Blogs

El violador detrás de la pantalla

Hay una serie de delitos cuyos autores utilizan Internet para consumarlos. Les cuento cuáles



Cinco menores de edad fueron violadas. La noticia se regó en Nicaragua hace varias semanas. El autor es originario de León. No son las primeras y lamentablemente, tampoco serán las últimas mujeres violadas en un país que no respeta ni a su niñez ni a sus mujeres, donde los hombres ‘toman a la fuerza’ lo que no pueden obtener, en especial a las mujeres.

La noticia nos alarma. Y es increíble. La gente se sobresalta no por el hecho de haber cinco menores violadas, sino porque el criminal confeso utilizó Facebook, es decir, pareciera que hemos naturalizado las violaciones. Ha calado más el hecho de que el violador utilizó Facebook y WhastApp para llegar hasta sus víctimas.

El violador reveló que creó perfiles falsos en Facebook para acercarse a las chicas, generar confianza, engañarlas, ofrecerles trabajo, todo para tenerlas en sus manos y consumar la violación. Un cabrón utilizó el mismo modo de operar de cualquier violador: generar confianza.

Los violadores están ahí, silenciosos, esperando detectar su nueva presa. Buscan cómo acercársele para engañarla hasta atraparla. Facebook o cualquier otra red social les sirve a las potenciales víctimas en bandeja, en especial si el perfil de las mismas no está configurado con las medidas de seguridad necesarias, o bien, si la persona acepta a cualquiera como amigo. Y peor, cuando como madres y padres, desconocemos los enlaces al mundo que tienen nuestros hijos desde Internet.

Hay una serie de delitos cuyos autores utilizan Internet para consumarlos. Son los siguientes:

Grooming: es un método utilizado por pedófilos y pederastas mediante las redes sociales para contactar hasta violar a niñas, niños y adolescentes. Son adultos que amparados por el anonimato o utilizando perfiles falsos, se hacen pasar por adolescentes para engañar y abusar sexualmente de menores de edad.

Cyberbullying: es un acoso psicológico entre iguales (adolescentes). Sucede cuando se atormenta, amenaza, hostiga, humilla o molesta a otra persona mediante Internet. En los colegios de secundaria y primaria es usual. Descargan fotos, las ‘photoshopean’ y luego las hacen ‘virales en la red para convertir a X o Y estudiante en un blanco de burlas en el colegio.

Aunque las dos modalidades son peligrosas, hoy me enfoco en el grooming. Las cinco víctimas del abusador sexual confeso de León fueron también parte de un delito cibernético. Vemos cantidad de casos donde hombres adultos (violadores) ganan confianza con niñas y adolescentes regalándoles galletitas, caramelos, jugos, entre otros, al salir del colegio. Incluso profesores, tíos, abuelos y hasta padres pueden hacer esto si tienen deseos por sus propios parientes jóvenes.

No nos engañemos, las estadísticas demuestran que las violaciones ocurren en los hogares, en la mayoría de los casos. Y los violadores no solo utilizan herramientas como Facebook para acercarse a sus víctimas.

En este caso, el violador ganó la confianza de cinco muchachas utilizando perfiles falsos, con nombres de mujeres, porque se supone que entre nosotras “no hay riesgo”. Además, se aprovechó de su pobreza, ofreciéndoles trabajos bien remunerados. Hoy por hoy, las redes sociales son la herramienta más utilizada para atraer víctimas para la Trata de Personas. Y cuidado, porque hay mujeres en esas redes, ellas son víctimas, y son utilizadas de enganche de otras adolescentes y jóvenes.

Debemos estar atentos. El Facebook puede ser una herramienta útil para compartir información, pero resulta peligrosa cuando no se utiliza de la forma correcta. Si se acepta como amigo a cualquier desconocido, cuando a diario publicamos nuestra localización, cuando nuestro perfil es completamente público, somos más propensos a ser observados. Podemos tomar muchas medidas para evitar que nuestros hijos caigan en esta trampa, no sólo por las redes sociales sino en general.

Es difícil. Si hijo, a la corta edad de dos años a veces se cree adulto y me dice: “mamá yo voy a manejar”, no quiero imaginar lo que implica lidiar con un adolescente. ¡Quiere ovarios! Lograr que no se sienta vigilado, acosado y controlado es un reto, en especial porque suelen cerrarse a nuestra presencia y sugerencias. No sé qué debemos hacer, pero sí creo que debemos tratar por todos los medios de ganar su confianza. Sólo así sabremos en qué anda.

Les pido que compartan las medidas que ustedes utilizan para evitar este tipo de riesgos en Internet, quizás ayudemos a otras personas que están lidiando con esta situación. En este entrada podrán encontrar enlaces sobre el tema, ¡Ojalá les sirvan!

Texto de Maryórit Guevara (Madre Insurrecta)

Consulte el blog de las autoras.