Economía

Alcaldesa y Policía firman "compromiso" de resguardar negocios

Empresarios de Granada exigen seguridad tras saqueos

Granada saqueos

Acusan a Policía de encubrir a saqueadores y no proteger los negocios. Temen más pérdidas por violencia en la ciudad



Empresarios de Granada afiliados a la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), sostuvieron el lunes una acalorada reunión en la que exigieron a la alcaldesa Julia Mena y al jefe departamental de la policía, Alejandro Ruiz, “cumplieran con el mandando constitucional” y garantizaran la seguridad de sus negocios, turistas y población en general, después de que en los últimos días se registraran saqueos y amenazas en la mayoría de locales.

La reunión, que duró alrededor de dos horas, finalizó con la firma de un acuerdo en el que la alcaldesa y el jefe policial, se comprometieron a disponer de las fuerzas policiales para “resguardar los negocios de los saqueos” y para proteger a los ciudadanos que deseen “manifestarse pacíficamente”.

El acuerdo también garantiza la libre circulación de ciudadanos y vehículos, además del restablecimiento del alumbrado público y el resguardo policial para que los bomberos puedan desplazarse libremente para atender cualquier emergencia. Y la respuesta inmediata de las autoridades al llamado de los “empresarios de la ciudad de Granada”.

Para dar validez al acuerdo, el documento fue leído y firmado por la alcaldesa de Granada, el jefe policial, una representante del Intur y otro del Ministerio de Gobernación. También rubricaron su firma empresarios que junto a las autoridades del Gobierno, formaron una comisión que tendrá una reunión este martes para evaluar la forma de trabajo de las instituciones del Estado.

“Esperamos que se pueda avanzar, porque ese es el deseo de todos, esperamos que puedan realmente restablecer ese orden que se necesita, sin la necesidad de reprimir a nadie. Creo que los que marchamos en el día no son los que han vandalizado de noche, eso está muy claro… y pedimos que lo que expresó cada persona aquí, no tenga consecuencias, que no haya represión”, manifestó Xiomara Díaz, copropietaria de “The Garden Cafe”.

Una acalorada reunión

Los empresarios del sector turismo de Granada enviaron la mañana del lunes 14 de mayo, una carta a la alcaldesa de la ciudad, expresando su preocupación por los hechos delictivos que habían ocurrido en días anteriores. La misiva exponía la inseguridad y los saqueos que fueron víctimas algunos dueños de negocios.

La respuesta de la alcaldesa fue positiva y acordó reunirse por la tarde de ese mismo lunes con los empresarios. A las 3:30 de la tarde, al menos cien dueños de negocios, se acercaron al hotel Darío para conocer la postura del edil y el jefe de la policía, así como la posición de representantes del Intur y el Ministerio de Gobernación.

Uno a uno los empresarios fueron tomando la palabra para exponer sus preocupaciones. Uno de ellos manifestó la falta de voluntad de las autoridades por atender las emergencias y expresó que ni la comuna ni la policía estaban prestos a responder en esos momentos, sin embargo, “cuando andás sin el casco en la calle”, ahí si aparecen.

La alcaldesa ignoró la demanda de este y otros empresarios y los tildó de maleducados. “Creí que íbamos a ser educados”, respondió Mena, quien acto seguido minimizó el verdadero objetivo de la reunión para señalar que las marchas organizadas en Granada, han sido “con fines políticos y preñadas de fuerzas extrañas que han logrado ocasionar el desorden que se está dando en esta ciudad”.

El discurso de la alcaldesa provocó el enojo de los empresarios, quienes se levantaron de sus sillas dispuestos a retirarse de la reunión.

“Mira, nosotros somos extranjeros, yo vine desde Suiza para poner un negocio aquí y todo funcionó bien tres años, el turismo funcionó, pero qué pasa ahora, ahora tenemos turistas en el hotel llorando porque tienen miedo y nosotros nos preguntamos dónde está Intur, la alcaldesa, qué hace la Policía”, cuestionó el propietario del hotel El Jardín.

El empresario relató que fue Policía de Frontera durante quince años en Suiza y que él servía al pueblo, sin embargo, no entendía la falta de disposición de los cuerpos policiales de la ciudad. “Soy extranjero y mi corazón está en Nicaragua, pero si el país sigue así va a venir un gran caos”, refirió.

Xiomara Díaz, copropietaria de “The Garden Cafe”, lamentó las palabras de la alcaldesa y afirmó que le daba mucha pena que las autoridades y los empresarios no estuvieran en sintonía y si con muchos desacuerdos. Reflexionó sobre la inseguridad y la desprotección que sienten después de las siete de la noche.

“Hemos tenido varios incidentes y las respuestas que hemos obtenido por parte de la Policía ha sido ‘llamen a no sé quién, que ha sido el que está organizando los alborotos’, por otro lado nos han dicho que busquemos nuestra propia seguridad privada porque estamos solos. Creo que eso no es de un entendimiento entre el sector privado y público, sentimos que esa relación está totalmente rota”, afirmó Díaz.

La empresaria expresó que no sentían que la Policía los estaba protegiendo y que la cantidad de “videos y de fotos en la que se aprecian antimotines a la par de antisociales queriendo entrar a los negocios o casas”, los expone, pues están a la merced de cualquier saqueador que entre a su negocio a robar.

La creación del acuerdo

El jefe policial, Alejandro Ruiz, intervino en la discusión, sin embargo, no respondió sobre los cuestionamientos de los empresarios. Se limitó a decir que la solución debía involucrar a todos los sectores y que Granada había sido una de las ciudades “menos afectadas” por los saqueos.

“Estamos en toda la disposición en trabajar, ustedes están pidiendo la intervención de la Policía. Me parece sensato que la Policía actúe y restablezca el orden”, dijo Ruiz, quien justificó la inacción de la autoridad policial porque son calificados por los ciudadanos “de alguna manera”.

La respuesta del Ruiz causó indignación entre los empresarios. La dueña de Polish Nail Salon, Ariana Portillo, relató que había sido testigo presencial de cómo unos oficiales no intervinieron en el saqueo de su tienda y en lugar de apoyar con la seguridad, solo observaban a lo lejos cómo algunos saqueadores robaban todo.

“Llegué a las tres de la mañana, pasaron dos policías frente a mi negocio y se detuvieron a esperar si éramos parte de las personas que estaban sacando las cosas del negocio o éramos los dueños. Fui donde ellos y les dije que era la dueña, y cuestioné por qué estaban esperando tanto para saber quién estaba en la tienda” contó Portillo.

Después de escuchar a la mayor parte de empresarios, la alcaldesa lanzó una pregunta ambigua a los presentes. “¿Ustedes quieren que la Policía actúe?”, cuestionó. Algunos respondieron tímidamente que sí. La alcaldesa realizó la misma pregunta varias veces y luego le ordenó al jefe policial que actuara sobre ese “clamor” empresarial.

El jefe policial tomó el micrófono y expresó que la Policía iba a resguardar los negocios de Granada de cualquier grupo sin importar quién fuera quien. “Nosotros no podemos identificar a los que hacen bien o mal, por eso así lo haremos”. La respuesta de Ruiz, nuevamente causó el descontento de los presentes.

“Es que ustedes deben hacer su trabajo. Yo soy de una de los barrios que están cerca al centro y desde hace días miembros de la Juventud Sandinistas y pandilleros salen en camioneta por las noches para saquear. Ustedes deberían hacer su trabajo allá porque aquí no nos saqueamos a nosotros mismos”, argumentó el empresario.

El padre Augusto Ríos, de la Iglesia de Xalteva, tomó la palabra y recalcó sobre el mismo tema. “Debemos saber identificar bien lo que estamos solicitando. La Policía dice que va a resguardar a los negocios, pero de quién”, preguntó religioso, quien agregó que lo más sensato era crear una comisión entre empresarios y sector público, para garantizar que las peticiones se cumplieran.

Finalmente los empresarios elaboraron los puntos del acuerdo y solicitaron a los miembros de la comisión que firmaran. Como mediadores de este pacto, también suscribieron el documento el padre Ríos y Monseñor Luis Vallejos.