Opinión

La crisis, La Prensa y El Nuevo Diario

Crisis

De cara al futuro —más allá de la complementariedad— el mayor reto de los medios proviene de las redes sociales.



El planteamiento del problema. Medios y periodistas han tenido que lidiar muy fuerte. Ya llevan cuatro meses —abril, mayo, junio y julio— de ser víctimas de hostigamientos, golpes, heridas, censura, destrucción y robo de equipos. Lo novedoso es que ninguno se ha autocensurado como ocurría en el pasado inmediato. Incurriendo en otro despropósito —funcionarios públicos aseguraron a medios internacionales, que el país vivía una excesiva libertad de expresión— la realidad es que no han escapado de las acechanzas y embestidas de fuerzas afines al gobierno. No ha habido manera de salvarse de las arremetidas diseñadas en su contra. A pesar de reveses y riesgos su labor ha sido exitosa. El momento resulta estimulante para mejorar su trabajo. El desafío está planteado.

De cara al futuro —más allá de la complementariedad— el mayor reto de los medios proviene de las redes sociales. Desafiando pronósticos continúan con vida. Su creación implicó arrebatarles la hegemonía informativa y la aparición de millones de cibernautas. Muchos de ellos disputándoles su oficio en las plataformas digitales. La inmediatez, alcance, capacidad de irradiación y ductilidad de sus lenguajes, marcan una profunda inflexión. Nada es igual en el paisaje mediático a partir del despliegue esplendoroso de las redes. ¡Hay que reinventar el periodismo! El tiempo conspira en contra. Academia, medios y periodistas deben acelerar el paso. La mejor forma de enfrentar la adversidad, es mejorar los estándares de calidad y esmerarse por alcanzar la excelencia en su desempeño.

La crisis sigue siendo el mejor escenario para que los medios de manera general, y los impresos en particular, muestren garra. La Prensa (LP) y El Nuevo Diario (END) tienen que redoblar esfuerzos para asentar su liderazgo. Aun con los logros alcanzados, todavía les queda un largo trecho por recorrer. Solo así coronarán la cúspide. La rebelión cívica sirvió como detonante para que El Nuevo Diario recondujese su política informativa. Este es el primer resultado concreto. Un cambio sustantivo que lo libera de la supeditación gubernamental. Su mejoría informativa es ostensible. Entraron a competir con La Prensa. Algo que no se visualizaba en el horizonte. El camino será duro y escarpado. Tendrán que bregar un buen rato. El resultado se traducirá en una ganancia neta para los lectores.

Para situarse como puntales deberán esforzarse aún más; introducir cambios significativos en el contenido y tratamiento informativo. Revisar a fondo las similitudes y diferencias entre sus ediciones impresas y páginas web. La prensa y El Nuevo Diario tienen que aceptar de una vez por todas, que nunca podrán competir con la celeridad informativa de la radio y la televisión. No hay manera que lo logren. Su énfasis tiene que centrarse en la solidez de sus informaciones, en la acuciosidad de sus periodistas y en la presentación de análisis. Los lectores coinciden en demandar mayor calidad informativa y profundidad analítica. Invariablemente —lo quieran o no— hacen comparaciones entre la calidad de La Prensa y El Nuevo Diario. Un reto verdadero y un auténtico acicate.

Criterios de selección y jerarquización. Durante cuatro días consecutivos me dediqué a monitorear y leer —lápiz en mano— las portadas impresas y en la web (6 de la mañana, 12 meridiana y 6 de la tarde) de La prensa y El Nuevo Diario, los días 5, 6, 7, y 8 de julio. La diferencia en su diseño impreso salta a la vista. Son totalmente distintos. Además de la entradilla, El Nuevo Diario repite el primer párrafo en la ampliación interna de sus informaciones de primera plana. En la web La Prensa jerarquiza sus informaciones en orden descendente. El Nuevo Diario agrupa las tres informaciones más importantes según el criterio de sus editores y las colocan en un mismo nivel, sin dejar de jerarquizarlas. Luego las sitúa de par en par y en orden descendente.

El aspecto más sensible para los lectores continúa siendo los criterios de selección y jerarquización de ambos diarios. En la web los titulares son extensos. Una especie de lead. Ninguno se esfuerza por conseguir titulares impactantes como ocurre con la edición impresa. Es posible que esta determinación obedezca a la laxitud que permite la edición digital. La gradualidad en los cambios informativos es idéntica. Las nuevas informaciones que van sumando a lo largo del día desplazan a las anteriores. Muy pocas veces desaparecen. Lo que hacen los editores es rejerarquizarlas. La mayor debilidad de El Nuevo Diario se debe a la poca diferencia entre la redacción impresa y la que aparece en la web. No hacen esfuerzos por introducir cambios significativos.

Las diferencias son más marcadas en la edición digital. En la impresa las noticias de primera plana son un tanto similares: EE. UU. golpea al núcleo de Ortega (LP, 6 de Julio); EE. UU. sanciona a altos funcionarios (END, 6 Julio), aludiendo a las sanciones impuestas a Francisco López, presidente de Petronic; Francisco Díaz, jefe de facto de la Policía Nacional y Fidel Moreno, secretario general de la alcaldía de Managua. Ambos traen dos informaciones relacionadas con los muertos en León y la denuncia de la ONU sobre la represión en Nicaragua. Las únicas distintas eran, Se toman tierras de exalcalde granadino (LP) y Juicios sin garantías contra manifestantes (END). END colocó en la web las tres primeras informaciones que aparecen en la edición impresa. Una rutina cotidiana.

A las 12 meridiana de ese día (6 de julio), END mantuvo las mismas informaciones, incluyó una nueva de sumo interés para los lectores (Masaya se atrinchera para apropiarse del símbolo sandinista del repliegue) Todos los medios aludían el tema. ¿El partido en el poder realizaría o no el repliegue? Para el medio día LP había cambiado cuatro de sus informaciones (Subsecretaría del Tesoro de EE. UU. considera inaceptable represión y enriquecimiento de grupo cercano a Daniel Ortega; Bebé baleado por policías es dado de alta en un hospital capitalino; Alianza Cívica califica como “un acto sin precedente” la aplicación de la Ley Magnitsky y Nicaragua Lo que necesita saber para comenzar el día 06 de julio). END acostumbra destacar en su portada en la web, nueve informaciones, LP únicamente ocho.

Edición Domingo de LP. El sábado 7 de julio END volvió a colgar en la web, las cuatro informaciones de su edición impresa, (Exigen castigo por matanza en León; EE. UU. analizará la crisis de Nicaragua; Presión estadounidense busca respuesta del gobierno y Llaman a otro paro nacional). LP no incluyó ni una sola información de su página impresa. Entre más diversos sean los contenidos mayor atracción y fidelidad de los lectores. Las cuatro informaciones de LP, Viene otro paro contra Ortega; López, Moreno y Díaz deberían dejar sus cargos; Libertad de expresión en estado deplorable y Turbas roban y queman negocio. Después del estallido de la revuelta cívica, LP incluye en su página web, Nicaragua Lo que necesita saber para comenzar el día. La inclusión ocurre a destiempo. Casi siempre después de las ocho.

El 7 de julio LP hizo un recuento de las siete noticias más leídas en la web durante la semana. En orden descendente fueron: 7, Exmilitares critican el doble rasero del ejército de Nicaragua; 6, Dos oficiales de policía fueron asesinados por paramilitares en Carazo; 5, Estados Unidos golpea al núcleo de Daniel Ortega en Nicaragua; 4, Así te contamos la Marcha de las Flores en Nicaragua; 3, Humberto Ortega: adelantar las elecciones en Nicaragua es un “sí a la paz”; 2, Secuestran y luego ejecutan a una mujer en Managua; 1, Estados Unidos sanciona a Francisco Díaz, Francisco López y Fidel Moreno. Ejercicio que los medios podrían realizar de manera sistemática. Sería un estímulo a sus periodistas. La celebración de los lectores, radioescuchas y televidentes, constituye el mejor reconocimiento.

END todavía no disputa con LP la edición dominical; le saca un gran trecho. El domingo 8 de julio, el contenido de la edición impresa y en la web de LP, fueron totalmente diferentes. Desde que LP salió al encuentro de los lectores los domingos —un día que supuestamente los nicaragüenses no leen— incluye una bisagra en su edición estándar. Temas con mucha demanda. Aparte publica el tabloide Domingo. El 8 incluyó un trabajo de Julián Navarrete, Tiradores en cacería (pág. 4 y 5), tema que ya había sido abordado por Wilfredo Miranda en Confidencial, lo que no demerita el trabajo de Navarrete. Trae una entrevista de Amalia del Cid con Álvaro Leiva —El hombre de la bandera blanca— y dos trabajos de Raquel Acosta, Vigilia en el Chipote y Las viejas consignas.

END en su tabloide Dominical trae un reportaje premonitorio: La muerte campea en las Esquinas de Carazo, escrito por Letzira Sevilla Bolaños, quien ha comenzado a ser debidamente aprovechada. Sevilla Bolaños se caracteriza por abordar con soltura temas desde los más banales hasta los más exigentes. El joven Uriel Velázquez viene destacando como reportero. Continúa creciendo. END trae también Matagalpa-Jinotega, la carretera más pictórica de Nicaragua, del periodista Juan José Vanegas y la acostumbrada sección Artes & Letras del bibliómano Jorge Eduardo Arellano. Esta vez hace una reseña de la Bibliografía Nacional/2018. Arellano escribe además una columna sabatina. La contratación que hizo Francisco Chamorro ha resultado fructífera.

¿A qué se deberá que END no mejora la propuesta de su página Opinión? ¡No alcanzo a entenderlo! END contaba —hasta antes del cambio de dueño en 2011— con colaboradores de prestigio: Carlos Tünnermann, Onofre Guevara, Fernando Bárcenas, Lorna Norori, etc. Su acercamiento con el gobierno resultó contraproducente. Se equivocó al perder a un caricaturista de la talla de Pedro X. Molina. La falta de anuncios obligó a LP y END reducir el número de páginas. LP redujo al 50% su sección Voces. END lo hizo desde su adquisición por Ramiro Ortiz. La transformación de su política informativa no ido de la mano con el contenido de los textos de su página de Opinión. Distan leguas luz de lo que está pasando. Incluso eliminaron el Editorial de los lunes.

Un trabajo meritorio. La Prensa y El Nuevo Diario deben perfilar sus agendas y competir dentro de la estrechez económica que vive Nicaragua. Una competencia que enaltecería al periodismo nicaragüense. Hoy más que nunca tienen que abocarse a satisfacer las exigencias de sus lectores. La gravedad del momento multiplica las exigencias. La ciudadanía urge análisis e información confiable para discernir la realidad. Sus esfuerzos deben ir en esta dirección. Jóvenes y viejos esperan encontrar trabajos de fondo. La información breve y puntual hay que dejarlas para la radio y la televisión. La Prensa y El Nuevo Diario —nadando a contracorriente— han asumido frontalmente su compromiso por lograr la democratización de Nicaragua. Un gesto encomiable.