Reporte ciudadano

Jesuitas condenan el asedio a las iglesias y a la Universidad Centroamericana

Llaman a la comunidad internacional a manifestarse con firmeza y solicitan la activación de la Carta Democrática Interamericana (OEA)

San Salvador, 20 de noviembre de 2019

La Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe – CPAL, la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús, y la Asociación de Universidades confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina – AUSJAL, uniendo nuestras voces a la de los obispos de Nicaragua y a otros muchos actores sociales, hacemos un llamado urgente a la comunidad internacional para que manifieste con firmeza su rechazo a la manera como el Gobierno de Nicaragua, a través de sus cuerpos de seguridad, viene irrespetando los derechos civiles consagrados en la constitución nacional:

  • reprimiendo las manifestaciones de protesta pacífica
  • provocando a las personas y grupos de la oposición para justificar su propia violencia,
  • impidiendo los derechos de libertad religiosa y de reunión,
  • apresando y desapareciendo militantes de la oposición,
  • acusando a sus opositores de delitos no cometidos,
  • impidiendo labores humanitarias y actos de desobediencia civil pacífica,
  • acusando falsa y calumniosamente autoridades de la Iglesia católica, entre otros.

Declaramos nuestra especial solidaridad con el P. Edwin Román y con todas las madres de familia que ayunan en Masaya para pedir que sus hijos encarcelados sean liberados, así como con los 13 activistas detenidos recientemente por llevarles agua para paliar  su huelga de hambre. Condenamos la toma de la Catedral de Managua y las agresiones en contra del Pbro. Rodolfo López y Sor Arelys Guzmán, así como el asedio en contra de diversas parroquias.

Condenamos la provocación de los grupos antimotines del Gobierno a los estudiantes de la Universidad Centroamericana – UCA,  que,  una  vez  más,  ayer  19  de  noviembre  de  2019,   sufrieron   su   asedio   en   las   instalaciones    de    la    Universidad Centroamericana  en  Managua.  Rechazamos  y  condenamos  el  intento  de  estos   grupos, controlados por el Gobierno, de violar el campus de la Universidad.

Solicitamos al señor Daniel Ortega que ordene inmediatamente el cese de los hostigamientos, agresión y violación de los derechos humanos y civiles de los miembros de la oposición, y exhortamos a todos los responsables de esos asedios para que depongan su postura. “Es demasiado  el  dolor  que  han  sufrido  los  nicaragüenses.  Las  familias  que  se encuentran asediadas cargan con un doble sufrimiento; la falta de libertad de sus familiares   encarcelados   y,   ahora,   el   estado   de   sitio   que   atenta   contra    sus vidas” (comunicado de la Conferencia Episcopal).

A  la   COMUNIDAD   INTERNACIONAL   en   las   organizaciones   humanitarias y   religiosas,   organismos   internacionales,   Gobiernos    democráticos    del    mundo  y, particularmente de Europa y de América,  les  pedimos  ejercer  sus  mejores  oficios  para garantizar el retorno de Nicaragua al sistema democrático mediante:

  • la exigencia pública del respeto inmediato a los derechos civiles consagrados en la Constitución nacional nicaragüense: libertad de culto, libertad de movilización, libertad de protesta pacífica, libertad de organización política, libertad de prensa e información, libertad de investigación y enseñanza;
  • la condena internacional pública de los métodos de represión que han dado como resultado más de 300 personas asesinadas, más de 2000 nicaragüenses heridos y más de 700 presos políticos, de los cuales más de 150 continúan en prisión;
  • la activación de la Carta Democrática Interamericana (OEA) para prevenir un desangre mayor entre el pueblo nicaragüense cansado de tanta opresión, miseria y manipulación por parte del régimen, así como para prevenir la intervención de potencias extranjeras que quieran beneficiarse en este momento de gravísima crisis política.

Enviamos un saludo especial y nuestra solidaridad a todas las víctimas de la violencia en Nicaragua. Les aseguramos nuestro apoyo fraterno y nuestra disposición a seguir luchando por una sociedad más justa y democrática.

Imploramos la bendición de Dios sobre todos, para que sepamos ser agentes de reconciliación en la justicia y la verdad.

Firman:

ROLANDO ALVARADO, S.J., Provincial de Centro América.

ERNESTO CAVASSA, S.J., Presidente de AUSJAL.

ROBERTO JARAMILLO, S.J., Presidente de la CPAL.

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