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Iglesia demanda “investigación a fondo”, mientras Policía captura a los testigos

El vicario de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Carlos Avilés, señala que la hipótesis policial sobre el incendio en catedral es "ridícula"

La hipótesis policial de que un atomizador de plástico, que supuestamente fue encontrado en la capilla de la Sangre de Cristo, pudo causar el incendio registrado ayer en la Catedral de Managua, no convenció a las autoridades de la Iglesia Católica. Quienes reclaman “una investigación a fondo”, exigen que se castigue a los responsables y piden a los laicos “que defiendan su fe”.

El vicario de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Carlos Avilés, señaló que la hipótesis policial es “ridícula”, debido a que “los bomberos hablan de que había 600 grados de calor” al momento del incendio en la capilla y “cómo van a creer que una botella de plástico sobrevivió a eso cuando todo está quemado. Es absolutamente ridículo”, subrayó.

Una reacción similar manifestó monseñor Miguel Mántica, párroco de la Iglesia de San Francisco, en Bolonia, quien al leer el comunicado dijo: “Eso no lo cree ni un niño de dos años”. El sacerdote, también, explicó que la administración de la catedral interpuso una denuncia formal ante la Policía, porque “es un trámite que se tenía que hacer, aunque no esperemos mucho”, dijo.

“La Policía tiene que hacer una investigación y debe hacerlo a fondo, pero este primer reporte que salió deja mucho que desear”, expresó monseñor Mántica.

Policía arresta a dos testigos

Este sábado un grupo de feligreses llegó a la Catedral de Managua a intentar limpiar los daños causados por el incendio. Minutos después, oficiales de la Policía –al mando de la comisionada general Glenda Zavala, jefa del Instituto de Criminalística y Ciencias Forenses–  se presentaron al lugar para continuar las investigaciones. La funcionaria hizo algunas preguntas a las personas que el viernes estaban en el templo al momento del ataque y entró en varias ocasiones a la capilla calcinada.

Las pesquisas policiales en la catedral transcurrían en calma hasta que un grupo de oficiales arrestó, sin dar explicaciones, a una mujer que se encontraba haciendo limpieza en el templo. En un video que circula en redes sociales se percibe el instante en que la mujer, aún sin identificar, fue sacada por la fuerza, mientras un sacerdote y una monja preguntaban las razones del arresto.

Minutos después del arresto en la catedral se conoció del arresto de la señora, Alba Ramírez, quien fue testigo del atentado del viernes y brindó su testimonio ante los medios de comunicación.

El atomizador plástico supuestamente encontrado entre las cenizas de la capilla de la Sangre de Cristo. Foto: Cortesía

Al final de la tarde, la Policía reiteró su versión de que un atomizador plástico originó el incendio en el templo. Asimismo, señaló que después de entrevistar a dos testigos identificados como: Xiomara de Jesús Castro, de 57 años; y Manuel Salvador Bravo, de 70 años, habrían corroborado que el único artefacto “volátil, de fácil combustión, por su material plástico y su contenido”, que se encontraba en la capilla al momento del incendio era el atomizador.

Sin embargo, en una fotografía compartida por las autoridades policiales, se observa el atomizador supuestamente encontrado en el lugar, que no aparece calcinado, como el resto de objetos dentro de la capilla.

Por otro lado, Castro habrían dicho a la Policía que en el interior de la capilla calcinada había una candelabro, ubicado frente a la cúpula de la imagen de la Sangre de Cristo, y que “todos los días a las 7:00 de la mañana un sacristán encendía una veladora”. Versión que es descartada por el clero arquidiocesano.

Condenan el atentado

El atentado en la Catedral de Managua mereció la solidaridad y condena de la comunidad nacional e internacional. El Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) demandó –a través de un comunicado– a las autoridades nacionales que “esclarezcan lo más pronto posible este hecho de violencia, por que no se puede aceptar, de ninguna manera, venga de donde venga”.

Asimismo, la representación de la Unión Europea (UE) en Nicaragua demandó “una investigación expedita y transparente” y enfatizó que “la UE defiende la tolerancia y la libertad de religión, todos los lugares de culto deben ser respetados y protegidos”.

También, la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) se  pronunció, por medio de sus redes sociales: “OACNUDH condena el ataque incendiario de ayer contra la Capilla de la Sangre de Cristo en la Catedral de Managua, expresa su solidaridad a toda la comunidad católica e insta a las autoridades a investigar exhaustivamente lo ocurrido”.

De igual forma, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), como las opositoras Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y Unidad Nacional Azul y Blanco, condenaron el suceso, culparon a “la dictadura”, y coincidieron en llamar “terrorismo de Estado” a lo ocurrido.

Brenes: “un acto planificado”

El incendio ocurrido este viernes dejó cuantiosos daños materiales al templo madre de la Iglesia Católica en Nicaragua, incluyendo la destrucción de una imagen de la Sangre de Cristo que tenía 382 años de antigüedad. El arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, calificó el hecho como “un acto terrorista”.

Atentado con bomba Molotov en la Catedral de Managua. Foto: Jorge Torres/EFE

“Así lo quiero decir, claramente, es un acto terrorista para amedrentar a la Iglesia en su misión evangelizadora”, dijo Brenes, quien en julio de 2018 denunció que la Iglesia Católica es perseguida por el Gobierno del presidente Daniel Ortega.

Testigos del hecho relataron que un desconocido lanzó una bomba en el interior de la capilla de la Sangre de Cristo, en medio de una ola de profanaciones contra templos católicos desde que el clero anunció la suspensión de la fiesta  en honor de Santo Domingo de Guzmán, a causa de la pandemia de covid-19, cuando algunas instituciones del Gobierno ya la daban por hecho.

En una conferencia de prensa improvisada en el patio de la catedral, el cardenal Brenes afirmó que existen indicios de que el incendio de uno de los patrimonios más preciados de los católicos nicaragüenses “fue planificado con mucha calma”.

Brenes conectó el incendio con otro evento ocurrido el pasado día 20, en el que un hombre en una camioneta destruyó los portones de la catedral, y con el robo de una verja, que sirvió como vía de escape para el causante del fuego.

“Calculó todo, dónde entrar, cómo hacerlo y luego por dónde escapar. Esto verdaderamente estaba planificado”, afirmó.

Versión oficial

Por su parte, la esposa de Ortega, la vicepresidenta Rosario Murillo, afirmó que el incendio fue producto de un accidente causado por los fieles.

“Se dio ese incendio, se combustionó, se quemó la estructura de aluminio, las cortinas de tela, y las flores que la adornaban. Existencia de veladoras encendidas en el entorno de la Sangre de Cristo se comprobó. Son las veladoras que encienden los feligreses, que buscamos siempre cómo pagar promesas a nuestros Santos”, dijo Murillo.

Atentado con bomba Molotov en la Catedral de Managua. Foto: Jorge Torres/EFE

La versión oficial fue desmentida por Brenes, quien afirmó que hace más de 20 años él mismo recomendó que dicha imagen, que lleva 382 años en Nicaragua y ante la que San Juan Pablo II se arrodilló y oró en su visita al país en 1996, estuviera fuera de peligro de incendios por su importancia histórica y religiosa.

“Ahí no hay ninguna vela, ni tampoco tenemos cortinas, o sea que no podemos pensar que el incendio, entre comillas, puede ser producto de una veladora que se cae. Esto fue un acto de terrorismo incendiario de una bomba de gran poder”, resaltó el cardenal.

La Policía Nacional emitió una nota de prensa sobre el incendio, en la que contradijo la versión de las velas de Murillo, y la del atentado de Brenes.

“No se detectaron residuos de pólvora artesanal, sustancias explosivas de origen industrial, ni acelerante tipo hidrocarburo, en muestras de material combustionado. Se descartó ocurrencia de cortocircuito o recalentamiento del sistema eléctrico, como fuente de inicio del fuego. En el lugar del hecho se encontró atomizador plástico con alcohol”, detalló la Policía.

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