Política

Esperan que organismos de derechos humanos OEA y ONU garanticen no represión

Estudiantes llaman a “grandes marchas” para forzar salida de Ortega

Marchas Nicaragua

No descartan nuevo paro general: la salida de Ortega dependerá de “la presión interna y de la presión internacional”, asegura Carlos Tünnermann



Lo pidió a gritos. “¡Que se vaya ese hombre jodido que me mató a mi muchachito!”, exigió la tía de Teyler Lorío, el niño de 14 meses, asesinado este 23 de junio en los brazos de su papá. “Este es el diálogo que quieren”, reclamó la familia en el entierro. La indignación por los asesinatos, a manos de paramilitares y policías, ha empujado a la población a demandar justicia y negarse a sufrir otros nueve meses de llanto y sepelios. 

El clamor de las calles, presiona al Diálogo Nacional y a la Alianza Cívica, que apunta a una salida democrática a la crisis de Nicaragua. De acuerdo a la estudiante Waleska Valle, la Alianza sí busca la renuncia de Daniel Ortega, pero “queremos hacerlo de una forma constitucional, de una forma institucional, para que se pueda reconstruir este Estado”, afirmó la joven en el programa Esta Semana.

Carlos Tünnermann, exrector de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua y exministro de educación, explicó que la salida de Ortega dependerá de “la presión interna y de la presión internacional”. Una combinación que se consigue, según él, con la protesta de los campesinos, las marchas pacíficas y con el respaldo de otros países que condenen la violencia, como lo hicieron este 22 de junio, al menos once naciones, en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, OEA.

Tünnermann consideró que, incluso el secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien se ha negado a llamar “dictadura” a lo que vive Nicaragua, ha timoneado en una dirección que lo aleja del régimen. 

“Creo yo que se está modificando (su posición) al darse cuenta que no se puede atribuir a un Gobierno democrático semejante represión y además dijo que los crímenes que ha habido en Nicaragua no pueden quedar impunes, que tienen que ser investigados y los responsables llevados a la justicia”, explicó el catedrático. 

La Conferencia Episcopal ya ha pedido una respuesta clara a Daniel Ortega sobre si acepta o no elecciones anticipadas y si pondrá su renuncia, pero mientras el presidente se niega a contestar, la Alianza Cívica aclara que no aceptará convenios “bajo la mesa”, entre Ortega y Almagro.

“Los calendarios que ha presentado Almagro no son lo que la Alianza acepta. La definición de ese calendario la tiene que hacer el Diálogo Nacional y que por eso tiene que haber de previo un acuerdo político sobre el adelanto de las elecciones”, sentenció Tünnermann. La propuesta del secretario general de la OEA plantea elecciones generales en el primer trimestre de 2019.

El silencio del presidente Ortega se debe a que él no esperó una propuesta como la que surgió desde la Alianza, consideró en Esta Semana el estudiante y miembro de la Coalición, Francisco Martínez.

“Ortega todavía tiene una cultura adultista y no se esperaba que jóvenes de la Coalición Universitaria tuviesen una propuesta de agenda tan viable y no se esperaba que estos sectores, sector privado, sociedad civil, sector campesino o sector estudiantil, se pusieran de acuerdo”, aseguró.

“Ortega sigue apostando al terrorismo de Estado”

Para Carlos Tünnermann el éxito de la lucha depende de la no violencia. “Nosotros nos mantenemos en el campo del civismo, si nosotros caemos en el campo de la violencia ahí Ortega tiene todas las de ganar, nosotros creemos que con el campo del civismo, con el rechazo casi mayoritario que tiene Ortega en la población nicaragüense, es donde tenemos nuestra fortaleza y en el gran apoyo internacional”, subrayó.

Joven en las trincheras de la UNAN Managua. Foto: Carlos Herrera. Confidencial

Los ataques sostenidos, el despliegue de paramilitares y el asedio a la población, son una provocación, consideró Francisco Martínez, vocero de la Coalición Estudiantil. 

“Él (Ortega) va y reprime a las personas intentando provocarlas, él quiere que caigamos en este espacio de violencia, quiere que le respondamos igual, para poder declarar un Estado de emergencia y luego pedir amnistía general”, aseguró. 

De acuerdo a este representante de la Coordinadora Universitaria por la Democracia y la Justicia, al no contar con las debidas garantías de seguridad, se han suspendido actividades masivas en las calles, pero con la presencia de los organismos internacionales la población podría salir de nuevo a protestar. 

Este domingo llegó a Managua un equipo técnico de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para instalar el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua y el 26 de junio, arribará la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

La presencia de estos organismos se consiguió suspendiendo las sesiones de trabajo del Diálogo Nacional, ante la negativa del Gobierno de Nicaragua de mandar las invitaciones. 

“Cuando ellos (los organismos) estén acá y tengamos garantías de seguridad van a haber marchas enormes, una tras otra, siguiendo en las calles presionando a Ortega diciéndole ´te tenés que ir´”, recalcó el vocero estudiantil. 

Waleska Valle, también líder de los estudiantes universitarios, coincide con Carlos Tünnermann al considerar que la lucha pacífica es la única ruta posible. “La mayor arma que tenemos en contra de ellos es la no violencia y nuestra inteligencia cívica y pacífica que el pueblo de Nicaragua ha demostrado con grandeza, sobre todo la paciencia que se tiene para no responder a la masacre que (Ortega) hace en contra de nuestros hermanos”, afirmó.

El Ejército debe desarmar a paramilitares

La Constitución Política de Nicaragua en su artículo 95 sentencia que “no pueden existir más cuerpos armados en el territorio nacional que los establecidos en la Constitución, ni grados militares que los establecidos por la ley”. 

Anastacia Morales, de 96 años, pide en El Chipote la liberación de su nieto. El joven salió luego de varios días apresado ilegalmente. Foto: Carlos Herrera. Confidencial

Pese a esta premisa, grupos paramilitares se pasean con sus armas en las calles y disparan a la población a plena luz del día, es por eso que, según Tünnermann, “el Ejército de Nicaragua, constitucionalmente, tendría la obligación de desarmar esos señores porque no puede haber tres ejércitos en este país”, aseveró.

El cese de toda violencia y la desarticulación de estas fuerzas paramilitares son urgentes para la democratización del país y han sido reiteradas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que, en su informe final presentado este viernes, concluía que en dos meses se han asesinado a 212 personas y se han reportado, al menos, 1 337 heridos y 507 detenidos en Nicaragua.

Mientras la población demanda otra vez un paro nacional, ahora de 48 horas, la Alianza Cívica explicó que esta “es una carta que está siempre en la mesa”, pero que falta “usarla en el momento justo”, dijo el estudiante Francisco Martínez.

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Waleska Valle insistió que “aunque el tiempo vaya pasando la resistencia civil no va a parar” y que no se moverá ni una sola piedra de los tranques mientras “no hayan garantías de seguridad” para la población.

Las mesas de trabajo del Diálogo Nacional se reanudarán este lunes. La Alianza ya confirmó su asistencia.