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Gonzalo Carrión: torturas son un “castigo por oponerse” a la dictadura

Defensor de derechos humanos explica que la “brutalidad” con que son tratados los presos políticos evidencia una especie de “venganza política”

Las torturas a las que han sido sometidos los presos políticos de la dictadura de Daniel Ortega son aplicadas con un doble propósito, forzarlos a confesar crímenes que no cometieron y en “castigo por oponerse al comandante (Ortega) y a la compañera (Rosario Murillo)”, revela un informe preliminar elaborado por el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca+.

El colectivo, que está integrado por defensores de derechos humanos en el exilio, reunió los testimonios de tortura vividos por los reos de conciencia quienes han sido golpeados, electrocutados, sometidos a largos interrogatorios por agentes policiales y fuerzas paramilitares, luego sistematizaron la información en el documento “Volviendo a ser humano” y lo presentaron esta semana en Costa Rica.

El defensor de derechos humanos Gonzalo Carrión, quien es miembro del colectivo Nicaragua Nunca+, explicó en el programa Esta Noche, que la “brutalidad” con que son tratados los presos políticos evidencia una especie de “venganza política” de parte de sus verdugos, quienes no se conforman con privarlos de su libertad sino que intentan forzarlos a confesar crímenes que no cometieron.

“La tortura puede ser con propósito de investigación y con propósito de castigo, dado que los presos políticos no han cometido ningún delito que justifique su arresto, en general las torturas son en castigo por oponerse al comandante (Daniel Ortega) y a la compañera (Rosario Murillo), así  incluso los policías lo exigen (expresan) ya sea en El Chipote, en una unidad  policial o en el sistema penitenciario”, precisó Carrión.

La investigación está basada en los testimonios de 17 entrevistas con víctimas directas, el análisis de siete cartas de presos políticos, 15 entrevistas de excarcelados publicadas en diferentes medios de comunicación, 22 fotografías y 54 notas periodísticas que fueron “sistematizadas” para documentar las principales violaciones de derechos humanos cometidas por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Fueron llevados a cárceles clandestinas

Según los testimonios de los presos políticos algunos de ellos fueron trasladados a cárceles clandestinas, una en la carretera León-Poneloya y otra en el departamento de Matagalpa. Para Carrión, estas cárceles clandestinas que mencionan los reos de conciencia son en realidad las casas del Frente Sandinista en diferentes partes del  país, ya que estos lugares fueron identificados ampliamente por la población.

Los traumas de los encarcelados de la dictadura

“Las casas del partido fueron utilizadas. Recordemos que cuando se dan los arrestos (en León), que capturan un grupo de jóvenes en la salida de León, ellos fueron llevados a la casa departamental del partido. Las casas del partido y también casas particulares, seguramente de colaboradores de ellos, y eso que ni siquiera uno tienen conciencia si (esos lugares) fueron utilizados para el hecho de los detenidos desaparecidos”, dijo Carrión.

El defensor de derechos humanos también estimó que las torturas en contra de los presos reos de conciencia evidencian el grado de politización en las instituciones estatales. Señaló además que: “si en Nicaragua hay una institución que se echó a perder por someterse al régimen y no a la Constitución, ni a los ciudadanos, en primer orden está la Policía Nacional y le sigue los Sistemas Penitenciarios porque ahí los tiene encerrados en lugares como El Infiernillo y la Galería 300”, enfatizó.

Por otro lado, Carrión señaló que actualmente unos 600 manifestantes permanecen encarcelados aunque no todos han sido registrados como presos políticos. “Es castigo por oponerse al régimen, por pedir un cambio. Nunca lo habíamos sufrido nosotros, porque vos y yo tenemos más edad, jamás habíamos tenido una cantidad tan grande de presos políticos y la intensidad, la frecuencia y la prolongación del arresto arbitrario y del método de tortura”, enfatizó.

“Cinthia es una víctima una vez más”

Además de denunciar las graves torturas que han sufrido los presos políticos Carrión señaló que, a un año del inicio de la brutal represión en Nicaragua, el régimen de Daniel Ortega está tratando de inculparlo del crimen de la familia Pavón, quienes fueron quemados vivos en su vivienda en el barrio Carlos Marx, en Managua y para ellos han elaborado un documental en el que narran una nueva versión de los hechos.

En el video al que se refiere el defensor de derechos humanos, Cinthia López, una de las sobrevivientes del incendio, responsabiliza al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), donde laboraba Carrión, de haberla persuadido para responsabilizar al Gobierno del siniestro, no obstante, Carrión asegura que los miembros del Cenidh llegaron al lugar luego de ver un video en vivo en el que Cinthia pide auxilio y maldice a la familia presidencial y a toda su descendencia.

“Ese testimonio no cambia la historia, solo demuestra la infamia del Estado de Nicaragua, del régimen que desgobierna nuestro país. ¿Por qué? Porque a Cinthia algo le sucedió. Cinthia es una víctima una vez más, es como volver a masacrar a la familia del Carlos Marx, es un atropello humano serio”, enfatizó Carrión.

Además: “aparezco en una película turbia de la Presidencia, ordenada por la señora vicepresidenta, aparezco como protagonista que hice, obligue, presioné a la familia para que involucraran al Estado. Si yo fui ahí motivado por el llamado, por esa denuncia fehaciente. Ahí quieren manipular la verdad de un hecho que está debidamente documentado y por supuesto pone en peligro nuestra integridad”, manifestó.

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