Nación

Abuela de joven de 16 años: “fue la Policía, ¿Quién más?"

“Madres de Abril” de Nicaragua: “Nuestros hijos fueron asesinados”

Madres de abril Nicaragua masacre

El dolor las une tras la matanza de Ortega. Denuncian retardación de justicia y exigen que los asesinatos de sus hijos no queden en la impunidad



Vestidas de negro y con un pañuelo blanco sobre la cabeza o el cuello, las “Madres de Abril” exigen justicia por sus hijos asesinados por la Policía Nacional y las fuerzas de choque del Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, durante las protestas universitarias de abril en el país. 

A un costado de la rotonda Rubén Darío, en Managua, las “Madres de Abril” se reunieron para alzar sus voces y que las muertes de sus hijos no queden en el olvido ni en la impunidad. Madres, abuelas, tías y amigas de las víctimas cargaban cárteles con los rostros de los estudiantes y ciudadanos asesinados. En señal de protesta, las madres dieron la vuelta a la rotonda mientras exclamaban: “no fueron homicidios, fueron asesinatos”.

Cela Urbina, madre de Jasson Antonio Chavarría Urbina, golpeado y fulminado a balazos durante las protestas del primer fin de semana en Ticuantepe, ha recibido retardación en el proceso por parte de la Fiscalía. “A mí me dijeron que iban a llegar a investigar (la Fiscalía), pero no han llegado. Aquí en Managua me levantaron la denuncia, pero no fui a la Policía de Ticuantepe, si ellos mismos eran los que andaban matando”, dice la mamá de Jasson.

Cela llama siempre a la Fiscalía, pero en cada respuesta que recibe le dicen que “no está el muchacho que lleva el caso”. Ella ya tiene a los testigos que vieron morir a Jasson, será por medio de la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH) que interpondrá la denuncia, y le darán acompañamiento durante el proceso. 

“Las madres están reclamando un derecho legítimo que está establecido en nuestras leyes. Justicia por el asesinato y tortura de la que fueron víctimas sus hijos, además la aparición con vida de los que están desaparecidos, la entrega de cadáveres sin ninguna condición de no reclamo y la realización de una investigación independiente para esclarecer los hechos”, dijo Ana María Pizarro, investigadora y feminista que acompaña a las “Madres de Abril” en su reclamo de justicia. 

Durante el plantón, más mujeres se unieron en solidaridad con las “madres de los héroes de abril”, como las definió Herenia Amaya Parrales, que recorrió la rotonda. “Los chavalos se dispusieron a abrirnos los ojos, a los adultos, y dijeron aquí está la juventud recobrando Nicaragua, aquí está la juventud que no quiere vivir una dictadura”, expresó Parrales. 

Maritza Rueda, abuela de Jesner José Rivas, de 16 años, gritaba “fue la Policía ¿Quién más? Fue la Policía la que anda armas y AK”. En la autopsia de Jesner, las autoridades aseguran que murió por una herida de arma blanca, sin embargo sus familiares denunciaron ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), que el joven recibió un disparo. Rivas fue herido mientras ayudaba con un grupo de vecinos en la defensa del saqueo a un supermercado en el barrio La Fuente.

“Sabemos quién fue que me lo mató. Tenemos videos y pruebas cómo lo mató ese hombre, pero la Fiscalía dice que no son suficientes pruebas y nos piden más testigos, lo que quieren es encubrir a ese asesino hijuelagranputa”, dijo la abuela indignada. 

“Queremos ser una país civilizado, no donde reine la atrocidad, la bestialidad. Creamos en Dios, el Dios todopoderoso es el que ama la justicia y esto está en las manos de Dios. Nuestras autoridades no van a hacer nada, porque todos ellos se encubren. Ellos tapan a los criminales, porque lo que ha sucedido en Nicaragua son crímenes”, declaró Amanda López, madre de Ángel Gahona, periodista de Bluefields, que murió de un disparo mientras transmitía en vivo los daños causados por un enfrentamiento entre ciudadanos y policías. Testigos afirman que fue la Policía. 

Fiscalía en Estelí sin entregar autopsias

Las madres de Orlando Pérez Corrales y Franco Valdivia Machado, los dos jóvenes asesinados el pasado 20 de abril en Estelí, denunciaron que la Fiscalía no les entregó este jueves las copias de las autopsias realizadas a los jóvenes después de exhumarlos.

Medicina Legal tenía ocho días, desde la exhumación de los cadáveres, para procesar el análisis forense. Los familiares de los universitarios solicitaron una copia de las autopsias de antemano. Sin embargo, este jueves que las reclamaron no encontraron respuesta por parte del Fiscal Departamental de Estelí, Roberto Gaitán.

“La doctora que realizó el dictamen nos dijo que estaba listo, pero que le competía a la Fiscalía entregarlo. Estuvimos desde las ocho de la mañana en la Fiscalía, pero estuvo enllavada todo el día”, denunció Francis Valdivia, hermana de Franco.

“Nuestros hijos no son asesinos”

Connie Taylor llora sin parar en los últimos días. Come poco y duerme menos desde que detuvieron a su hijo Brandon Lovo Taylor, uno de los dos acusados en Managua por el asesinato en Bluefields del periodista Ángel Gahona, quien murió tras recibir un disparo cuando transmitía en vivo las protestas contra las reformas al Seguro Social.

“Han sido días difíciles porque ni siquiera me han dejado hablar con mi hijo”, insiste con la voz entrecortada. Viajó a Managua desde el pasado martes para intentar verlo en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), donde se encuentra detenido, pero no se lo han permitido. 

Ella afirma que su hijo es inocente y acusa a la Policía de detenerlo sin prueba alguna. “Cuando llegaron a la casa a revisar, sin presentar ninguna orden, no encontraron nada”, insiste. 

El sábado 21 de abril cuando mataron a Gahona cuando transmitía las protestas en Facebook Live, según la madre su hijo había ido con otros amigos a observar las protestas. “A Brandon también lo hirieron de un disparo”, cuenta. 

“No encuentro explicación de por qué me lo acusan, si todos saben que a Ángel lo mataron con un disparo certero en la cabeza. Nadie cree en esa acusación, ni los mismos familiares del periodista asesinado”, explica Taylor.

Brandon Lovo Taylor estudia tercer año de secundaria y según sus familiares no tiene antecedentes penales.

“Pedimos que los liberen porque hasta la fecha no han presentado una prueba absoluta de que haga indicar que Brandon es culpable y que de verdad juzguen a los verdaderos asesinos de Ángel Gahona”, exigió María Soledad Gutiérrez, tía del joven detenido. 

Además, Gutiérrez insistió que toda la población de Bluefields está realizando marchas en respaldo a su sobrino “porque ese disparo fue hecho por alguien experto y no un joven de 18 años”. 

El Ministerio Público acusó el martes en Managua a los jóvenes Brandon Lovo Taylor y Jeremy Slate por el asesinato del periodista. Sin embargo, en la acusación leída por la fiscal auxiliar, Inés Miranda, se le atribuye a Lovo Taylor la autoría directa del crimen, pues presuntamente fue quien disparó; mientras que Slate es señalado como el propietario del arma de fuego.

Jeremy Slate, madre de Glen Slate, asegura que su hijo es inocente aunque los abogados defensores les comunicaron que ambos acusados “fueron obligados a firmar una carta donde se echan la culpa”. 

“Mi hijo regresó temprano de las protestas y estuvimos sorprendidos comentando el asesinato de Ángel porque fue algo que nos impactó a todos”, explica la madre del joven de 20 años. 

Aunque admite que su hijo fue detenido hace un tiempo por “un pleito de barrio”, asegura que su hijo no es ningún asesino. 

“Nuestros hijos no son ningunos asesinos. Exigimos que las autoridades digan la verdad porque no hay explicación, ni siquiera me han podido decir nada que diga que es culpable”, exigió. 

Ambas madres se presentaron al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos para exigir la liberación de sus hijos y denunciar los maltratos que dicen haber vivido desde que fueron detenidos. 

La familia de Ángel Gahona ha manifestado dudas en torno al proceso penal que se impulsa para esclarecer el crimen y duda que los jóvenes detenidos sean los culpables.

Juan Carlos Gahona, hermano del periodista, solicitó que se amplíen las investigaciones del caso y que en estas se incluya la participación del comisionado mayor Manuel Valle Corea, jefe de la Policía en Bluefields.

Mientras la esposa del periodista asesinado, Migueliuth Sandoval, exigió que investiguen “con claridad” y que no señalen “a personas inocentes”. 

“No han presentado las pruebas contundentes que demuestran que ellos son los asesinos de mi esposo. Hay videos de periodistas y videos de aficionados en donde se muestra con claridad de donde proviene el disparo, un disparo profesional fue el que se realizó ahí”, declaró Sandoval a medios locales de Bluefields. 

El Juez Sexto Distrito Penal de Audiencia de Managua, Henry Morales, dictó prisión preventiva para los dos acusados y fijó audiencia inicial para el 18 de mayo.

Comisión Porras pide asesoría a la CIDH

La Comisión de la Verdad, Justicia y Paz de Nicaragua, convocada por el operador de Daniel Ortega y presidente de la Asamblea, Gustavo Porras, informó que pidió asesoría técnica a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), cuya presencia en Nicaragua fue denegada la semana pasada por Ortega.

La solicitud fue hecha por escrito en días pasados ante la relatora de la CIDH para Nicaragua, Antonia Urrejola, informaron los miembros de la Comisión en conferencia de prensa. En la carta, la Comisión comunicó a Urrejola su beneplácito a “establecer un canal de comunicación permanente y manifestar plena disposición de recibir toda la asesoría técnica y legal que facilite las investigaciones”.

La petición a la CIDH fue impulsada porque “hay una ambientación de desconfianza y de poca credibilidad de todos contra todos”, reconoció el miembro de la Comisión Cairo Amador. Sin embargo, no especificaron si solicitarán a la CIDH que se haga presente en Nicaragua para abrir una investigación independiente sobre la matanza y los hechos violentos de abril.

Amador, intelectual y académico nicaragüense, reconoció que la credibilidad de la población hacia la Comisión fue puesta en duda desde antes de su conformación, debido a que sus cinco miembros son afines a Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, a quienes los manifestantes responsabilizan de la masacre estudiantil ocurrida entre el 18 y el 22 de abril pasado.

Los otros integrantes de la Comisión son el sacerdote retirado de la orden franciscana Uriel Molina; la líder miskita nicaragüense Mirna Cunningham; y el vicerrector de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN Managua), Jaime López Lowery, todos al igual que Jarquín y Amador, de reconocida trayectoria sandinista.