Nación

Presentan recursos de exhibición personal, pero siguen a la espera

Grupo de 26 estudiantes de la UNAN secuestrado en casa de seguridad

UNAN

“Los vecinos nos informaron que algunos de los muchachos intentaron correr, pero los atraparon y los golpearon”, afirmó Pablo Cuevas, abogado de CPDH



Un grupo de 26 jóvenes que estuvo atrincherado en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), y  resistió al ataque de paramilitares a la parroquia Divina Misericordia, fue secuestrado el pasado 19 de julio de una casa de seguridad ubicada en los alrededores del Mercado Oriental.

Una de las estudiantes secuestradas es Valeska Sandoval, la joven que conmovió a la ciudadanía al publicar el pasado 13 de julio en su cuenta de Facebook, un video en el que se despedía y pedía perdón a su madre, por estar en el recinto universitario “defendiendo su país”.

Esta es la segunda vez que Valeska es secuestrada. La primera fue en el mes de junio, mientras regresaba de Tipitapa, luego de dejar víveres en un tranque. Fue interceptada por el aeropuerto, torturada en el camino y luego tirada en la cuesta el plomo junto a dos universitarios más. A pesar de esto, siguió apoyando la toma de la UNAN.

El periodista de Radio Corporación, Ismael López, informó en su cuenta de Twitter que Nidia Sandoval, madre de la joven universitaria, confirmó que su hija está detenida en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), mejor conocida como “El Chipote”.

“Nos han informado que las personas que estuvieron refugiadas en la Divina Misericordia fueron capturadas por paramilitares. Entre ellos se encuentra Valeska Sandoval. Hasta hoy nos han informado que está en El Chipote golpeada y aislada”, explicó Marcos Carmona, de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

Los organismos de derechos humanos no tienen los nombres completos de los jóvenes que fueron secuestrados por los paramilitares y oficiales de la policía. La dificultad radica en que los muchachos adoptaron seudónimos y no ofrecieron sus identidades por cuestiones de seguridad.

En las afueras de “El Chipote”, unas veinte personas esperan, alejadas del portón de la entrada de esta cárcel, para conocer información sobre sus familiares, quienes han sido detenidos por protestar en contra del régimen Ortega Murillo.

No aceptan dar entrevistas, pues ante el asedio de simpatizantes sandinistas, temen que luego de dar alguna declaración, les “disparen o las secuestren como pasó con nuestros hijos”. Sin embargo, a pesar de las presiones, continúan exigiendo la liberación de sus familiares.

Las trabas del recurso de exhibición personal

Pablo Cuevas, abogado de la CPDH, manifestó que la redada de los grupos armados sucedió a primera hora de la mañana el pasado viernes 19 de julio. Varias camionetas se ubicaron frente a la casa de dos pisos y allanaron la vivienda para capturar a los jóvenes.

“Los vecinos nos informaron que algunos de los muchachos intentaron correr, pero los atraparon y  los golpearon. A un joven que identifican como ‘el chele’ lo bajaron del techo y lo lanzaron desde una altura considerable. Mientras los montaban a las camionetas les pegaban patadas. Fue una brutal golpiza”, afirmó Cuevas.

El abogado de la CPDH manifestó que este organismo de derechos humanos interpuso varios recursos de exhibición personal por detención ilegal, por lo tanto, esperan que un juez ejecutor llegue hasta “El Chipote” y este, después de realizar una valoración, determine si hubo o no detención ilegal, y así proceder con la liberación de los detenidos.

El problema con los recursos de exhibición personal, según Cuevas, es encontrar un juez ejecutor. “Es un acto de heroísmo que alguno acepte”. Y si en algún caso este aceptar, el otro problema es que permitan el ingreso del judicial a las celdas de la DAJ.

“Y en estos tiempos, si lo dejan entrar, le dicen cualquier cosa y no ponen en libertad al detenido. Esta es la forma en que están trabajando nuestras autoridades. De manera reiterativa le violan los derechos a las personas que detienen”, finalizó el abogado.

Hasta la fecha, han muerto 295 personas, hay decenas de personas desaparecidas, torturadas, huyendo, además entre 400 y 500 están detenidas en las diferentes cárceles del país, informó la doctora Vilma Núñez, presidenta del Cenidh.

Núñez aseguró que a muchos de los detenidos les “están imputando delitos masivamente”,  perdiéndose el sentido de “juridicidad” porque “los culpan por delitos globales” como terrorismo y en ninguna de las acusaciones aparecen las víctimas individualizadas.

“Nicaragua está viviendo una situación lamentable, donde realmente tenemos registro que hay entre 400 y 500 presos políticos en todas las cárceles del país”, indicó Núñez.

Policía libera a 80 ciudadanos de Masaya bajo la “mediación” del alcalde sandinista

Un total de 80 personas fueron liberadas en la ciudad de Masaya con la “mediación” del alcalde del lugar, el sandinista Orlando Noguera, tras ser detenidas, luego de la violenta incursión que policía y grupos paramilitares realizaron la semana pasada en este municipio del país.

Los 80 detenidos, en su mayoría jóvenes y que estaban recluidos en cárceles preventivas, firmaron un “acuerdo” con la Policía en el que se comprometen a promover la paz, la convivencia familiar, respetar la libre circulación y atender las orientaciones de la institución del orden público, dijo el jefe de la delegación policial de Masaya, Ramón Avellán, durante el acto de liberación.

El acuerdo también fue firmado por familiares de los detenidos, en presencia del alcalde Noguera, quien actuó como “mediador y testigo”, indicó el jefe policial. La entrega de los detenidos fue realizada en el patio de la Delegación Policial de Masaya.

En Masaya, la Policía liberaba a los detenidos con la mediación de la Conferencia Episcopal y el acompañamiento de organizaciones humanitarias locales e internacionales. | EFE