Nación

Europarlamentario portugués llama “dictador sanguinario” a Daniel Ortega

Eurodiputados ruegan a exiliados “no volver” a Nicaragua

Políticos europeos no confían en el oficialista programa de “retorno voluntario asistido de los nicaragüenses en el exterior”



Eurodiputados exhortaron este miércoles a los miles de exiliados nicaragüenses a no volver a Nicaragua, porque el presidente Daniel Ortega ha demostrado que “no es confiable”, y su vida “correría peligro” en el país.

El régimen de Ortega y Rosario Murillo presentó esta semana el programa de “retorno voluntario asistido de los nicaragüenses en el exterior”, que promueve el regreso de  miles de personas que se fueron al exilio desde abril de 2018, huyendo del desempleo y la persecución política.

El eurodiputado portugués José Inácio Faria, del Partido Popular Europeo (derecha), tildó a Ortega como un “dictador sanguinario”, que es “peor” a los dirigentes de Cuba y Venezuela. Ambos países junto a Nicaragua conforman, según el europarlamentario, “el triángulo de la vergüenza”.

“No regresen a Nicaragua antes que haya condiciones de seguridad para su vida, porque si regresan podrán estar en peligro. El señor Ortega ya ha demostrado que no es confiable”, añadió.

El eurodiputado español Ramón Jáuregui Atondo, del Partido Socialista Obrero (izquierda), dijo que los miles de exiliados “no tienen condiciones ni garantías” para su regreso, ya que carecen de un organismo internacional “al que puedan recurrir, en el supuesto, que sean detenidos”.

Propaganda del régimen

Ambos eurodiputados se sumaron a las voces nicaragüenses y extranjeras que dudan del programa oficialista, que deja por fuera a los perseguidos políticos y solo cubre “a todas las personas que no tienen causa judicial abierta ni acusación formal de autoridad competente, por los hechos acaecidos a partir del 18 de abril de 2018; ni a los autores y/o acusados de delitos comunes, cometidos en cualquier tiempo, prófugos de la justicia”.

Faria y Jáuregui expresaron sus críticas sobre el programa durante una conferencia de prensa, en la que los varios eurodiputados urgieron a la Unión Europea (UE) aprobar sanciones “individualizadas” contra funcionarios orteguistas, e iniciar el proceso de suspensión de Nicaragua del Acuerdo de Asociación entre la UE y Centroamérica.

Jáuregui calificó al programa como una “maniobra propagandista” del régimen.  La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) calcula en unos 62 000 los nicaragüenses que huyeron del país, y de estos unos 55 000 se fueron a la vecina Costa Rica.

En Nicaragua, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia emitió un comunicado en el que expresó que “resulta infructuoso que el Gobierno continúe con campañas estériles y engañosas, y que lo que corresponde, es que muestre su verdadera voluntad con la liberación de todos los presos políticos, el restablecimiento pleno de todas los derechos y garantías ciudadanas vigentes en nuestra Constitución Política”.