Economía

Gobierno de Ortega “pide prestado” al Banco Central

Aunque no se indica el monto, la Ley limita las cantidades –y los plazos– a los que el BCN le puede prestar dinero a Hacienda

El ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta, recibió la orden de emitir Letras de Tesorería por un monto no identificado, tal como lo muestra la publicación del acuerdo ministerial 002 – 2019, publicado en La Gaceta número 23, del 5 de febrero de 2019.

Si bien no se especifica la situación que los obliga a emitir nueva deuda, el acuerdo ministerial se pliega todo el tiempo a los supuestos que detalla el artículo 62 de la Ley No. 732, Ley Orgánica del Banco Central del Nicaragua (BCN).

“Las ‘Letras de Tesorería’ autorizadas en el presente Acuerdo, son exclusivas para subsanar necesidades temporales de caja”, señala el ministro en la publicación en el Diario Oficial, lo que a juicio de tres economistas consultados por Confidencial, revela la premura de la administración Ortega por conseguir fondos frescos, ante la caída de las recaudaciones.

“El Gobierno no tiene dinero. Por eso está colocando títulos en el BCN. Recordá que ya viene el pago de las pensiones y de la planilla del gobierno. Seguro que tienen un gran hueco que necesitan rellenar”, dijo un economista que solicitó el anonimato como requisito para compartir su conocimiento del tema y sus opiniones.

“Es una medida desesperada. Buscan hacer creer que están consiguiendo fondos para mantener al Gobierno en funcionamiento, pero eso no es una inversión nueva ni de ningún tipo. Lo que quieren es engañar a la gente con esas vivezas de ratón”, dijo Róger Arteaga, extitular de la Dirección General de Ingresos.

La decisión de emitir esos títulos, que habría sido tomada el miércoles 30 de enero, según reza el mismo acuerdo ministerial, no puede verse separada de la presentación de la propuesta de reforma tributaria y la de la seguridad social, hechas también la semana pasada, para recaudar unos 25 000 millones de córdobas, según declaraciones del diputado Wálmaro Gutiérrez (FSLN), presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional.

“Esto es señal de un problema de liquidez bastante severo, porque la Tesorería es la caja del Estado y de ahí salen [se pagan] obligaciones de muy corto plazo. Si hay ese tipo de problemas en Tesorería, es señal de que estás llegando a los niveles más bajos de liquidez, e indica que no tienen recursos”, aseguró Juan Sebastián Chamorro, director de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).

A juicio de Arteaga, el descenso en la caja del Estado se explica por la caída del consumo, que lleva a que haya menos operaciones en el mercado y la economía caiga en recesión, lo que disminuye las recaudaciones.

La reforma tributaria, y la del sistema de pensiones, además de extraer recursos a la población, limita las operaciones que pueden efectuar las empresas (como comprar materia prima para producir más), pero “estrangular a la gente –y a las empresas- no genera más ingresos”, dijo el experto.

“Ahora empiezan a tener sentido las medidas incorporadas en ambas reformas”, dijo por su parte Chamorro, que conoce el manejo de la cosa pública no solo por su condición de economista, sino también por el tiempo en que fungió como viceministro de Hacienda.

Nadie quiere títulos del Estado

Además de la clara señal de iliquidez que envía el Gobierno al hacer aprobar el acuerdo ministerial 002 – 2019, a los expertos consultados también les llama la atención el mecanismo elegido: la colocación de deuda en el Banco Central, aprovechando los ligeros resquicios que permite el Artículo 62 de la Ley Orgánica del emisor oficial de moneda.

Si bien el BCN “no podrá conceder crédito directo o indirecto al Gobierno de la República para suplir deficiencias de sus ingresos presupuestarios, no podrá concederle avales, donaciones o asumir funciones que le correspondan legalmente a otras instituciones gubernamentales… para subsanar necesidades temporales de caja que se presenten durante el ejercicio presupuestario”, el Banco podrá descontar valores emitidos por el Gobierno por un monto no mayor del 10% del promedio de los ingresos tributarios recaudados por el Gobierno en los dos años anteriores al año de la solicitud.

Eso implicaría, a tenor con los montos recaudados en 2017 y 2018, que la administración tendrá acceso a una cifra cercana a los 7000 millones de córdobas, que deberá pagar este mismo año, presumiblemente, con los recursos que pueda generar la reforma tributaria.

“Esto es un parche incompleto, porque están apostando a que los pagarán con el resultado de la reforma tributaria, si es que ésta rinde lo que ellos planean”, señaló Chamorro.

La decisión de adelantar la fecha de pago de los impuestos, y el aumento de los anticipos del impuesto sobre la renta, podrían ser para pagar estas nuevas obligaciones. La otra opción es que si la reforma tributaria no produce suficientes recursos, entonces pasarían a usar las Letras, sopesó el experto.

Arteaga por su parte, insiste en la teoría de la desesperación, basado en que “nadie compra los títulos del BCN, y como nadie le compra tampoco al Ministerio de Hacienda, no me extrañaría que el INSS también haga sus propias emisiones de títulos de deuda, sin que nadie se las compre”.

Datos oficiales del BCN, indican que entre enero y febrero 2019, solo se ha colocado el equivalente a poco más de 276 000 dólares en Títulos de Inversión (TIN), del BCN, si se suman los 230 000 colocados en dólares (a tasas de interés que oscilan entre 5.5% y 6.5% anual), con los valores denominados en córdobas, que encontraron ofertas por 1.5 millones a tasas de entre 5% y 8%.

Solo dos de las 14 convocatorias a subastas TIN en dólares, encontraron oferentes. El resultado es peor en el caso de las subastas en córdobas, donde solo hubo respuesta a dos de las 24 llamadas del BCN.

El exdirector de Ingresos observa que lo normal es que esas emisiones se colocaran en el mercado, pero “ningún inversionista privado le comprará a un gobierno que no saben si mañana estará en el poder. Es un enorme riesgo que genera el mismo gobierno”, sentenció.

En todo caso, no hay duda de que si Hacienda ofrece esos títulos al BCN, este los comprará. No solo porque el BCN renunció a la autonomía que le concede la Ley y se plegó a los requerimientos del Ejecutivo, sino también porque el Banco posee suficientes reservas en córdobas para satisfacer las demandas de Hacienda.

Suficientes.

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