Nación

El paro nacional fue celebrado como fiesta en el oriente de Managua

La “barricada tecnológica” de los barrios orientales

Barricadas barrios orientales

Aun sin adoquines la creatividad se impone para enfrentar la tiranía: jóvenes usan lo que esté a su alcance para alzarse en barricadas contra Ortega



Cual si fuera celebración navideña o de año nuevo, los chavalos que hasta ayer ponían dos piedras en las calles para jugar fútbol, y hoy sostienen las barricadas en los alrededores del mercado ‘Iván Montenegro’, festejaron el inicio del paro nacional a las 00:01 de este jueves 14 de junio haciendo sonar cacerolas y disparando morteros al aire.

El ritual se repitió cada seis horas: a las seis de la mañana, a las doce del mediodía, y planeaban volver a hacerlo a las seis de la tarde y a las doce de la noche, para mostrar su decisión: Ortega debe irse.

La cacerolada fue su forma de celebrar el largamente esperado llamado al paro nacional… que ellos sostendrán por todo el tiempo que sea necesario, aunque solo haya sido convocado por 24 horas. “Aquí nos vamos a mantener, hasta que se vayan Daniel y su mujer”, prometió un grupo de jóvenes que resguardaba una barricada en las cercanías de la estación de Bomberos del mencionado mercado.

En ese lugar no hay adoquines, pero eso no les impidió encontrar con qué defender a su comunidad: troncos de árboles, una malla, desechos de construcción, piedras cantera, varios televisores descompuestos… cualquier cosa es útil para crear una (falsa) sensación de seguridad, que no saben si será puesta a prueba al caer la noche.

No se trata solo de reafirmar su decisión de rechazar al binomio Ortega – Murillo, sino también de demostrar que estaban listos a enfrentar de nuevo a los criminales que unas horas antes llegaron raudos en varias motocicletas y les dispararon desde la distancia, aunque sin herir a ninguno.

La escena se repite una y otra vez en esta zona de Managua que le ha dado un nuevo sentido histórico a la referencia geográfica que definía a los ‘barrios orientales’ y su coraje al enfrentar a la dictadura: si a finales de los años 70 la frase se refería a los barrios alrededor del mercado Periférico, ahora sirve para describir a los que están en la influencia comercial del mercado Iván Montenegro… y más allá.

Precisamente, la imagen del mercado vacío fue el mejor termómetro para graficar el nivel de respuesta de la población local al llamado al paro: calles vacías, tramos cerrados, vendedores ausentes, cuidacarros cuidando barricadas, vigilantes aburridos mientras protegen objetivos económicos que nadie asedia, porque las barricadas mantienen fuera del perímetro a los ladrones que llegan en motocicletas y camionetas a robar amparados en la impunidad.

Tan solo el propietario de un negocio de venta de películas piratas en DVD y sus vecinos que ofrecen servicios de corte de pelo, abrieron sus negocios a la espera de unos clientes que nunca llegaron. Un poco más allá, una mujer blanca de pelo rubio oscuro languidece bajo el terrible sol de Managua, a la espera de que alguien le pregunte por el precio y la calidad de su queso.

La escena se repite en el MaxiPalí de la carretera al mercado de Mayoreo, en la gasolinera de ese mismo lugar… en el MaxiPalí de Waspán. Dentro del Mayoreo, pocos comerciantes, entre ellos doña María Mejía Mercado, esperan a los clientes que llegan de uno en uno.

“Casi solo los concheños abrimos hoy. Tengo que vender esos canastos de aguacates y bananos antes del domingo, porque después de eso estarán remaduros, y ya nadie los va a querer”, dice la mujer que se dedica a esta actividad desde hace 33 años.

Solo la gasolinera ‘2 de Agosto’, que opera con la marca de la Distribuidora Nicaragüense de Petróleo (DNP), administrada por un miembro de la familia gobernante, atendía a los conductores que buscaban combustibles.

Confidencial: ¿Qué instrucciones les dio la empresa con respecto al paro?

Bombero: No nos dijeron nada. No sé si estamos en paro o no.

¿Se mantienen los precios, o los combustibles amanecieron hoy más caros?

No sé.

¿Qué tal está la afluencia de público?

No sabría decirle.

Por la carretera que va del motel Moctezuma a la zona de la Subasta se ven menos vehículos que de costumbre, pero aun así, hay más tránsito que lo que muestran las imágenes del resto del país, quizás, porque es una de las entradas a Managua, pero también, porque en estos días se está usando como alternativa para dar salida a los habitantes de los alrededores de Villa Libertad y más allá.

La tarde cae y nuevas barricadas levantadas repentinamente aíslan a los vecinos o les impiden regresar a sus casas. Los últimos militantes fieles al danielismo agonizante, filman a los jóvenes que levantan barricadas los que, en represalia, amenazan a quien los amenaza con cobrar venganza cuando todo se calme.

La noche se acercaba, y nadie sabía si las escenas que ven en televisión, con manifestantes siendo abatidos por las balas de francotiradores, se repetirían en sus barricadas.