Nación

Monseñor Báez: “El Gobierno manipula la religión, hay una represión criminal”

"Espero que el año que viene pueda celebrar a Santa Teresa en Managua", afirma obispo auxiliar exiliado en entrevista con diario de ABC, en España

La principal crisis que vive Nicaragua “es espiritual” porque, aunque el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo se muestre “profundamente religioso exteriormente en sus signos”, en la realidad  con “su política represiva y criminal se ha descubierto profundamente ateo”, afirma el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez.

Después de visitar un mes España, durante el exilio forzado que vive en Roma, monseñor Báez habló con el semanario católico Alfa y Omega, que publica el diario español ABC, sobre la situación que vive Nicaragua.

Báez conversó con los periodistas José Calderero e Israel González Espinoza sobre cómo la pareja dictatorial manipula la religión “como sustento ideológico y de represión” para mantener sometido al pueblo nicaragüense.

Tras presidir en Ávila la novena de santa Teresa de Jesús, en España, el carmelita emprende este jueves el viaje de regreso a Roma, añorando su regreso a Nicaragua.

“Ignorar la historia nos lleva a repetir los mismos errores del pasado; falsearla favorece la manipulación de las conciencias y la impunidad; no hacer nada para mejorarla, nos hace cómplices de los opresores e injustos”, escribió también Baéz este jueves, en su cuenta de Twitter.

Esta fue la entrevista con los periodistas:

¿Cómo iluminaría santa Teresa la oscuridad en la que vive en la actualidad el pueblo nicaragüense?

En la raíz de todo lo que estamos viviendo en Nicaragua no hay una crisis política, social, económica, ni siquiera ética, sino una profunda crisis espiritual. Es decir, lo material se ha puesto por encima de los seres humanos. Hemos descuidado la capacidad de trascendencia que tenemos en el amor. Y, en el fondo, se ha manipulado la religión por parte del poder, para usarla como sustento ideológico, de represión y de dominación.

El de Nicaragua es un Gobierno profundamente religioso exteriormente en sus signos, pero que con su comportamiento y con su política represiva y criminal se ha descubierto profundamente ateo, sin absolutamente nada de fe en el Dios que es amor y que quiere una sociedad justa, fraterna, pacífica.

En este contexto, santa Teresa nos recordaría: “Somos peores que bestias, porque no entendemos la dignidad de nuestras almas”. Hemos llegado a la bestialidad de la ceguera al cerrarnos a la dimensión más propia del ser humano, que es la dimensión espiritual. Por ello, ante la tragedia que vive hoy el pueblo nicaragüense, santa Teresa nos invitaría a recuperar esta dimensión espiritual del ser humano y vivirla en plenitud como apertura a la trascendencia, que es amor al misterio. Eso hará que se acomode todo lo demás y que podamos construir una sociedad según la voluntad de Dios, más humana, más fraterna, más justa.

¿A qué se refiere cuando dice que lo material se ha puesto por encima de las personas?

Recuerdo la homilía que hice precisamente un 15 de octubre, fiesta de la Santa, en Nicaragua. El tema fue el dinero y el poder vistos por santa Teresa. Ella habla de las autoridades postizas, que son las que los seres humanos se atribuyen, como la honra, el honor, el autoritarismo o la riqueza. Se pregunta: «¿Qué es un rey si le quitamos el dinero y le quitamos el poder? Un ser humano en toda su desnudez». Y hace toda una crítica a la mentira del dinero y a la mentira de los poderes humanos.

Dinero y poder, principalmente. Pero también es significativo cuando habla de los pobres. Dice que cuando acumulamos dinero y lo tenemos retenido en el arca mientras los pobres están padeciendo, lo tenemos retenido para ellos. Ese dinero se nos ha dado para que lo administremos como mayordomos, pero en realidad es de los pobres.

¿Espera poder celebrar próximamente la fiesta de santa Teresa en Nicaragua?

Espero el año que viene puede celebrar a santa Teresa en Managua. De hecho, le he pedido en esta novena que me ayude a estar de nuevo en medio de mi pueblo y que, por su intercesión, haga siempre fecundo evangélicamente el servicio del pueblo de Dios en mi ministerio.


Monseñor Báez y el mensaje de Santa Teresa

¿Qué supone para un carmelita como usted visitar la ciudad natal de santa Teresa de Ávila?

Como carmelita teresiano, venir a Ávila ha sido como tomar aire fresco, como renacer. Sus murallas me evocan el castillo interior del que habla santa Teresa, que es el símbolo de la dignidad humana llamada a la plenitud de Dios. Aquí he podido encontrarme con la raíz de mi vocación, volverme a sentir, de nuevo, discípulo e hijo de esta extraordinaria mujer y madre del camino espiritual. Ella me ha marcado un estilo de vida y de misión, incluso como obispo, y siempre la he leído desde la Biblia y desde lo grandes interrogantes del mundo en la actualidad.

¿Cuál es el mensaje de la santa abulense para los grandes interrogantes de hoy?

Su gran mensaje para el mundo del siglo XXI es que seamos conscientes de la gran dignidad que poseemos por el hecho de ser personas humanas. Su obra cumbre, Las Moradas, la inicia describiendo la belleza y la grandiosidad del ser humano. No empieza con un hombre caído al que hay que redimir, empieza con una persona humana mostrada en toda su grandeza y, como ella dice, «con su gran capacidad». Esto nos lleva al respeto del otro, porque el otro tiene la misma dignidad que yo. Hoy diríamos, con un lenguaje que no es de la Santa, que todos tenemos los mismos derechos y deberíamos tener el mismo acceso a los bienes de la tierra, a la protección de la ley, a ser acogidos en cualquier sitio como en su propia tierra…

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