Nación

Exigen información sobre estado de la reserva y critican negligente respuesta oficial al siniestro

Jóvenes marcharon por Indio Maíz a pesar de represión policial

Marcha Indio Maíz

Autoconvocados en redes sociales, centenares de jóvenes se hicieron escuchar. "No nos van a callar", gritaban a antidisturbios



Cientos de jóvenes se autoconvocaron el jueves para realizar una marcha que inicialmente iba a terminar en la Asamblea Nacional, pero que finalizó en las cercanías de la rotonda Centroamérica, en Managua, para protestar por la respuesta oficial frente al incendio en la reserva Indio Maíz. Los jóvenes ‘conquistaron’ la ‘Plaza de las Victorias’, una acción que no gustó al Gobierno del presidente Daniel Ortega, que ordenó a los oficiales antidisturbios y agentes de la Policía Nacional que reprimieran la manifestación.

Los jóvenes se autoconvocaron a través de las redes sociales y el punto de reunión fue la entrada a la Universidad Centroamericana (UCA). A las diez de la mañana centenares de ellos estaban con pancartas, pitos, megáfonos y banderas de Nicaragua. El Gobierno, a través de la Juventud Sandinista, organizó una contramarcha que salió de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) a esa misma hora.

Para no entrar en conflicto, los jóvenes autoconvocados decidieron esperar que la contramarcha avanzara hacia la ‘Avenida Bolívar’, donde la Juventud Sandinista realizaría un festival para celebrar el “trabajo realizado” por el Gobierno en la Reserva Biológica Indio Maíz.

En la contramarcha participaron estudiantes de la UNI. También alumnos de secundaria y trabajadores de las distintas instituciones del Estado. La Policía Nacional los cuidaba, nunca los dejó solos. Prácticamente funcionaron como el cuerpo de seguridad que los resguardó hasta su llegada a la Avenida Bolívar.

Con la contramarcha lejos del punto de reunión, los jóvenes autoconvocados decidieron marchar en dirección a la rotonda de Metrocentro y luego avanzar hacia el monumento a Alexis Argüello, icónico lugar del Gobierno del presidente Daniel Ortega, donde se realizan celebraciones y actos de la Juventud Sandinista.

A las 11:30 de la mañana los jóvenes llegaron hasta el lugar. Centenares de ellos comenzó a agitar sus banderas, las pancartas sobresalían entre el tumulto de personas y en los parlantes y micrófonos, Eloisa Altamirano, egresada de la UNICIT, anunciaba de que “sí se pudo”.

Por primera vez, en mucho tiempo, un grupo de personas no afines al Gobierno, ‘conquistaron’ el punto de reunión del oficialismo. Estar en ese lugar fue la meta alcanzada. Fue la prueba de que los jóvenes no son apáticos y sí están dispuestos a manifestarse en contra de las injusticias que se comenten en el país. También fue la prueba de que al Gobierno le incomoda que los ciudadanos se expresen, pues cinco minutos después de haber llegado al sitio, fuerzas antimotines y agentes de la Policía Nacional reprimieron la movilización.

A empujones y golpes

En cuestión de segundos, todos (medios de comunicación incluidos) fueron acorralados por las fuerzas policiales. En medio de los empujones y los golpes, una oficial  botó a Arianna Moraga, estudiante de Biología en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua. Su rodilla fue la que quedó dañada. A mediocaminar, continuó huyendo de los antimotines al igual que el centenar de jóvenes.

La periodista del diario La Prensa, Cinthya Tórrez, también fue empujada por los antimotines mientras realizaba una transmisión en vivo para la página de Facebook de este medio de comunicación. “Es también parte de la represión del trabajo periodístico. No te permiten cumplir tu misión”, opinó la reportera.

Los antimotines usaron sus escudos para ‘aplanar’ a quien estuviera en el camino. Uno de los que coordinaba la represión hacia los jóvenes amenazó a varios de ellos y les gritó que, si no dejaban de tomar fotos, les iba a destruir las cámaras.

Otra joven pidió explicación a una de las mujeres policías. “Por qué nos hacen esto, si nosotros solo queremos información”, dijo. La oficial no respondió.

Mientras la represión estaba en lo fino, la vicepresidenta de Nicaragua Rosario Murillo, en su comunicación de mediodía, continuó insistiendo que el fuego en Indio Maíz estaba controlado y que las acciones gubernamentales estaban dando resultado.

“El incendio no ha avanzado, gracias a Dios. Lo tenemos frenado con el trabajo de nuestro Ejército. Lo tenemos frenado con ese trabajo, de sol a sol, e incluso de noche, que desarrollan nuestros compañeros del Ejército de Nicaragua”, refirió Murillo.

Sin embargo, su declaración contradice lo dicho por Lorenzo Martínez, vicepresidente del gobierno Comunal de Indian River, quien alertó que el fuego en Indio Maíz sigue avanzando hacia el núcleo de la reserva y, también, se encamina hacia el pueblo de San Juan de Nicaragua, pese a los esfuerzos de los comunitarios, el gobierno del comandante Daniel Ortega y el apoyo internacional.

“El incendio sigue igual de fuerte. Está avanzando al oeste y al este. Hay varios puntos: El fuego se acerca la parte de atrás de San Juan de Nicaragua y otra parte se va internando a la zona núcleo, y al lado derecho, al cerro La Cucaracha”, describió Martínez, quien se encuentra en Indio Maíz.

Mientras tanto, los oficiales siguieron reprimiendo a los jóvenes, que se movilizaron hacia el sur, en dirección a la rotonda Centroamérica, guiados por una camioneta en la que llevaban varios parlantes que durante varios minutos sonaron “Nicaragua, nicaragüita”.

La marcha finalizó en frente del edificio de Lafise Central, ubicado en el kilómetro 5 ½ de la carretera a Masaya. Eloisa Altamirano tomó el micrófono y aclaró que “la actividad no tiene ningún color político, somos jóvenes autoconvocados que pedimos información sobre la situación de Indio Maíz”.

Los jóvenes autoconvocados se dispersaron ante la latente información de que miembros de la Juventud Sandinista iban a llegar al punto en el que se encontraban. Antes de marcharse, entre ellos realizaron una recolecta para pagar el sonido con el que amenizaron su movilización, y luego cada uno tomó su rumbo.

En las redes sociales el tema es tendencia. Desde ya organizan la próxima marcha, siempre pacífica, y con ganas de lo mismo: pedir información sobre el estado en que se encuentra Indio Maíz y demandando acciones concretas para solucionar esta situación y otras que preocupan a la sociedad en general.

La organización de los autoconvocados

marcha Indio Maíz
Arianna Moraga, Eloisa Altamirano y Madelaine Caracas forman parte del movimiento juvenil convocado a través de #SOSIndio Maíz. Carlos Herrera | CONFIDENCIAL.

Madelaine Caracas, Eloisa Altamirano y Arianna Moraga, fueron parte de los centenares de jóvenes que protestaron la mañana de este jueves. La coordinación para marchar se hizo a través de las redes sociales. El objetivo de la actividad era hacerse escuchar y pedir explicaciones y acciones concretas por Indio Maíz, al Gobierno del presidente Daniel Ortega.

“El lunes, luego de las declaraciones del Gobierno de cancelar la ayuda de Costa Rica, los jóvenes nos indignamos y nos organizamos para gestionar la marcha. Somos parte de un grupo que se unió a través de Facebook y Twitter y nos identificamos con la etiqueta #SOSIndioMaíz”, dijo Caracas durante una entrevista en el programa televisivo Esta Noche.

Según la joven estudiante de Comunicación, en la UCA, las redes sociales sirvieron para canalizar todos los grupos y consolidar el punto de reunión y la hora para marchar este jueves.

Por su parte Altamirano opinó que la decisión del Gobierno, de hacer contramarchas o actividades, para boicotear las protestas que ellos están realizando, busca minimizar la lucha pacífica que los jóvenes están realizando para buscar información real y eficiente.

“La información no se le puede negar a ningún ciudadano. No comprendemos por qué se nos niega información. Lo que hacen son simples cortinas de humo para que la demás población crea que estamos bien y que no pasa nada”, consideró Altamirano.

La joven activista, egresada de la Unicit, manifestó que la acción del Gobierno, de sacar de las aulas de clases a estudiantes de secundaria para apoyar la contramarcha, no es algo positivo para la educación de los niños y adolescente, y que debería respetarse ese espacio de educación. “Hoy iban muchos menores en la contramarcha. Considero que es irresponsable”, declaró.

Los “autoconvocados” van a seguirse reuniendo, haciendo campañas, demandando que el Gobierno brinde algún tipo de respuesta sobre la situación en la que se encuentra Indio Maíz. Arianna Moraga, quien es estudiante de la UNAN, resaltó que no sólo los jóvenes merecen tener información sobre este incendio, sino la población en general.

“Queremos saber cómo están las especies. Cómo vamos a mejorar. No se trata de que se apagó el incendio y ya, esto es parte de un proceso”, dijo Moraga.

Caracas refirió que además de la solicitud de información, parte de sus demandas son que las leyes que protegen el medioambiente se refuercen, que exista mayor resguardo de los bosques y se les dé la voz a las comunidades indígenas.

Hasta ahora la emergencia se ha manejado solo a nivel gubernamental. Las comunidades no han sido tomadas en cuenta, a pesar de que fueron los gobiernos comunales los primeros en tratar de contener las llamas del bosque. Esto porque el Estado tardó tres días en reaccionar.

Al respecto, Caracas dijo que la acción tardía fue uno de los detonantes para hablar y exigir y hacer visible en las calles esa molestia de la falta de información a la población. “No se sabe qué parte se ha quemado, qué otras acciones se han tomado, si hay colonos, son cosas que nos preguntamos y queremos saber”, cuestionó Caracas.

Sobre la fuerza y la disposición que pueden tener estos jóvenes para protestar por otras situaciones, además de la medioambiental, Altamirano aseguró que existe fortaleza para continuar, pues están conscientes de que tiene que reaccionar ante tantos problemas.

“Continuar con el problema de Bosawás. Si existen colonos o no. Continuar con otras exigencias que como jóvenes tenemos. Hay muchos temas como la educación, o por qué los títulos universitarios son caros o por qué si sos estudiante de una universidad pública debés de salir a una marcha que no querés. Tenemos nuestro propio recurso que es nuestra voz y el criterio. Aprovechar que nos encontramos y que hicimos algo grande”, refirió Altamirano.

Para Arianna Moraga luchar contra el olvido que usualmente ocurre en los jóvenes, es la clave para mantener vivo el movimiento. La joven estudiante opinó que, si los muchachos cuestionan al Gobierno en cuanto a los femicidios, las represiones como la que se vivió este jueves, es probable que la intención del grupo se mantenga y la fuerza esté siempre presente.

“Queremos ejercer nuestros derechos y hacernos escuchar y que no nos callen, porque solo queremos alzar la voz. Fue triste ver cómo los policías empezaban a correr. Me desesperé cuando vi que estaban armados. Ellos estaban dispuestos a golpearnos. Me da miedo, pero siento que ellos quieren eso, y si se los damos va a pasar lo mismo (que OcupaInss). Por eso vamos a seguir haciendo esto, no me voy a callar, seguiré manifestando pase lo que pase, porque es mi deber como ciudadana”, finalizó la joven estudiante.

Caracas aclaró que ellas no tienen ningún color político, y que están motivados por una conciencia general que es la “tierra, el país, nuestros recursos”.

Altamirano hizo un llamado al presidente de Nicaragua y a los diputados de los distintos partidos políticos, a que recuerden que son parte de un proceso y que es necesario que incluyan a la sociedad en todo esto.

“Yo me pregunto, dentro de diez años por quién voy a votar. No creo que muchos de los políticos sigan vivos. Nosotros no queremos ver a las mismas personas siempre, es necesario posicionarnos en lo político, lo ambiental, en todo. A mí me interesa mucho la política, pero no siento que ningún partido pueda representar mi verdadero sentir”, expresó Altamirano.