Economía

Plantas cumplieron requisitos, pero certificaciones siguen pendientes

Lala aboga por libre tránsito regional de bienes y servicios

Director de relaciones internacionales del grupo mexicano Lala exhorta a que se agilicen los procesos de certificación en países de Centroamérica



El Grupo Lala, una de las mayores compañías lecheras de México y que cuenta con una planta procesadora de leche y de productos lácteos en Nicaragua, abogó este domingo por el libre tránsito de bienes y servicios en Centroamérica, y que se agilice el proceso de certificación entre un país y otro.

El director de relaciones institucionales del Grupo Lala, Miguel Ángel García Paredes, dijo a Efe que actualmente la compañía ha sufrido retrasos para surtir adecuadamente sus productos en Costa Rica y Honduras, porque esos países aún no certifican sus plantas productoras y exportadoras de leche ubicadas en Nicaragua.

“Este tipo de situaciones afectan el libre tránsito de bienes y servicios entre los países de la región que buscan una integración económica mucho más profunda para potenciar su desarrollo”, señaló el ejecutivo.

También cita caso de Honduras

Indicó que en el caso con Honduras, esa situación ha tenido un efecto negativo en la cadena de distribución. “En este país contamos con 3.000 clientes y 80 proveedores que han sido afectados, quienes han perdido materia de trabajo relacionada con nuestros productos. Entre empleos directos e indirectos la situación afecta a más de 2.000 personas, entre ellos los vendedores de helados Eskimo, que por lo general son personas de escasos recursos”, afirmó.

Además, continuó, la lechera mexicana como una empresa en expansión en América Latina ha expresado desde hace meses al Gobierno de Honduras su intención de explorar la participación de la empresa en la cadena de valor, mediante la inversión en una planta local que genere mayores oportunidades para los productores de lácteos hondureños.

“En virtud de falta de respuesta de parte de las autoridades del país, la empresa no ha logrado concretar esta oportunidad”, agregó.

Lala, según el ejecutivo, espera que las autoridades hondureñas den celeridad al proceso de certificación de sus plantas en Nicaragua, conforme a la ley y los procedimientos jurídicos establecidos en ese país, y en virtud del sano desarrollo comercial entre las dos naciones.

Pide solución a Consejo de Ministros de Economía

Para García Paredes, en el Consejo de Ministros de Economía de Centroamérica se deberían resolver las situaciones relacionadas con barreras no arancelarias que actualmente están afectando al sector lácteo de la región, y pueden afectar a otros sectores económicos.

“Por ende, esperamos que se eleve a las instituciones de Costa Rica y Honduras encargadas de dar las certificaciones, la solicitud que tomen decisiones ágiles de acuerdo al ámbito de su competencia y el marco legal nacional y regional de los reglamentos técnicos centroamericanos”, instó.

Aseguró que todas las instalaciones de Lala en Nicaragua cuentan con tecnología punta y “cumplen y exceden el cumplimiento de los mejores sistemas mundiales que garantizan la inocuidad y calidad de procesos y productos”.

Los productos de empresas de lácteos nicaragüenses tienen prohibida la entrada a Honduras desde el año pasado, y a Costa Rica desde mayo pasado.

El músculo regional de Lala

Con una producción aproximada de 4 millones de litros de leche por año, Nicaragua es uno de los mayores exportadores de este producto en Centroamérica; así como de carne bovina.

La lechera mexicana cuenta con 12,000 puntos de ventas, 20 grandes distribuidores y genera 1,075 empleos directos permanentes en Nicaragua.

Lala es una empresa con más de 65 años de experiencia y se encuentra entre las 4 procesadoras de lácteos más grandes del mundo.

La lechera mexicana cuenta con 18 plantas de producción, 165 centros de distribución y más de 32,000 empleados en México y Centroamérica.

A través de las marcas Lala y Nutri Leche, el grupo distribuye más de 600 productos en la región, según la información del grupo mexicano.