Política

Fuerte despliegue policial paraliza Managua cuando el Comandante sale de El Carmen

La exorbitante seguridad personal de Ortega y Murillo

Repliegue

“Es una psicosis de seguridad y muestra de lealtad a Ortega por parte de la Policía”, afirma Roberto Cajina



El comandante Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo salen muy poco de El Carmen, su residencia personal desde la cual despachan su Gobierno. Sin embargo, cuando la pareja presidencial no teledirige los actos de su administración y en cambio se aprestan en persona a asistir a ellos, las calles de Managua quedan bajo una fuerte custodia policial.

El operativo paraliza las vías que los mandatarios sandinistas recorren en sus Mercedes Benz G63 V8 AMG blindados. La última vez fue el sábado 25 de febrero, cuando la pareja se trasladó a la Iglesia Hosanna para entregar la ciudadanía nicaragüense y la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío al pastor David Spencer, fundador de esa congregación religiosa y quien, el pasado enero, reveló que sufre cáncer terminal.

Desde El Carmen a Hossana hay una distancia de 8.5 o 7.7 kilómetros, en dependencia de la ruta que se escoja. Durante todo ese tramo la Policía Nacional apostó el sábado una media de tres agentes cada 200 metros para resguardar el paso de la caravana presidencial. Es decir, unos 40 puestos de vigilancia, equivalente a un aproximado de 120 agentes en total. Además, a esa cifra debe sumarse el total de agentes de tránsito apostados en cada semáforo de ese trayecto para detener el tráfico al momento del paso presidencial.

Pero no solo los oficiales uniformados vigilan la caravana presidencial. Una fuente policial relató que en la vía trazada para los recorridos hay agentes de policía encubiertos, vestidos de civil. Así como los llamados “Camisas Azules”, un grupo paraestatal y con reconocimiento de la Policía Nacional, que está también a cargo de la seguridad de Ortega y Murillo.

Cada vez que la pareja presidencial sale de El Carmen, ya sea en conjunto o de forma personal, el dispositivo de seguridad se activa de la siguiente manera: Dos patrullas y seis motos se disponen a custodiar a los mandatarios cuando salen de su casa. En las patrullas viajan, al menos, cinco efectivos. A medida que la caravana deja El Carmen, otros vehículos se van sumando.

Según la fuente, cuando la vicepresidenta Rosario Murillo sale sola (durante los años 2013 y 2014 visitó a diario a Reparto San Juan y a los Robles a clínicas medicinales, de acuerdo a la fuente) la acompañan los siguientes vehículos en este orden: Tres motorizados, dos móviles policiales, el Mercedes Benz, y cuatro vehículos más, dos particulares y dos con el distintivo policial. El Mercedes en el que viaja la vicepresidente suele ser conducido por su jefe de escoltas. Cuando Murillo llega a sus destinos, la periferia de ellos son cerrados, lo cual ocasiona molestias en la ciudadanía.

Eventos oficiales, la protección se triplica

Sin embargo, cuando la pareja presidencial sale a eventos oficiales, el número de vehículos aumenta hasta 14, como sucedió el sábado que viajaron a la iglesia Hossana. Otra fuente, que perteneció a los anillos de protección del mandatario, relató que cada vez que ocurren estas movilizaciones alrededor de 300 oficiales y miembros de las Fuerzas Especiales son empleados para despejar las vías y brindar protección.

El Presupuesto General de la República 2018 detalla que para “Protección de Personalidades” fueron destinados 211 millones 322 mil 888 córdobas, unos 6 millones 928 mil 629 dólares al cambio oficial.

“Protección a Personalidades” está cifrado bajo el “Programa 017” en el presupuesto de la institución policial proyectado para este año. Su función es, según el documento oficial, “determinar cronogramas de eventos y actividades del presidente, vicepresidente, y miembros de Poderes del Estado”. Sin embargo, no detalla el dato específico destinado para la seguridad de Ortega y Murillo en particular.

La Policía tiene previsto ejecutar “802 planes de aseguramiento y protección al presidente y vicepresidente de la República” este 2018, pero no ahonda en mayores detalles.

Presupuesto aumenta cada año

En los últimos tres años el presupuesto para “Protección de Personalidades” ha venido aumentando. En el año 2017 fue de 176 millones 286 mil 751 córdobas. Un año antes, en 2016, fue los 144 millones 286 mil 844 córdobas.

Para este 2018 el monto para “Protección de Personalidades” supera cinco veces el destinado para “Seguridad Vial”, que es de 44 millones 900 mil 305 córdobas.

Tampoco está claro quién financia el despliegue de los “Camisas Azules”, que en su mayoría pertenecieron a las filas de la extinta Dirección General de Seguridad de Estado (DGSE) en los años ochenta.

El aparato de seguridad destinado para las salidas de Ortega y Murillo es triplicado para fechas especiales, como la conmemoración del Repliegue Táctico a Masaya o el aniversario de la Revolución Sandinista cada 19 de julio. En la edición del Repliegue de 2017, Ortega viajó a Masaya en bus custodiado por un grueso anillo policial y los fieles “Camisas Azules” con WalkieTalkies dirigiendo el paso del mandatario.

“Es una psicosis de seguridad y, por otro lado, es una forma cómo la policía muestra lealtad a Ortega. Claro que debe tener seguridad, pero es exagerado”, criticó Cajina. Según el especialista, con el dinero invertido para la protección presidencial bien pudo haberse invertido en las desaparecidas Comisarías de la Mujer. “No es un tema de presupuesto, porque sí hay para escolta. Es un tema político, de invisibilizar la violencia de género”, ejemplificó Cajina.

Una dirección de protección para Ortega

Cortesía Presidencia.

La expresidenta Violeta Barrios de Chamorro y el expresidente Enrique Bolaños tenían una custodia modesta comparada a la de Ortega. Mientras que Arnoldo Alemán, el caudillo liberal y procesado por corrupción, se movilizaba con tres motos, dos patrullas de seis policías cada una, y en su vehículo viajaba con el jefe de escoltas.

“La escolta de Ortega no se compara en absoluto con la de los presidentes anteriores. En los noventa, Sergio Ramírez caminaba con un conductor y dos escoltas. Lo de hoy es una exhibición de poder”, afirmó Cajina.

De hecho, la Policía Nacional creó la Dirección de Protección Presidencial, según aparece en su organigrama desde el año 2016. La instancia atiende y protege de forma especial al mandatario sandinista, como la hace, en teoría el Servicio Secreto de Estados Unidos. Sin embargo, en ninguno de los presupuestos se detalla la cantidad de recursos que necesita para funcionar.

“Ortega se siente natural en ese ambiente. Le encanta la adulación”, continuó Cajina. Según el experto en seguridad, si el “estribillo” de que la pareja presidencial tiene una buena reputación ante la población como dicen las encuestas, y que Nicaragua es el país más seguro de la región, “debería andar a pie en las calles”, como lo hace el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, quien suele ir al supermercado a hacer sus propias compras o a ver fútbol a bares. Siempre con una escolta proporcionada.