Política

El siguiente paso: organizar Coalición en 153 municipios

Medardo Mairena, Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro: el reto de la nueva fuerza política será “ganarse” la confianza de la ciudadanía

La unión, la lucha, la determinación y el compromiso por una causa, características del “espíritu de abril” que movilizó a los ciudadanos autoconvocados en 2018, es el objetivo al que apunta la recién firmada Coalición Nacional, cuyo siguiente paso es organizarse en los 153 municipios de Nicaragua en torno a la meta de sacar del poder al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

El nacimiento oficial de la Coalición fue un proceso que duró cuatro meses. Tiempo en el que los representantes de todas las organizaciones elaboraron los estatutos bajo los cuales se regirán.

Esta “gran fuerza opositora” fue constituida por: la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB); la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD); el Movimiento Campesino; y los partidos por políticos: Liberal Constitucionalista; Restauración Democrática (PDR); Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN); y el partido indígena Yatama.

Tras la ratificación, los representantes de las organizaciones expresaron que volverán a las calles. “El siguiente paso es bajar a los municipios y los departamentos para que también firmen la Coalición. Es una manera para unificarnos todos”, dijo Medardo Mairena, líder del Movimiento Campesino, en una entrevista en el programa Esta Semana, que se transmite en el canal de YouTube de CONFIDENCIAL y Facebook Live, a causa de la censura televisiva del régimen orteguista.

Recuperar el “espíritu de abril”

“Es importante que en la Coalición podamos empujar acciones para que volvamos a recuperar el ‘espíritu de abril’. Lo vamos a recuperar una vez que le demostremos al pueblo que estamos unidos, que estamos por Nicaragua y de verdad nos interesa salir de este régimen”, mencionó.

Félix Maradiaga, representante del sector político de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), comentó en la misma entrevista que “la gran tarea pendiente es ganarnos la confianza de la gente: escuchando más a la ciudadanía, generando cabildos de consultas ciudadanas, e incorporando a ciudadanos autoconvocados en las distintas estructuras de la Coalición”.

“Tenemos que admitir que la política nicaragüense todavía está contaminada por los fantasmas del pasado: el fantasma de las cúpulas y el fantasma de la desconfianza. Esta Coalición, que es inédita por la capacidad que han tenido distintas expresiones ciudadanas de ponerse de acuerdo, tiene que ganarse la confianza de la ciudadanía. Aquí nadie tiene un cheque en blanco”, destacó el activista opositor.

Agenda de la Coalición

El director ejecutivo de la Alianza Cívica, Juan Sebastián Chamorro, detalló en la misma entrevista que la agenda de la Coalición se enmarca en cuatro temas: crisis por la pandemia de la covid-19; captar nuevas agrupaciones políticas; continuar la lucha cívica y pacífica; y la elaboración de un ‘plan de país’.

“¿Qué es lo que le ofrece está Coalición Nacional al pueblo de nicaragüense? ¿Cómo podemos involucrar a la sociedad nicaragüense en un plan de país donde todos podamos participar? Eso es un elemento fundamental que está puesto también como una tarea pendiente dentro de los estatutos de la Coalición Nacional”, subrayó el directivo de la ACJD.

En el área política trabajarán por dos vías: exigir unas reformas electorales para obtener unas elecciones libres, transparentes y observadas. Dependiendo de ese resultado, “vamos a tener que tomar la decisión si esta Coalición va ir o no ir a las elecciones”, dijo Chamorro.

“Va a darse en un momento del tiempo la decisión de ir o no a las elecciones, y para eso hay que estar todos unidos. Si la decisión es ir, tenemos que ir unidos para ganar; y si la decisión es no ir, porque no se dieron las condiciones, también tenés que estar unido para que nadie vaya a ‘zancudear’”, comentó.

Reformas electorales

Explicó que las reformas electorales se resumen en cinco grandes puntos: “cambio de los magistrados del Consejo Supremo Electoral, de tal manera que haya representación de partidos políticos independientes; un conteo rápido el día de las elecciones, para asegurar que no habrá fraude; limpieza del padrón electoral, y la participación de agrupaciones política en las mesas electorales en los distintos sistemas de conteo municipal y departamental”.

Maradiaga subrayó que para lograr esas reformas “se requiere que la ciudadanía esté más unida, cohesionada y de cara a una Coalición que propone una ruta de salida”.

“La enorme mayoría del pueblo nicaragüense es un pueblo autoconvocado e independiente, y para lograr esas reformas y la libertad de los presos políticos, y empezar a sanar las heridas de este pueblo, se requiere la unidad de las principales expresiones de la ciudadanía”, afirmó el directivo de la UNAB.

Pandemia de la covid-19

La pandemia de la covid-19 es uno de los temas más urgente que se ha autoimpuesto la Coalición. Maradiaga reconoció que en una epidemia de “esta magnitud es imposible sustituir completamente el rol del Estado”.

Mairena admitió que la Coalición Nacional no cuenta “con los recursos necesarios para resolver la crisis, pero en medio de las limitaciones, tenemos que ayudar a subsidiar de alguna manera”.

El líder campesino indicó que tienen “el reto de crear redes de solidaridad en los diferentes municipios y departamentos, con el fin de estar pendientes de nuestra gente, de los más vulnerables, los que tienen mayor riesgo”.

Chamorro señaló que “el Estado de Nicaragua es el responsable de velar por la salud del pueblo, mucho más en una situación de pandemia como la que estamos viviendo. Así que como opositores nos corresponde exigir que la dictadura tome medidas sociales, económicas y de otra naturaleza para reducir los impactos de la pandemia”.

Entre esas medidas incluyen la aplicación de pruebas masivas, el congelamiento en el pago de las tarifas eléctricas y del agua; la flexibilidad en el pago de las cuotas bancarias; y el reforzamiento en el presupuesto para el sector salud, según el directivo de la Alianza.

“Hemos hablado del confinamiento para las personas que pueden. Este es un dilema porque el 75% de la población nicaragüense está en el sector informal no se puede quedar en casa. Es una complicación que tiene otra forma de ser atendida, pero que lamentablemente la dictadura no está atendiendo”, dijo Chamorro.

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