Opinion

El discurso del Sr. general Avilés

Al “abrigar” esa esperanza, el General reconoce que Nicaragua hoy no es ni libre, ni justa, ni próspera

Este viernes pasado, siguiendo nuestra deshonrosa tradición de reelección, el Sr. general Julio Cesar Avilés Castillo asumió su tercer período consecutivo como comandante en jefe del Ejército de Nicaragua.

Hoy quisiera felicitar al general, no por su reelección que refleja la falta de institucionalidad y abuso de poder que prevalece en Nicaragua, sino por parte de lo que dijo en su discurso de aceptación.

Según lo reporta el diario La Prensa, su discurso fue conciliatorio y no de conquista como el de su antecesor de su mismo nombre el famoso romano Julio César quien, al cruzar el Rubicón (nuestro Wangki como nos recordó hace poco Don Guillermo Rothschuh), dijo la celebre frase “vine, vi, y vencí”. Por el contrario el general más bien dijo que todos los nicaragüenses “somos hermanos” y “ debemos sabernos tolerar “ y “convivir en armonia y en paz”

Cito el reportaje de La Prensa, ya que el portal del Ejército solo tiene una nota de prensa y no el discurso entero del Sr. general, lo que me extrañó . También me sorprendió que la nota de prensa del Ejército se refiere a la Sra. vicepresidente como “compañera” lo que me pareció no solo una falta de respeto a su alto cargo sino también una falta de institucionalidad en un Ejército que debe ser respetuoso y apolítico, y donde no pueden ni deberían caber “ni compañeros, ni compañeras”. Igual me sorprendió ver, en las fotos de la tarima que publicó La Prensa, la bandera del FSLN, en una ceremonia que por su naturaleza debe ser apolítica y cobijarse solo por nuestra bandera Azul y Blanco.

Pero lo que más me llamó la atención fue el patriotismo y la sinceridad del Sr. general al decir, según reporta La Prensa, y cita parcialmente la misma nota del Ejército : “Al igual que la inmensa mayoría de nuestro pueblo, los miembros del Ejército de Nicaragua abrigamos la esperanza que juntos, seamos capaces de construir la Nicaragua libre, digna, justa y próspera, que nos merecemos. Todos pertenecemos a esta gran casa: ¡Nicaragua!”.

“Patriotismo”,  porque refleja la esperanza que sentimos la inmensa mayoría de los nicaragüenses. “Sinceridad”, porque al “abrigar” esa esperanza el General reconoce que Nicaragua hoy no es ni libre, ni justa, ni próspera.

“Digna”, si es y siempre ha sido. ¡Ahí se equivocó el sr. general!, porque la dignidad de mi patria no se la pueden quitar por mucho que la atropellen. Ni los filibusteros anteriores ni los actuales. Ojalá que el Sr. general restaure en su tercer periodo la independencia e institucionalidad de un Ejército que debe estar al servicio de todos los nicaragüenses como enfatizó el mismo en su discurso.

La Patria y la Historia se lo agradecerían.

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