Política

Un equipo de Confidencial fue expulsado por efectivos policiales cuando intentaba cubrir el congreso

Frente Sandinista al compás del “dedazo” de Ortega

Frente Sandinista

Congreso del Frente Sandinista "faculta" al Comandante a ratificar a los candidatos a alcaldes sandinistas



El Congreso del Frente Sandinista ratificó la noche de este lunes que los candidatos a alcaldes de ese partido serán seleccionados a través “de encuestas”, y depositó en la figura del comandante Daniel Ortega el control de las alianzas políticas para los comicios municipales a realizarse en noviembre.

El punto tres de la resolución del Congreso “faculta” a Ortega para ratificar a los candidatos a alcaldes después del proceso de encuestas, que desde hace unas semanas ya se realiza en distintos municipios. De esa forma, el caudillo sandinista tendrá la última palabra en las nominaciones del Frente Sandinista, un modelo que en la práctica es ejercido de forma autoritaria, anulando la autonomía municipal.

Bajo sus órdenes han sido destituidos 34 alcaldes, vicealcaldes y un sinnúmero de concejales desde que el comandante Ortega regresó al poder en 2007. Nadie en la sala del Centro de Convenciones Olof Palme, donde fue realizado el Congreso, se opuso a la disposición de concentrar el poder en el mandatario. Todos levantaron la mano. Participaron autoridades locales del partido, funcionarios públicos, militantes y miembros de la Juventud Sandinista.

Fue desplegado un fuerte operativo policial y de seguridad para proteger a Ortega en el tránsito de su casa, en Reparto El Carmen, al Olof Palme. La entrada a la prensa independiente estuvo vetada. Un equipo de Confidencial fue expulsado por efectivos policiales. Las autoridades alegaron que “no habíamos sido convocados”, que se trataba “de un evento privado”, al que solo podían ingresar “los medios del poder ciudadano”.

Según Ortega, las elecciones municipales serán “otro paso que dará Nicaragua para la estabilidad, para la paz, para la seguridad de las familias”. Sin embargo, no mencionó nada sobre las denuncias de fraude por parte de sectores de la oposición, ni sobre el “acompañamiento electoral” que daría la Organización de Estados Americanos (OEA).

El canciller Denis Moncada afirmó la semana pasada que los primeros funcionarios de la OEA llegarían en agosto, pero no precisó los alcances de la misión. Esas declaraciones contrastan con versiones de cancilleres latinoamericanos, quienes la semana pasada participaron en la Asamblea General de ese organismo en Cancún, México. Los ministros de relaciones exteriores relataron que el diálogo entre Ortega y Almagro está “estancado” por la falta de voluntad política de Managua, y los países que podrían financiar el “acompañamiento electoral” no le ven sentido.

El “acompañamiento electoral” de la OEA vendría a darle legitimidad a un proceso que no cumpliría las garantías elementales de una votaciones libres y transparentes, por lo que los cancilleres expresaron su temor por la legitimidad que podría perder el organismo.

El comandante Ortega dijo “el principal y mayor objetivo de estas elecciones es profundizar la democracia, que significa profundizar la paz para la lucha por el bienestar y el progreso de las familias nicaragüenses”.

Trajo a colación los programas sociales de su gobierno, que le han garantizado un respaldo popular elevado durante sus tres administraciones consecutivas. No obstante, no mencionó nada sobre el cobro en el programa “Plan Techo”. Desde hace meses están siendo cobrados mil córdobas a los beneficiarios, lo que ha causado incomodad en los barrios.

La implementación de este cobro coincidió con la abrupta caída de la cooperación venezolana, que pasó de una media de 500 millones de dólares anuales a 90 en 2016. Sobre Venezuela, el comandante Ortega respaldó al régimen de Nicolás Maduro y la Asamblea Constituyente que impulsa, que busca anular los poderes públicos.

“Contra Chávez conspiraron igual que contra (Salvador) Allende. Recordemos aquellas marchas cuando venía el golpe contra Chávez y luego el sabotaje económico, el sabotaje petrolero, eran oleadas de conspiraciones, de guerras en el campo económico, en el campo social y ahí está la lucha y ahí está el pueblo de Chávez con Nicolás defendiendo ese proceso y están los pueblos de nuestramérica”, disertó Ortega.