menospreciar a la gente, incluso ese porcentaje para el que gobiernan miraría con horror y dudaría de la cordura de quiénes, en pleno siglo XXI, aplicaran cadena perpetua por motivos antojadizamente calificados como crímenes de odio.  Reflexionen, y hacer esto implica que conversen con otras inteligencias, que no subestimen la sensibilidad de las personas, que de lejos reconoce esos cargos amañados para penalizar formas de oposición absolutamente civilizadas. Las injusticias nunca pasan desapercibidas para la población. Y estén claros, todas y cada una de esas leyes tienen un efecto de rebote.

Aprobar esas leyes tendrá repercusiones negativas en toda la población incluida su gente y ustedes mismos. Busquen una salida ahora.

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