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Mueren un soldado y dos civiles en un enfrentamiento en Ayapal

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Ejército afirma que el enfrentamiento ocurrió al identificar "movimientos de elementos delincuenciales" en Ayapal, Jinotega



Dos presuntos criminales y un soldado fallecieron este lunes en un enfrentamiento en la comunidad Ayapal del departamento de Jinotega, en el norte de Nicaragua, informó el Ejército nicaragüense.

El enfrentamiento ocurrió a las 05.45 horas (11.45 GMT) cuando una patrulla militar exploraba esa zona rural, con base en un plan de protección y seguridad a la cosecha cafetalera, y detectaron “movimientos de elementos delincuenciales” y dieron la voz de “alto, Ejército de Nicaragua“, según el parte castrense.

“Éstos (presuntos delincuentes) respondieron con disparos a la patrulla, muriendo el soldado William Alfredo Aguilar Gómez, originario de la ciudad de Matagalpa (norte)”, continuó el cuerpo armado.

La patrulla militar procedió “a repeler el ataque de los delincuentes teniendo como resultado dos delincuentes muertos: Juan López Guillén y una mujer de nombre no precisado”, indicó el Ejército.

Otro de los presuntos criminales resultó herido, pero logró huir del lugar, agregó la fuente.

El Ejército decomisó a los presuntos delincuentes un fusil Ak, un fusil M-16 y pertrechos militares.

El suceso ocurrió en el sector llamado La Rinconada, 15 kilómetros al oeste del poblado de Ayapal, municipio de San José de Bocay, departamento de Jinotega.

Bocas de Ayapal, en Jinotega, es un antiguo bastión de la “Contra” que combatió con las armas al primer gobierno sandinista (1979-1990).

Desde 2007, cuando el sandinista Daniel Ortega retornó al poder, esa zona se ha convertido de nuevo en escenario de combates, que las autoridades dicen son con delincuentes, mientras otros sectores, obispos incluidos, señalan a “rearmados” contra el Gobierno.

El obispo de la diócesis de Estelí, Abelardo Mata, se ha referido al asunto de grupos armados en el norte, integrados mayormente por campesinos, que presentan demandas sociales y políticas.

El jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés, ha reconocido la existencia de grupos armados, pero ha asegurado que se trata de delincuentes que se dedican al robo de ganado, secuestro y extorsión a productores.